miércoles 14 de octubre de 2009 - 10:00 AM

La Defensa Civil trabaja con las ‘uñas’

Si hoy se compara la situación de la Defensa Civil de Santander respecto a 20 años atrás, pareciera que el reloj se hubiera detenido. La voluntad de sus 1.500 integrantes persiste, mientras los recursos y equipos siguen escaseando en medio de las emergencias.

Para empezar, el organismo de socorro tiene la misma sede de hace cuatro décadas: una estructura prestada, sin condiciones de sismorresistencia y que podría ambientar cómo era una casa en los setenta. Desde allí, en la carrera 16 con calle 35, en pleno centro de Bucaramanga, el voluntariado cada día tiene que ingeniárselas para atender las 20 emergencias que como mínimo reporta Santander, integrado por 87 municipios en ocho provincias.

Y dicen 'ingeniárselas', porque las dificultades son de todo tipo. Según el director del organismo en Santander, Nelson Gil, el presupuesto mensual no supera el millón 700 mil pesos: 'Para gasolina destinamos cada mes $1 millón 100 mil y los $600 mil restantes los tenemos que distribuir para pagar los servicios públicos y el aseo de la sede', cuenta el directivo.

Pero eso no es todo. 'El presupuesto que nos envía el Gobierno Nacional es distribuido anualmente en 10 meses. Eso significa que desde este mes hasta enero próximo no tendremos recursos', indicó Gil.

Todo lo anterior ocurre pese a que Santander se considera una de las zonas con mayor actividad sísmica en el mundo por tener el Nido o Enjambre Sísmico en Bucaramanga, sin contar que hoy es vulnerable a incendios forestales o a fuertes inundaciones como se están registrando en el país por el cambio climático.


‘Mano al dril’

Con un presupuesto que no supera los $2 millones puede deducirse que a la Defensa Civil no le alcanza la plata para actualizar sus uniformes, equipos y vehículos adecuados para cualquier tipo de terreno.

Marlon Rodríguez, un socorrista que ha dedicado 23 años de su vida al voluntariado, es testigo de los ‘milagros’ a los que recurren para salvar vidas.

'Cuando no hay disponibilidad de recursos para la gasolina y la emergencia es en la ciudad, entonces entre los compañeros sacamos de nuestros bolsillos y reunimos los $30 mil ó $40 mil para movilizarnos… Cuando es más lejos, lamento decir que en algunas ocasiones la misma Secretaría de Gobierno Departamental nos dice que no movilicemos a los hombres', dijo.

Al panorama se le suman las dificultades con las comunicaciones. Si no es porque los voluntarios invierten en tarjetas prepagadas para recargar minutos en sus teléfonos celulares, la atención sería mínima.

'Muchos de los radioteléfonos fueron adquiridos por los propios voluntarios. Pero qué sucede. La repetidora, la antena que permite que todos estemos informados ya está obsoleta y se sobrecarga por el número de socorristas que intentan comunicarse al tiempo. Eso dificulta mucho las labores y  por eso es que tenemos que recurrir al celular', comenta Rodríguez.

El Director Regional de la Defensa Civil comentó que la repetidora, que estaba ubicada en El Picacho, se averió hace un mes, después de que le cayera un rayo.


Aumenta el riesgo

Si la falta de gasolina y equipos de comunicaciones dificultan la atención oportuna, hay un tercer obstáculo que se evidencia durante el trabajo de campo: las herramientas básicas para realizar el rescate.

'Un socorrista, además de la indumentaria de protección que incluye overol, guantes y casco, requiere de un equipo de rescate vertical integrado por cuerdas, mosquetones, arnés y ‘descendedores’. Estos equipos son bastante perecederos y por falta de recursos tenemos que reutilizarlos, poniendo en riesgo nuestras vidas', expresó el socorrista Marlon Rodríguez.

El voluntario indica que muchas de estas herramientas cumplen ya un uso de 20 años en la institución, cuando un año es suficiente para declararlos como obsoletos. 'Una cuerda de 100 metros para rescate, por ejemplo, cuesta $1 millón. Sus fibras se deterioran con el tiempo y eso ya es un riesgo', apuntó.

Para terminar la labor, los socorristas además necesitan vehículos equipados y adecuados que permitan el traslado de los pacientes por cualquier tipo de vía.

Según el reporte de la Dirección Regional, la Defensa Civil cuenta con siete vehículos de los cuales sólo dos son modelo 2005. Los otros son Jeep modelos 80, que hacen las veces de ambulancia 'y que podrían participar en el desfile de los carros clásicos y antiguos de la Feria de Bucaramanga', comentó el director.

Por ahora, tienen la esperanza de que la Alcaldía de Bucaramanga y la Gobernación de Santander les entregue las dos nuevas ambulancias prometidas y que tras presentar un proyecto, la Asamblea y el Concejo aprueben la suficiente partida presupuestal para las labores del organismo durante 2010 (ver lista).

'El equipo humano de la Defensa Civil tiene toda la disposición, voluntad y está capacitado para atender cualquier emergencia. Pero es triste que no haya voluntad política', concluyó el socorrista Marlon Rodríguez.


¿qué dice el consejo regional?

El director del Consejo Regional de Prevención y Atención de Desastres, Luis Francisco Monsalve, hizo un llamado al organismo de socorro para que presente un proyecto.

'Desde hace 10 años la destinación de recursos públicos se realiza por proyectos. Ya el Director de la Defensa Civil tuvo una reunión con los diputados y lo importante es que el organismo presente un proyecto para que esos recursos sean aprobados. Sin embargo, hace poco nosotros les aprobamos $2 millones 500 mil para que tuvieran disponibilidad de combustible a la hora de atender las diferentes emergencias por incendios forestales'.

 

LISTA

La propuesta

A principios de este mes el director regional de la Defensa Civil, Nelson Gil, le hizo la siguiente proposición a la Asamblea. La duma está próxima a anunciar la fecha para el debate y la aprobación:

1 Cobertura anual para gasolina: $60 millones.

2 Actualización de equipos de comunicaciones: $70 millones.

3 Mejoramiento de indumentaria de protección: $150 millones.


¿qué dice el comité local?

El director del Comité Local para la Prevención y Atención de Desastres, Clopad, Freddy Raguá, expresó preocupación por la situación, explicando que el panorama viene de años atrás.

'Cuando llegué al cargo hace dos años encontré esos inconvenientes. Hay que buscar una figura para que el organismo de socorro tenga recursos propios, que no sean ocasionales.

Por ejemplo, la Alcaldía le gira recursos cuando se requiere de su apoyo en época de ferias o de fiestas de Navidad. Por tanto, es necesario que la Defensa Civil presente un proyecto para que el Concejo lo apruebe y la Administración le asigne los recursos para el próximo año. El Concejo los va a citar porque ellos ya hicieron la solicitud. Eso es importante, porque la Defensa Civil es la parte operativa del Clopad'.

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