domingo 12 de julio de 2020 - 12:00 AM

El mercadillo campesino revivió en el Parque de los Sueños

Ayer regresó a Bucaramanga el mercadillo campesino. El retorno se hizo, con una interesante prueba piloto, que reunió a treinta labriegos en el Parque de los Sueños, de la Ciudadela Real de Minas.
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La especialidad de Yuly Vergel es la chicha de corozo, que es tradicional en la Hacienda Las Caballerizas, situada en la vereda La Malaña de Bucaramanga.

Según su receta, “para preparar esta bebida es necesario que los corozos estén maduros. Se recogen y se ponen a cocinar durante dos horas, hasta que adquieran el color morado. Cuando están listos, se quiebra uno por uno, se pasa a una tumba de piedra y se machacan hasta que quedan bien triturados”.

Lo propio hace con la caña de azúcar y con otros productos, “a los cuales les saca el jugo”.

Por su parte, Edilma Castillo llegó de la vereda Sabana Alta, del Corregimiento I de Bucaramanga, con sus ‘costalados de verdura’.

Yuly y Edilma hicieron parte del grupo de productores locales que participaron en el plan piloto del mercadillo campesino, que se cumplió ayer en el Parque de los Sueños de la Ciudadela Real de Minas.

Vale recordar que por la contingencia del COVID-19, desde el pasado 22 de marzo estaba suspendido este tipo de mercados, entre otras cosas, para acatar las recomendaciones de las autoridades de salud tras la aparición de la pandemia en Santander.

Pero más allá de la ‘cuarentena’ y obviamente respetando las medidas sanitarias, el tesón y en general la persistencia de quienes labran el campo con sus manos los llevaron a participar en este ejercicio de reactivación gradual de sus modestas economías.

La actividad, que se hizo bajo los estrictos protocolos establecidos por la Secretaría de Salud de Bucaramanga, pretendió darles una ‘manita’ a nuestros labriegos.

Los campesinos estuvieron debidamente organizados y fueron capacitados para garantizar tanto la bioseguridad, como las condiciones de aseo y de preservación del parque en donde se habilitaron las mesas.

Café y cacao orgánico, hortalizas, tortas de ahuyama, caña de azúcar, mantecadas, miel natural, huevos criollos, bocadillos y otra gran variedad de productos se ofrecieron ayer en este sector de La Ciudadela.

También se vendieron pollos, quesos, masa y hojas de plátano para tamales, truchas frescas, frutas, verduras, flores y mil productos más tratados por las manos de nuestros campesinos.

A través de esta figura de los mercadillos, nuestros hombres y mujeres del campo pueden ofertar productos de excelente calidad, traídos directamente de las zonas rurales de la Ciudad Bonita, en donde estas personas los cultivan.

Son productos autóctonos en lo que se constituye un mercado al natural, oriundo del campo, sin intermediarios y con una venta directa.

El propio alcalde de Bucaramanga, Juan Carlos Cárdenas Rey le hizo un llamado a la comunidad bumanguesa para que apoye a los productores y distribuidores directos de alimentos producidos por los campesinos del Municipio.

¡Anímese!

Así podrá hacer sus compras de la huerta a la mesa, a precios bajos y de primera calidad.

¡Nuestros labriegos necesitan apoyo!

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