jueves 28 de enero de 2010 - 10:00 AM

El calor trae dengue, chagas y malaria

Si usted es de los que cree que el calor es un problema de sofoco y de pereza, debería considerar que el asunto del clima va más allá y nos afecta a todos y a toda hora.

Porque no sólo son los incendios, la sequía y el desabastecimiento de agua; las altas temperaturas que arrecian en Bucaramanga y en el resto del país han traído consigo otra amenaza: el repunte de enfermedades vectoriales como el dengue, el chagas y la malaria.  

Es más, hasta las serpientes y los murciélagos representan un riesgo, dadas las actuales condiciones climáticas que están favoreciendo su presencia en áreas urbanas, debido a que han migrado de su hábitat a causa del verano.

Justamente esta situación ya cobró sus primeras víctimas fatales en el departamento: un niño de tres años murió este mes por la mordedura de una Talla X en el municipio de Betulia, mientras que una mujer de 47 años falleció en diciembre pasado en el Hospital Universitario de Santander por el virus de la rabia, tras ser atacada por un murciélago en Barrancabermeja.

En líneas generales, podría decirse que el fenómeno de ‘El Niño’, que azota con fuerza al territorio nacional, ha creado el escenario propicio para potenciar la incidencia de enfermedades infecciosas así como la aparición de vectores transmisores de éstas, conforme aumentan el calor y la humedad.

Los expertos atribuyen este fenómeno a que los mosquitos capaces de propagar enfermedades son muy sensibles a los cambios de temperatura y la altura.

¿La razón? El calentamiento de su medio ambiente fomenta sus tasas de natalidad y alarga la temporada durante la cual se pueden reproducir.


COMPORTAMIENTO EN LA CIUDAD

El panorama, a nivel local, preocupa. Bucaramanga es zona endémica de dengue en Colombia y tiene mayor riesgo de brotes de este tipo de enfermedades transmitidas por mosquitos.

El comportamiento del temible vector Aedes aegypti se traduce en 335 casos en la ciudad notificados en lo que va del presente año, de los cuales 246 fueron clasificados como posible dengue clásico y otros 99 como posible dengue hemorrágico.

Sin embargo, Tania Mendoza, médica epidemióloga de la Secretaría de Salud y Ambiente de la Alcaldía, aclara que la notificación es la identificación de probables pacientes con la enfermedad, y sólo la confirmación, a través de análisis de laboratorio, determina la presencia de dengue.

Las cifras que maneja esa dependencia indican que el año pasado se confirmaron por laboratorio 1.707 casos de dengue clásico y 143 de dengue hemorrágico, así como una persona muerta a causa del virus (ver tabla por comunas).

En tanto, en el 2008 se reportaron un total de 1.290 enfermos positivos con dengue clásico y otros 78 con dengue hemorrágico. No se reportaron muertes.

El problema, reconoce la especialista, es que existe un subregistro debido a que la gente se automedica, no va al médico y en algunos casos, los profesionales de la salud para obviarse la notificación no llenan la ficha, lo cual subestima la incidencia real del dengue.

Por ello, la clave está en mantener el número de zancudos a raya, mitigando su presencia desde los hogares, puntualiza la epidemióloga del Municipio.


síntesis

Alerta en Santander

• En el departamento ya se activaron las alarmas en cuanto a Enfermedades de Transmisión Vectorial (ETV).

• El Ministerio de Protección Social señala a Santander como uno de los ocho departamentos que no está exento de una posible epidemia de dengue, ante la intensa ola de calor en el país, la cual se prolongará todo el primer semestre de 2010.

• Luis Ernesto García Vargas, secretario de Salud seccional, explica al respecto que la resolución del Ministerio implica el envío de $263 millones para el departamento, con el objeto de elaborar planes de contingencia a fin de controlar y contrarrestar la propagación de ETV que se tornan más agresivas en esta época de verano.

• Estos recursos se canalizarán en labores de prevención, control e intensificar la capacitación y el personal médico, compra de insumos, fumigaciones y estrategias de comunicación como se hizo con la Influenza AH1N1.

• El funcionario la califica como una medida de emergencia y precisa que Bucaramanga y el área metropolitana son las zonas que más casos aportan en Santander, lo mismo que las cabeceras de provincia. Hay 62 municipios de un total 87 que están reportando casos de dengue clásico y hemorrágico.

• Por otro lado, la malaria y la leishmaniasis son enfermedades frecuentes en áreas selváticas, en municipios del Magdalena Medio, Cimitarra, Vélez, Florián y Landázuri.


Y Las mordeduras DE SERPIENTES

Con la llegada del verano, los ciudadanos del departamento son más proclives a mordeduras de serpientes.

Alba Nury Ramírez, coordinadora de Vigilancia en Salud Pública del Departamento, sustenta esta tesis: la mayor frecuencia de accidentes ofídicos ocurre durante los meses de enero-febrero y julio- agosto, los cuales coinciden con las épocas de  aumento de la temperatura en la región.

En lo que va de este año se han reportado cinco casos, dos en Barrancabermeja, dos en Bucaramanga y uno fatal en Betulia.

El área más afectada por ataques de víboras es la provincia de Mares, especialmente Barrancabermeja, Cimitarra, Sabana de Torres y San Vicente (ver gráfico).

El año pasado se contabilizaron 166 accidentes de este tipo, con un leve aumento en relación con años anteriores, ya que en 2008 se notificaron 143 casos y en el 2007, otros 147.

'Frente a todo caso de accidente ofídico, se debe establecer el tipo de serpiente y por ende la clasificación del evento; de acuerdo a esto se  aplica el suero antiofídico según el criterio médico. Estos sueros deben permanecer en el stock de las IPS del departamento de todos los niveles de atención, los cuales son distribuidos por la Secretaría de Salud Departamental a través del programa de Zoonosis de Salud Ambiental', explicó la médica epidemióloga.

En ese orden de ideas, Ramírez enfatiza que el suero antiofídico es un medicamento esencial y está cubierto por el Plan Obligatorio de Salud (POS), por tanto, las EPS y ARS deben garantizar el suministro para atender los casos que se presenten en su población afiliada. En el caso de los no afiliados, será suministrado por el Departamento.


LA VOZ DEL EXPERTO

‘Podríamos enfrentar un brote’

Fernando Mantilla McCormick, médico epidemiólogo, coordinador del Comité de Vigilancia Epidemiológica del Hospital Universitario de Santander.

Históricamente en enero y a mitad de año siempre hay un aumento de pacientes con dengue.

Lo anterior se explica a razones climáticas, ya que el factor calor facilita que el ciclo o estado larvario del mosquito sea más corto, tres días en promedio cuando el común denominador son de cinco a siete días.

En lo que respecta al comportamiento del dengue hemorrágico, se ha registrado un aumento sostenido a partir de agosto de 2009 y sigue en alza. Vamos a tener un brote en la medida en que continuemos con los mismos hábitos y costumbres al permitir focos de vectores.

De nada sirve la fumigación porque sólo se destruyen los mosquitos  que están volando, pero el criadero permanece ahí en las viviendas.

A diferencia del dengue, que es más urbano ya que al zancudo vector le gusta mucho reproducirse en aguas limpias, la incidencia de otras enfermedades infecciosas no es tan alta.

Este mes, por ejemplo, se ha atendido en el Hospital dos casos de paludismo o malaria; en 2009 se diagnosticaron nueve pacientes.

 

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