miércoles 31 de julio de 2019 - 12:00 AM

El rescate de animales silvestres en el área metropolitana de Bucaramanga supera los mil ejemplares

Autoridades confirman que solo se han devuelto a su hábitat natural cerca del 45% de las especies recuperadas en lo corrido de este 2019. El resto permanece en rehabilitación, para alcanzar su liberación.

Hace unos dos o tres años llegó al Cabildo Verde de Sabana de Torres un mono cariblanco hembra sin una de sus extremidades. La persona que lo tenía en propiedad le amputó la mano. No le perdonó que se hubiera cogido un alimento sin su permiso.

Nunca pudo ser liberado a su hábitat natural, pese a avanzar en su proceso de rehabilitación. Se quedó en el Cabildo Verde y aunque ese no era el objetivo, hoy su presencia es fundamental en el lugar. Se volvió pieza clave en el proceso que se lleva a cabo allí con todos los monos cariblancos que son recuperados por funcionarios del Área Metropolitana de Bucaramanga, AMB, y uniformados del Grupo de Protección Ambiental y Ecológica de la Policía Metropolitana de Bucaramanga.

Y es que los mamíferos, como los monos, dicen los expertos, son los más difíciles de recuperar, luego haber permanecido algún tiempo en cautiverio. Sus condiciones son tan complejas que resulta imposible su liberación, por más esfuerzos que se hagan.

En las aves, este tema también se suele tornar un poco complejo, porque aquellos a los que se les corta el plumaje, por ejemplo, no solo hay que estimularles los folículos para que les vuelva a crecer. El crecimiento del plumaje puede tardar hasta un año y medio; posteriormente, hay que enseñarles a volar, incluso a buscar su propio alimento si quieren ser libres.

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Durante los primeros siete meses de este 2019 ingresaron a la reserva natural Cabildo Verde de Sabana de Torres, cinco anfibios, un arácnido, 347 aves, 175 mamíferos y 478 reptiles, según el Grupo de Fauna Silvestre del AMB.

Estas cifras se vuelven alarmantes porque hablamos de especies que estaban en el área urbana de Floridablanca, Bucaramanga, Girón y Piedecuesta, reguardadas en inmuebles como si fueran animales domésticos, cuando no es así.

Además de vivir en condiciones no aptas, esta fauna silvestre terminó siendo víctima del tráfico ilegal de especies, un delito que ha conllevado a que muchos animales ya se encuentran en vía de extinción o con algún grado de amenaza.

Por eso, en el marco del Día Nacional de la Vida Silvestre, que se celebra cada 30 de julio, las autoridades ambientales insisten en la importancia de que los animales silvestres deben mantenerse libres en su ecosistema natural.

El Área Metropolitana de Bucaramanga, por ejemplo, a través de la campaña ‘Te Quiero Libre’ reporta el rescate de 1.006 ejemplares, bien sea por llamado voluntario de la comunidad, por incautaciones o por operativos. Los planes de control se adelantan, especialmente, en la Terminal de Transportes, con apoyo de la Policía, quien cuenta con una canina que ayuda a identificar a la fauna silvestre.

Vida sacrificada

Gerson Peña, biólogo y líder del Grupo de Fauna Silvestre del AMB, explicó que el riesgo al que se someten los animales silvestres para mantenerlos en el área urbana son muchos. Por ejemplo, “cuando se trae un mono a la ciudad, lamentablemente y eso ya lo dicen las estadísticas, primero tuvieron que haber matado a los papás para trasladarlo. Segundo, cuando llega a su adultez necesita reproducirse porque es su instinto natural, entonces si no lo hace no va a dejar descendencia y va a empezar a tornarse agresivo. Y ahí es cuando las personas lo entregan, pero ya le hemos hecho todo el daño posible”.

Ni qué decir para obtener los huevos de iguana. Se toma al reptil vivo y se le corta el vientre para extraerlos; algunos dejan a la especie así o la saturan con un hilo grueso, pero aún así queda expuesta al peligro o a esterilidad permanente.

Pero más allá de cómo se sacrifica la vida de estos animales para lograr mantenerlos en cautiverio, también debe hacerse referencia a su alimentación que casi siempre no es la mejor porque se le da desperdicios. Entonces, cuando son muy pequeños y no se suplen las necesidades nutricionales, el animal va a crecer con deformidades; como sucede con las tortugas cuyo caparazón empieza a crecer en forma de montaña. O cuando se tiene un perico o un ave y se le da comida de sal, su plumaje es más opaco.

Peña subrayó que para los procesos de rehabilitación se mantiene un convenio con Cabildo Verde de Sabana de Torres; ya que solo así se va a garantizar que los animales retornen a su ecosistema.

“Nada sacamos traernos a los animales de las casas y mantenerlos encerrados porque ese no es nuestro objetivo”, precisó el funcionario.

Paso a paso

El AMB para el rescate, rehabilitación y liberación de las especies silvestres procede de la siguiente manera:

-Rescate o entrega voluntaria del ejemplar.

-Ingreso al Centro de Recepción Animal para las primeras atenciones de carácter médico-veterinario.

-Traslado a la Reserva Natural de Cabildo Verde en Sabana de Torres.

-Rehabilitación: Proceso de adaptación a su hábitat, que puede tardar varios meses y hasta años porque muchos han estado en cautiverio, desde muy pequeños; entonces se les deben cambiarles hábitos alimenticios hasta procesos de convivencia con otros ejemplares de su género.

-Liberación. Hay dos tipos: una es la ‘blanda’ y la otra es la ‘dura’.

En el caso de liberaciones “blandas” se cumple una primera fase de la libertad del ejemplar, dentro del perímetro del Cabildo Verde, con el fin de continuar su vigilancia y control de adaptabilidad.

En otros casos específicos (como por ejemplo con los ofidios), es necesario que cada ejemplar rescatado, una vez valorado su estado general, a la mayor brevedad se debe realizar la liberación en el medio natural. El encierro puede resultar negativo para su bienestar.

Cdmb

Más de 180 ejemplares rescatados, decomisados y entregados voluntariamente son alojados en el Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, donde se adelanta su proceso de recuperación. De estos se destacan, por encontrarse en peligro de extinción, 4 tucanes, un mono araña, un tití cabeza de algodón, dos tití gris, 60 morrocoyes, 20 hicoteas y dos martejas, entre otras especies más.

Denuncie el tráfico de fauna silvestre al teléfono 641 4822, celular 350 340 3033 y al correo electrónico info@amb.gov.co.

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