miércoles 20 de mayo de 2020 - 12:00 AM

Con reactivación de la lotería, ellos le apuestan a recomponer su suerte

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Antes de la pandemia los podíamos ver en diferentes sitios: billares, canchas de tejo, cafeterías, terminales de transportes, parques y hasta en las salidas de las iglesias. Sin embargo, por el COVID-19 su rutina en las calles cambió.

A algunos les tocó refugiarse en sus casas, guardando sus billetes. Se quedaron esperando que la suerte, esa que siempre llevan en sus manos, los protegiera en medio de esta fuerte crisis.

Las tiendas de apuestas se vieron obligadas a suspender las ventas de todos estos juegos de azar, considerando lo establecido por el Gobierno Nacional en el Decreto de Aislamiento Obligatorio.

Así las cosas, las rifas ya programadas no pudieron celebrarse por el inicio de la crisis sanitaria.

Y el tema afectó mucho a los loteros, pues las estadísticas de la Federación de Loterías de Colombia, revelan que cerca del 70% de los vendedores en Santander son personas mayores de 60 años y, por ello, tuvieron que permanecer en un prolongado aislamiento.

Este confinamiento obviamente les generó a todos ellos un impacto negativo en las ventas de la lotería, lo que implicó que disminuyeron las transferencias a la salud.

Por fortuna, después de varias semanas largas ellos volvieron al ruedo, pues hace unos días se retomaron las ventas y los billetes de las loterías están otras vez a la venta.

Uno de los loteros que recuperó su trabajo es Luis Alberto Fernández Aguilar, quien ha pasado las últimas dos décadas de su vida ofreciendo los ‘premios gordos’ de la Lotería Santander.

Su caso es duro, pues además de no poder trabajar, él desde hace años se ha visto obligado a utilizar muletas para su desplazamiento.

“Este confinamiento nos ha dado duro a nosotros, los loteros, porque somos trabajadores que vivimos de lo que vendemos. Si no salimos, no ganamos y no contamos con los suficientes ahorros para sobrevivir”, dijo.

Para él, como para otros loteros que no tienen la fortuna de contar con un hogar propio, fue muy grave la situación: “No tener cómo pagar el arriendo, la alimentación y los servicios es fregado”.

Luis Alberto está feliz por tener de nuevo la oportunidad de salir a trabajar. Según dijo, ya extrañaba la gente, aunque espera que después de que pase el aislamiento, que irá hasta el 31 de mayo, él pueda volver a encontrarse con abogados, comerciantes y todas esas personas que le compran los billetes.

Según ratificó Gonzalo Medina, gerente de la Lotería Santander, desde el pasado 11 de mayo la gente puede adquirir sus billetes de manera electrónica o comprándoselos de manera directa a nuestros loteros, debidamente autorizados.

De ahí que Luis Alberto esté otra vez en la calle. Que bueno por este repartidor de la suerte, quien por fortuna le apuesta a vender en cualquier momento el premio mayor.

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Euclides Kilô Ardila

Periodista de Vanguardia desde 1989. Egresado de la Universidad Autónoma de Bucaramanga y especialista en Gerencia de La Comunicación Organizacional de la Universidad Pontificia Bolivariana. Miembro del equipo de Área Metropolitana y encargado de la página Espiritualidad. Ganador del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar.

@kiloardila

eardila@vanguardia.com

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