martes 28 de mayo de 2019 - 10:50 AM

El arte como terapia: una historia que se pinta en los salones de la UTS

En un salón de clases de las Unidades Tecnológicas de Santander, UTS, María del Pilar Gómez guía las pinceladas de 50 estudiantes que preparan ‘El enigma del siglo XIV’, una exposición que inició con su semestre y que termina este 30 de mayo.

Estudiantes de cualquier programa académico, desde el primer hasta el último semestre, tienen la oportunidad de hacer parte del grupo ‘Pincelada Uteista’. Aunque es una electiva, este semestre se matricularon más de 50 estudiantes y todos llegan al salón a pintar los miércoles, jueves y viernes.

Una pintora autodidacta de más de 30 años de experiencia, es la docente abandera de este grupo de artistas. María del Pilar Gómez lleva sus obras a lo anatómico y la representación humana, pero también ha desarrollado muchos proyectos involucrando a jóvenes artistas. Su principal objetivo es usar el arte como vehículo de inclusión social y desarrollo personal.

El trabajo que hace con ‘Pincelada Uteista’ es el mejor ejemplo de un modelo de educación positivo para los jóvenes. Además, su trayectoria le permite hacer gestión cultural para que los estudiantes sientan que sus obras, hechas aún sin experiencia y conocimientos técnicos, pueden traspasar los muros del salón de clases.

“Presenté la propuesta y empecé con el curso a enseñarles por qué hacemos esto. Aquí aprendemos qué hacer con la obra, entendemos con qué objetivo estamos acá, más allá del cumplimiento de unas horas reglamentarias”, manifiesta la artista plástica quien empezó con este proyecto hace 8 años.

El arte como terapia: una historia que se pinta en los salones de la UTS

Es una iniciativa que no solo pretende explorar en las destrezas de los estudiantes, sino que, además, procura mitigar los conflictos internos y sociales por los que atraviesan los jóvenes. En las Unidades Tecnológicas de Santander, plantear la idea de un curso de pintura es fortalecer la percepción que tiene los estudiantes sobre ellos mismos.

“Llevamos seis años trabajando con el arte. Queremos que entiendan que pueden mejorar su calidad de vida. Queremos que ocupen su tiempo libre, que lo dediquen a la cultura y al arte”, señaló el coordinador de cultura, Iván Darío Ortiz Caballero.

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Sea para completar requisitos académicos o cumplir un sueño frustrado, lo cierto es que los días de trabajo transcurren entre experiencias con amigos, un paso más allá de la timidez y un esfuerzo en cada pincelada, porque, aunque muy pocos tienen experiencia, todos hacen su mejor trazo.

‘UTS Humana’

Desde las directivas de la universidad se ha gestado la idea de invertir en el componente humano, más allá de la tecnología y la innovación. Un componente que reúna los requisitos para fortalecer el crecimiento de los estudiantes.

El arte como terapia: una historia que se pinta en los salones de la UTS

El proyecto ‘UTS Humana’ nace del contexto social en el que se encuentran algunos jóvenes. “Hoy en día la problemática social es muy grande. Nosotros nos caracterizamos por la inclusión, dentro del reglamento estudiantil somos líderes en ese tema”, agregó la docente.

Desde los programas académicos, el área de psicología y Bienestar institucional, la docente fortalece el proceso de aprendizaje. Afirma que en todos sus estudiantes ha visto algún cambio significativo, y se atreve a dar fiel testimonio de que el arte ha sido la terapia de muchos. Incluso, les ha ayudado a superar sus miedos.

“El arte ayuda a sanar, a resolver algunos conflictos internos y a fortalecer algunas destrezas sociales. A este grupo le ha ayudado a exteriorizar”, expresó.

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Cada lienzo una historia

“Hace más o menos cuatro años descubrí el mundo del arte. Cuando llegué a la universidad y me dijeron que había este espacio artístico, no lo dudé dos veces. Fue la mejor decisión porque aquí me siento muy tranquila, inspirada, me llena totalmente. Es mi pasión”, comenta Dayana Ramírez, estudiante de administración de empresas y quien además no ha considerado llevar su pasión a una carrera profesional, porque considera que un artista no necesita estudiar. “Si pintas con constancia te haces un artista”.

El arte como terapia: una historia que se pinta en los salones de la UTS

Durante 4 meses María del Pilar le transmite a sus estudiantes no solo técnicas y consejos para sus lienzos, sino también la pasión con la que lleva su profesión hace más de 30 años. Incluso, la idea, quizá fantasiosa, de encontrar en el arte una terapia de vida.

Algunos solo ven el curso durante un semestre y se quedan con un lienzo que posiblemente termine en la sala de sus casas. Otros repiten el curso, y unos pocos apasionados como Dayana Ramírez, continúan en contacto con María del Pilar para llevar sus obras más allá de una clase. “Me duele dejarlos ir. Es como haber encontrado un lugar ideal, dejarlo ir ya es muy difícil. Pero quiero venderlos y que otros conozcan mi arte. La profe me ayuda con eso”.

Este jueves termina el semestre que los estudiantes han dedicado a un lienzo, una pintura de ‘La Monalisa’ en todas sus expresiones. Este 30 de mayo durante todo el día se expondrá ‘El enigma del siglo XIV’ en las Unidades Tecnológicas de Santander. Cada estudiante se lleva, además de una experiencia grupal gratificante, un certificado internacional por su participación.

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