lunes 29 de octubre de 2018 - 5:53 PM

Fallas en el alumbrado público genera inseguridad en Bucaramanga

Cabecera del Llano es una de las zonas de la meseta en donde más daños se registran con el alumbrado público. El tema es muy grave si se tiene en cuenta que la oscuridad es cómplice de la delincuencia y, además, se convierte en un escenario propicio para el registro de accidentes viales y peatonales.

“A los factores que han multiplicado la inseguridad rampante que se vive en Bucaramanga, hay que sumarle uno más: el daño del alumbrado público”.

Las palabras son de Jacinto Arciniegas, vecino del Parque San Pío, situado en el barrio El Prado.

Allí, según él, “la penumbra es aprovechada por los delincuentes para cometer hurtos y, sobre todo por los consumidores de droga, quienes hacen de las suyas tras la deficiencia del servicio del alumbrado público”.

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La verdad es que Cabecera del Llano es una de las comunas en donde más desperfectos se detectan. Tras un recorrido hecho anoche por este diario se encontraron al menos 100 farolas descompuestas, las cuales están distribuidas en cerca de 15 cuadras.

Claro está que las fallas en el alumbrado público no afectan solo a Cabecera del Llano.  Hay otras zonas como la prolongación de  la calle 45, la antigua vía al Mutis, el Centro, la entrada a Ciudad Norte, la calle 37 con segunda y la vía al sector de El Bueno, por mencionar solo unos trayectos, donde la oscuridad reina.


“En mi barrio muchas cuadras permanecen a oscuras. Si piensan que estoy exagerando, los invito a que se den una pasadita por aquí”, dijo Alberto Granizo, residente en La Independencia, adscrito a la Comuna Nororiente. Vale mencionar que ese barrio aparece en las estadísticas de la Policía como uno de los sectores más neurálgicos en materia de inseguridad.

El tema es tan grave que la propia Policía Metropolitana de Bucaramanga le ha insistido, en varias oportunidades, al Gobierno Local “encender las luces” en estos sitios, pues está demostrado que una calle oscura se convierte en el mejor escenario para el accionar de los hampones.

6525252 es el número telefónico que tiene habilitado la Oficina del Alumbrado de la Alcaldía de la capital santandereana para atender todas esas quejas que dan cuenta de los daños de las bombillas en los diferentes barrios de la meseta.

¿Aumento de la delincuencia?

“Barrios o calles oscuras permiten el aumento de las posibilidades de que quienes delinquen pongan en riesgo los bienes de la comunidad y sobre todo afecten la seguridad del ciudadano de a pie”.

Con estos términos Yani Lizeth León Castañeda, directora del Programa Bucaramanga Cómo Vamos, definió la gravedad que representa el mal estado de las luminarias del Municipio.

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“Sin contar el miedo que representa para un vecindario pasar por una vía oscura, la falta de iluminación hace vulnerables a los sectores, especialmente a los más alejados del centro de la ciudad”, añadió.

“Una calle mal iluminada es sinónimo de inseguridad. La poca luz en la calle fomenta los robos y actos de violencia”, agregó.

“Los consumidores de drogas se han apoderado de los sectores aprovechando la oscuridad, que aumenta con los frondosos árboles ubicados en los parques”, añadió.

“Esto es un mal que se está apoderando de buena parte de la ciudad y, aunque no existe una estadística exacta, es claro que por eso se han incrementado los robos”, puntualizó.

Lo que dice la  ley

El servicio de alumbrado público está regulado por el Decreto 2424 de 2006, que lo define como el servicio público no domiciliario que se presta con el fin de proporcionar exclusivamente la iluminación de los bienes de uso público y demás espacios de libre circulación de una ciudad.

¿Qué está haciendo la Alcaldía?

De acuerdo con Rafael Ortiz, coordinador de la sección de Alumbrado Público del Municipio, la presente administración reemplazará 23 mil 400 luminarias y modernizará el sistema de sodio a tecnología LED y hacia las redes inteligentes.

De acuerdo con el funcionario, estos trabajos “le cambiarán la cara nocturna a Bucaramanga”.

Según explicó, la instalación de las primeras bombillas se iniciará  a más tardar en diciembre próximo: “Lo proyectado por el Gobierno Local es que al terminar 2019 la ciudad tenga un sistema de alumbrado público de última tecnología, cuyo manejo podrá hacerse a través de un computador, tablet o incluso desde un celular”.

En la primera fase se invertirá una suma de $8.800 millones en la instalación y la interventoría del proyecto; mientras que el valor de las bombillas alcanza la suma de más de $20 mil millones.

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“El proyecto se financiará con recursos propios de la operación y manejo del alumbrado, por lo que no se cargará ni un solo peso al recibo que cancelan mensualmente los usuarios por este concepto, ya que el cambio de tecnología permitirá que los costos del servicio público de energía bajen de $12 mil millones a $7 mil millones”, agregó.

Dijo que en la actualidad, en Bucaramanga hay instaladas unas 10 mil luminarias en sistema LED coordinadas bajo un sistema de telegestión y telemedidas que permite el control remoto de estas, ubicadas sobre la carrera 15, la Avenida La Rosita, la calle 36, el Tercer Carril y Centroabastos.

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