jueves 16 de abril de 2009 - 10:00 AM

Dos menores son capturados diariamente

Con apenas 12 años de edad, ya era un experto en probar la ‘chumbimba’ y en hacer de las suyas para robar a quien se le cruzara por el camino. Estaba en esas andanzas cuando la Policía lo capturó y un juez determinó que debía permanecer en el Centro del Menor, un lugar que busca rehabilitar a jóvenes infractores, administrado por Hogares Clareth.

Intentó resocializarse y salió de ese Centro pero con el paso de los meses regresó al mismo lugar, esta vez por matar. Los dos años y cinco meses privado de la libertad parecieron insuficientes, porque después de cumplir tal medida volvió por tercera vez al Centro. También fue por homicidio y hoy ya tiene 18 años de edad.

La historia refleja parte de la realidad que explica por qué aumentó en seis veces el número de jóvenes infractores que ingresaron al entonces Centro de Recepción del Menor durante los últimos cuatro años.

Según datos del Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad Industrial de Santander, UIS, durante 2005 ingresaron 497 jóvenes, en 2006 la cifra ascendió a 902, en 2007 fueron 1.352 y sólo a agosto del año pasado el ingreso registraba 889 casos. El total de jóvenes que pasaron por allí fue de 3.640.

Eso significa que al menos el 6,5% de los jóvenes de Bucaramanga han sido capturados en flagrancia por cometer un delito, si se tiene en cuenta que en la capital santandereana hay 55.848 jóvenes, de acuerdo con el último censo de Red para la Infancia.

Pero la situación sigue peor. Entre el 15 de diciembre pasado y el 31 de marzo de este año, desde que comenzó a regir el nuevo sistema de responsabilidad penal en la ciudad, los casos ya suman 254, según la sede regional del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf.

En otras palabras, dos jóvenes son capturados cada día en la ciudad en flagrancia, la mayoría por porte, fabricación y consumo de estupefacientes, hurtos y lesiones personales.

Reincidencia preocupa


Aunque la Ley 1098 de 2006 o Código de Infancia y Adolescencia endureció las sanciones para los jóvenes que hayan cometido infracciones graves y contempla procesos de resocialización para que esas historias en teoría no se repitan, esas aspiraciones por ahora son limitadas.

Estudios realizados por la Procuraduría General de la Nación y la Fundación Restrepo Barco, apuntan a que en algunas ciudades del país la reincidencia de los jóvenes infractores llega incluso al 50%.

Germán Luna, director encargado de Hogares Clareth en Bucaramanga, explica que la tasa de reincidencia en la ciudad llega al 30%: 'estos casos son comunes. Sucede que ellos explican que después de cumplir la medida no hay seguimiento a sus familias. Entonces como no hay un cambio, eso se convierte en un círculo vicioso donde vuelven a robar y a consumir drogas'.

Luna manifiesta tristeza al explicar que conoce historias de jóvenes que logran un avance en el centro de protección, pero que después de salir se convierten en  trágicas noticias cuando son asesinados.

Uno de los casos más conocidos fue el de Marlon Yesid Gutiérrez, conocido como ‘Frijolito’, quien estuvo varias veces en la correccional y fue asesinado en junio del año pasado mientras veía un partido en el barrio Los Comuneros, al nororiente de la ciudad.

‘Frijolito’, según el prontuario que tenían las autoridades, comenzó a delinquir después de que dos de sus hermanos fueran asesinados, y su madre enviada a la cárcel por porte de estupefacientes.

LA VOZ DEL EXPERTO
'Faltan políticas públicas para jóvenes'


Julio Acelas, director del Observatorio de Derechos Humanos de la UIS, explica que la entidad está por finalizar el estudio ‘Jóvenes, delito y ciudad’, sobre menores infractores y contraventores, y que los resultados son escandalosos: 'Durante los últimos 15 años el índice de vinculación de jóvenes a los delitos es alto. Lo más grave es que en la ciudad no hay políticas dirigidas a los jóvenes ni de prevención de delito'.

Según Acelas, la solución al flagelo de la delincuencia infantil no está en endurecer las leyes, sino en diseñar y ejecutar tales políticas: 'la verdad es que muchos de los jóvenes que son capturados no es porque sean delincuentes como tal. Es que están en esa frontera. El problema es que comienzan con el porte y consumo de drogas y si no se les trata a tiempo, sí con el paso de los años pueden llegar a cometer varios delitos y a pertenecer hasta a bandas'.
El experto apunta que la situación se deriva a su vez de la falta de oportunidades y de programas que en realidad realicen seguimiento a los núcleos familiares donde ocurren los hechos.  

LISTA
Tipos de sanciones


1 La amonestación.
2 La imposición de reglas de conducta.
3 La prestación de servicios a la comunidad.
4 La libertad asistida.
5 La internación en medio semicerrado.
6 La privación de la libertad en centro de atención especializado. Según la Ley, los jóvenes entre los 14 y 18 años pueden recibir hasta 6 años de privación de la libertad si incurren en delitos de gravedad como secuestro, extorsión y homicidio.

Sanciones, tema crítico


Sobre si el Código de Infancia sería laxo con los jóvenes en relación con la aplicación de sanciones, los expertos aclaran que el asunto de fondo no es la Ley sino la falta de políticas públicas dirigidas a los jóvenes y que promuevan la prevención del delito.

Juan Omar Rivero, juez segundo penal para adolescentes, explica que las sanciones se aplican de acuerdo con criterios contemplados en la Ley y según los informes bio-psicosociales, suministrados por los defensores de familia en cada uno de los casos.

Según el Código, el juez además de tener en cuenta el contexto del joven, su estado de salud y mental, debe estudiar la naturaleza y gravedad de los hechos, las circunstancias, sus necesidades, edad, si acepta los cargos y cumple los compromisos adquiridos con el juez así como con las sanciones impuestas.

'Así como en algunos casos he enviado a algunos jóvenes al Centro del Menor a permanecer por varios meses, debido a la gravedad de los hechos, en otros casos los he puesto a leer un libro y me tienen que traer a los días un resumen. También los he puesto a dibujar o a practicar deporte', dice el juez.

Uno de los casos más conocidos


Según los reportes de prensa, uno de los casos más conocidos en la ciudad es el de un menor de 13 años de edad, que se identifica como alias ‘Chinche’. El joven, por ejemplo, fue capturado a principios de este año con un revólver calibre 38 con ocho cartuchos.

Pese a su corta edad, una fuente extraoficial explicó que el menor alguna vez se fugó de Hogares Clareth, donde purgaba una condena por el homicidio del taxista Olinto Niño. El infractor es investigado por una lista de delitos, entre ellos el hurto y su posible participación en varios homicidios. 

 

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad