domingo 19 de diciembre de 2021 - 12:00 AM

Jaime Suárez Díaz no solo conoce nuestra tierra, también la ama

En 1971 Jaime Suárez Díaz obtuvo el título de ingeniero civil. Cinco décadas después no hay nadie que sepa más de suelos que él.

No existe nadie más en Colombia que conozca tanto el suelo que pisamos como el ingeniero santandereano, Jaime Suárez Díaz. Él ha sido capaz de escudriñar y meterse en las entrañas de nuestra tierra para desvelar su estructura y composición.

Este gran profesional es conocido, de manera literal, como el ‘médico del suelo bumangués’, porque ha estudiado tanto sus enfermedades que se ha vuelto un experto en sus curas, sus vericuetos, sus voces de grito y su propia naturaleza.

Muchos aseguran que si no fuera por los aportes que sus investigaciones y sus obras le han hecho a la meseta no se habría podido contrarrestar el avance del cáncer de la erosión y seguramente Bucaramanga ya se habría ‘derretido’.

Este 2021 Suárez Díaz conmemoró el medio siglo de su graduación como ingeniero civil, título que obtuvo en 1971 en la ‘Rutgers The State University’, de New Jersey: “Pero ojo, yo comencé a estudiar en la Universidad Industrial de Santander, UIS, y me siento súper orgulloso de ello. Lo que sucedió fue que tuve la oportunidad de culminar mi formación en Estados Unidos, gracias a una beca. Jamás olvido que mis pilares profesionales tienen sus grandes bases en la formación que recibí en la UIS”, confiesa.

Él, quien también es magíster en geotecnia, acaba de obtener el máximo galardón que le confiere la Sociedad Colombiana de Ingenieros a los profesionales de su talla: la Condecoración Orden al Mérito Julio Garavito.

Claro está que tratándose de distinciones, habría que decir que él es ‘hoy por hoy’ el ingeniero civil más ovacionado de la historia de Santander y de Colombia. En su pecho le han colgado 62 medallas de honor.

Que tenga tanto reconocimiento lo llena de orgullo, pero también él prefiere ser visto como un estudioso que tiene claro que lo importante es investigar, aportar su mano de obra y trascender en beneficio de su adorado Santander.

“Hemos llegado a soluciones de bioingeniería que son muy ambientales, utilizando piedra, bambú, cemento, pasto local y un poco de sentido común, porque los santandereanos somos muy recursivos para hacerle frente a un fenómeno como el de la erosión”, reconoce el galardonado.

Aquí también se ha combinado lo que el ingeniero Suárez Díaz denomina como “la tecnología chibcha, sumada al saber internacional y adaptado a nuestro medio”. Habla en ese tono coloquial para referirse a la labor realizada en pro de la estabilidad de los taludes de Bucaramanga.

Suárez Díaz, natural de Zapatoca, ha sido asesor de la CDMB. También se ha destacado como un consagrado profesor de la UIS, actividad que ha cumplido entre viaje y viaje porque con frecuencia es llamado para que haga análisis, pruebas y ensayos, para que determine posibilidades y disponga acciones bien sea en cualquier parte de Santander o en distintos rincones del mundo.

“Al mezclar la academia de la UIS, con la práctica en el control de erosión, entendí que debemos conocer muy bien el piso que pisamos”, argumenta.

“A esta vida se viene a cumplir una misión de servicio y, mientras estemos aquí, debemos dar lo mejor de nosotros”, agrega.

Él mismo reconoce que Bucaramanga ha sido el gran laboratorio para los trabajos de erosión y que, tras largas jornadas de dedicación, este mal ha venido teniendo su tatequieto justo.

Por su larga experiencia y trayectoria sabe que el problema más importante por el que se presentan daños en los taludes “es por el indebido manejo que hace de la tierra el mismo hombre”.

¿La capital santandereana ya frenó la erosión?

“La erosión en Bucaramanga no está totalmente controlada. Se avanzó en la profundización de las quebradas, pero falta todavía estabilizar decenas de taludes. Se requiere apantallar varios barrios alrededor de la ciudad y en especial los de la Comuna de Morrorrico”.

Usted ha sido reconocido nacionalmente por su medio siglo de servicio a la ingeniería civil y a la misma geología. ¿Qué le falta por hacer?

“Como ingeniero civil uno no termina nunca de aprender porque la investigación, el crecimiento profesional y las tecnologías van a mil. Creo que siempre me estaré actualizando y por más abriles que tenga no dejaré de escudriñar la tierra”.

Con tantos reconocimientos y oportunidades que tuvo para irse del país, ¿Por qué se quedó trabajando en Bucaramanga?

“Porque aquí es donde puedo producir y divulgar conocimientos. Si estuviera en otras partes del país o tal vez en el extranjero podría estar mejor económicamente, pero mi felicidad y pasión es la ingeniería local. Dicho en forma concreta, como hablamos los santandereanos, aquí le aporto más a mi gente”.

Usted ha sido un gran docente y se desvive por transmitirles a sus estudiantes sus conocimientos. ¿Qué les recomienda a esas nuevas generaciones?

“Les sugiero que no vean su profesión de ingenieros como una forma de tener dinero o de taparse en plata. La misión no es pensar los contratos ni sumergirse en la politiquería, sino en asumir la tarea de servirle a la sociedad. Además, se puede progresar haciendo ingeniería de la buena y, sobre todo, caracterizándose por ser un bonito ser humano”.

Jaime Suárez Díaz no solo conoce nuestra tierra, también la ama

LA DISTINCIÓN NACIONAL QUE ACABA DE RECIBIR: El experto en suelos, Jaime Suárez Díaz, recibió en Bogotá la Orden al Mérito Julio Garavito, distinción que le confirió la Sociedad Colombiana de Ingenieros. En la foto aparecen: Germán Pardo, presidente de la Sociedad Colombiana de Ingenieros; Jaime Suárez Díaz, homenajeado; y Ángela María Orozco, ministra del Transporte.

CAJA BIOGRÁFICA

$!Jaime Suárez Díaz no solo conoce nuestra tierra, también la ama

Nombre: Jaime Suárez Díaz.

Natural de: Zapatoca, Santander.

Fecha de nacimiento: 20 de junio de 1946.

Edad: 75 años.

Estado civil: Casado con Fanny Ardila, de cuya unión hay cuatro hijos.

Formación profesional: Ingeniero civil, magíster en geotecnia con 50 años de servicio profesional. Aunque también estudió en la UIS, su título y maestría los recibió de Rutgers The State University, New Yersey, Estados Unidos.

Fundador y director técnico de: Geotecnología, entidad que lidera el desarrollo científico y la investigación científica en Colombia y el mundo.

Ha sido docente en la UIS, la UPB, la UDES y la Santo Tomás, entre otros centros de educación superior.

Algunos de sus reconocimientos: Profesor Distinguido de la UIS, (1993, 1999 y 2004); Reconocimiento al Mérito Académico, Investigativo y Profesional (2009); Premio Gerald A. Leonards (2005); Premio Cámara Colombiana del Libro (1999); Premio Mérito Ingenieril (2012); y Premio Nacional de Ingeniería Diódoro Sánchez (1993/1999); Premio Grado Conmendador de la Orden al Mérito Julio Garavito (2021).

Algunos de sus libros: “Deslizamientos, volúmenes 1 y 2”, ‘Control de la erosión en zonas tropicales’ y ‘Diseños de obras en gaviones’, entre otros textos.

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Euclides Kilô Ardila

Periodista de Vanguardia desde 1989. Egresado de la Universidad Autónoma de Bucaramanga y especialista en Gerencia de La Comunicación Organizacional de la Universidad Pontificia Bolivariana. Miembro del equipo de Área Metropolitana y encargado de la página Espiritualidad. Ganador del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar.

@kiloardila

eardila@vanguardia.com

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