miércoles 17 de abril de 2019 - 12:00 AM

El mejor amigo del cine en Bucaramanga

A Efraín Marino no hay nada que lo haga más feliz que ver películas. Durante el 2018, fue la segunda persona que más fue a cine en Bucaramanga y este año espera ser el primero en Colombia. Su amor por el cine va ligado a su amor por los idiomas.

Efraín César Marino Julio va a cine casi toda la semana. A sus 77 años, este es el único “vicio”, como él le dice, que tiene ahorita y que ha tenido desde siempre. No se considera ni crítico, ni experto y por eso no habla de las películas como si fuera el gurú del cine. Solo las divide entre las que le gustan y las que no.

“Esa no me gustó, horrorosa, no, no, no”, dice tan pronto sale de ver “Cementerio Maldito”, la única película que le faltaba por chulear en la cartelera y que decidió ver porque faltaba mucho para que cambiaran la programación. Mucho son dos días.

La cartelera de Cine Colombia la cambian todos los jueves, pero ese martes él no quiso esperar y se arriesgó a entrar a una de terror. El resultado, como se lo esperaba, fue desastroso; sin embargo, salió feliz.

Para él, el solo hecho de estar sentado en la sala de cine es felicidad y por eso desde hace tres años es cliente platino de Cine Colombia y tanto quienes atienden en taquilla como quienes lo acompañan a su respectivo puesto ya lo conocen y lo consienten.

“¿Qué quiere ver hoy don Efraín? ¿Una nueva o quiere repetir?”, le preguntan.

Escapando de la realidad

Don Efraín, como le dicen en el cine, recuerda cuando pedía limosna en Barranquilla para pagar clases de inglés en el Colombo Americano, por allá en el 48. Era apenas un niño, de muy bajos recursos, viviendo en un asentamiento de ‘La Arenosa’, pero con muchas ganas de aprender inglés.

Con lo que recogía, asistía sin falta a las clases que podía y practicaba en casa bajo la mirada asombrada de su padre, carpintero de oficio, pero ‘todero’ de profesión, y de su madre, dueña de un “ventorrillo” muy mal surtido.

En las clases de inglés le dijeron que para afinar el oído y aprender vocabulario, tenía que ver películas en inglés, pero en ese momento para él ir a cine era algo casi inalcanzable, a pesar de que hacía más de 40 años que el cine había llegado a Colombia y a la Costa Atlántica.

Se tenía que conformar con el cine al aire libre que les llevaban de vez en cuando y con las pocas veces que ahorraba para ir al teatro. Algunas veces las cintas eran en inglés y entonces él era todo oídos. Se convirtió en amante de las películas y también de los idiomas y eso le ayudó a olvidarse de tantas veces que la comida faltaba en la mesa.

Esas ganas de aprender lo llevaron a estudiar Contabilidad, becado en la Universidad del Atlántico; a estudiar inglés en Estados Unidos, becado con el Colombo Americano; a trabajar en el Banco de la República y en el Sena y a aprender también francés, alemán, latín y griego, mientras viajaba por Europa.

Una vez empezó a estudiar y a trabajar, las palabras en su cabeza seguían resonando: “para afinar el oído y aprender vocabulario, hay que ver películas en inglés ”. Entonces, no fallaba. Película que pudiera ver en cualquier idioma ajeno al español, película que veía. Y así, por muchos años, de película en película y de viaje en viaje, se volvió políglota.

Cine toda la semana

“Me he repetido películas hasta tres o cuatro veces. Capitana Marvel me la vi como cinco”, admite.

Las de acción y ficción son sus favoritas por encima de todas, las de jóvenes también le gustan, las de drama lo entretienen. Siempre en inglés, claro está. Y cuando están en 3D, “eso es estupendo”.

Si son de terror y sexo, prefiere no ir, aclara.

Ahora, que disfruta de bastante tiempo libre porque recibió su pensión hace algunos años y solo sigue llevando la contabilidad de algunos clientes que no lo sueltan por nada del mundo, va a cine casi a diario.

En promedio, según cifras de Cine Colombia, 175.000 espectadores van al día a cine en el país y don Efraín es uno de esos clientes que no falla, por lo menos 6 de los 7 días de la semana.

Durante 2018 hizo 138 transacciones en las taquillas de Cine Colombia Cacique, cinema al que siempre va.

“Eso no quiere decir que solo compré 138 boletas o que solo fui 138 veces a ver una película. No, yo fui muchas más veces, pero de pronto en una sola transacción compré varias funciones”, explica.

La mayoría de las veces va solo, otras va con su esposa y algunas con la familia del único de sus hijos que vive en la ciudad.

Tiene muchos hijos y nietos, dice. 12 o más hijos y 15 o más nietos, quienes viven en diferentes ciudades y países.

“Yo soy muy mal contador”, asegura mientras hace la cuenta de su descendencia.

Pero no es eso, no es que no sepa contar bien, ni que no recuerde cuántos hijos y nietos tiene, es que su memoria falla continuamente desde hace 7 años cuando un derrame cerebral lo tuvo seis días paralizado.

Desde que se recuperó lo único que no se le olvida es que tiene que ir a cine. Si compra las boletas con anticipación, no se le olvida para qué día o para qué hora. Eso si no.

Por ser cliente platino en Cine Colombia, Efraín tiene derecho a filas preferenciales en taquilla, invitaciones especiales a estrenos de películas, descuentos exclusivos, un balde de crispetas grande que puede llenar siempre sin costo y mucho más.

Su plan para este año, es quedarse con el primer puesto a nivel nacional y ganarse un viaje a Hollywood.

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