martes 09 de junio de 2009 - 10:00 AM

Estas son las 10 áreas más contaminadas de la ciudad

Una calidad de aire muy regular, problemas con la recolección de la basura, sectores en donde los niveles de ruido superan los 85 decibeles, elevadas concentraciones de ‘smog’ además de otros gases contaminantes y, sobre todo, ríos y quebradas con alta presencia de materia fecal, enmarcan la realidad ambiental de algunas zonas de Bucaramanga.

En el Río de Oro, el Centro, Chimitá, Morrorrico, la Comuna Norte e incluso la Ciudadela Real de Minas, se encuentran algunos de los puntos en donde se registra el mayor deterioro ambiental.

Vanguardia Liberal, en su tradicional ‘Top 10’, y con la colaboración de los técnicos de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, elaboró el listado de los sitios más contaminados del área. Veamos:

RÍO DE ORO

El más reciente diagnóstico, hecho por la Red de Monitoreo de la Cdmb, confirmó que la población del área metropolitana descarga un promedio diario de 38,5 toneladas de sólidos orgánicos a las aguas del Río de Oro.

Basura, elementos químicos, escombros de construcción, bacterias y, en general, todas las inmundicias que cualquiera se pueda imaginar, caen a diario sobre este afluente.

En el caso de las materias fecales, por citar solo un dato, la norma señala que en un afluente se pueden encontrar hasta 200 coliformes fecales. Sin embargo, en el caso del Río de Oro se han detectado millones de ellos. Es más, el afluente tiene una contaminación similar a la que registra el Río Bogotá.

Para Elvia Hercilia Páez Gómez, directora de la citada entidad estatal, este afluente se ha convertido en una ‘cloaca’, que no sólo produce malos olores, sino que además ocasiona enfermedades respiratorias.

EL CENTRO

El exagerado paso de buses por la carrera 15, entre las calles 36 y 45, es el responsable del pésimo aire que respiran los bumangueses en la zona Centro.
La Red de Monitoreo de la Cdmb, tras las mediciones hechas entre abril y mayo pasados, confirmó entre otras cosas que la gran fila de autobuses que a diario se represan sobre esta área, propicia condiciones ideales para esparcir al aire el monóxido de carbono que ocasiona la polución.

Estos vehículos, explica la autoridad ambiental, operan en condiciones extremas de aceleración y desaceleración, produciendo el material contaminante. Los conductores, tras la ‘guerra del centavo’, no sólo provocan una mala competencia por conseguir usuarios; 'también contribuyen a la polución'.

Según el parte oficial, a esto  hay que sumarle que el parque automotor de servicio público local es vetusto. Los daños en los filtros, el mal paso del aceite, la falta de sincronización y los daños en los carburadores hacen que este tipo de transporte emita gases muy tóxicos.

BARRIOS NORTE-CHAPINERO


Las arroceras que funcionan en el Norte y en Chapinero, han convertido a estos barrios en áreas contaminadas. A diario, la industria arrocera arroja partículas contaminantes al aire. Tales desechos son tóxicos y generan la degradación del medio ambiente.

COMUNA ONCE, VÍA A EL CARRASCO

Los barrios de la Comuna Sur que bordean a El Carrasco, a donde llegan las basuras que producen los cerca de un millón de habitantes del área metropolitana, aparecen como otra de las grandes zonas contaminadas.
La extensa zona de 90 hectáreas ha sido objeto, desde años atrás, de fuertes críticas por parte de los vecinos de 25 barrios aledaños a El Carrasco que integran la Comuna Once, quienes encuentran en los fétidos olores que brotan del lugar, un grave atentado ambiental.

Chimitá

La expulsión de partículas contaminantes de muchas de las empresas que funcionan en sector industrial de Chimitá, según los monitores hechos por la Cdmb, no contribuyen para nada a la calidad del aire que se respira allí. De igual forma, esos tóxicos afectan las aguas de los afluentes que surcan la zona tales como: las quebradas La Joya, Cuyanita y La Rosita.

QUEBRADA LA IGLESIA

La Quebrada La Iglesia recibe aguas sanitarias e industriales, además de lixiviados provenientes de El Carrasco. Los malos olores se esparcen a lo largo y ancho de los sectores que atraviesa este afluente, entre los que se encuentran San Luis, Diamante II y la zona de la Terminal de Transportes, por citar sólo a algunos lugares.

LA CIUDADELA


La Comuna 7, más conocida como la Ciudadela Real de Minas, tiene la más alta concentración de ozono troposférico en toda el área. Ese tipo de ozono es un gas incoloro y muy irritante creado por reacciones fotoquímicas entre los óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles que producen los carros, sin contar la escasa vegetación de la zona. La Corporación sostiene que esto explica el porqué esta parte de Bucaramanga se considera como una especie de 'isla de calor', que sufre de elevadas temperaturas.

BASURERO DE LA INDEPENDENCIA


La basura es otro de los focos de contaminación de la ciudad. Y uno de ellos, el más grave, según la Cdmb, se encuentra sobre el inicio de la vía a Mantaza, de manera más exacta a la entrada del barrio La Independencia. Allí existe un improvisado basurero que esparce la basura en un área de 150 metros. La explicación a este problema, dada por la empresa de aseo encargada de la recolección en la zona, se sustenta en la falta de cultura ciudadana.

KILÓMETRO 1, VÍA A MORRORRICO

La basura y las aguas residuales esparcidas por cerca de 2 mil ranchos construidos en los cerros de Morrorrico, hacen de esta parte de la meseta otra de las zonas más contaminadas de la ciudad.

ÁREA DE ZARABANDA

El funcionamiento indiscriminado de porquerizas, las construcciones ilegales de ranchos en la escarpa, así como la basura que se riega a lo largo de esta ladera, ubican a la zona de Zarabanda como una de las más contaminadas de la capital santandereana. Este sector pertenece a la Comuna 4 y se encuentra en la ‘hondonada’ del barrio La Feria.

lista
El ruido, caso aparte

• El ruido es uno de los problemas más graves en materia de contaminación auditiva en Bucaramanga y su área metropolitana.
• La norma establece como ‘aceptables’ o permitidos los ruidos de hasta 65 decibles; pero en zonas como el Centro este nivel puede llegar a 85 decibeles, lo que hace que la situación sea crítica.
• Las fuentes móviles son las generadoras de este contaminante, por medio del excesivo uso del pito.
• De manera adicional, los sectores propensos a ‘trancones’ suelen sobrepasar los límites de ruido, tal como ocurre en la actualidad en la zona de Cañaveral, por los lados de la autopista, donde se ejecutan las obras de Metrolínea.
• En las zonas comerciales, el nivel máximo de ruido es de 60 decibeles en horario nocturno. En reiteradas ocasiones, los establecimientos de este tipo pueden llegar hasta los 75 decibeles. 

 

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