lunes 19 de abril de 2010 - 10:00 AM

La incultura predomina en los nuevos espacios urbanos

Transitar por los puentes peatonales en motos y bicicletas; caminar y conducir por el carril exclusivo; no cruzar por las cebras y estacionarse en las paradas señalizadas para Metrolínea, además de tomar como foco de protestas el sistema de transporte masivo.

Estas son algunas de las malas costumbres que los santandereanos aún no modifican.

Mientras los administradores del Sitm y del operador de recaudo se encargan de capacitar a los usuarios en el uso del sistema, en la compra y utilización de tarjetas y en la apertura de nuevas rutas alimentadoras y pretroncales, en las vías la realidad es otra.

El lente de los reporteros gráficos de Vanguardia Liberal se dio la tarea de recorrer las vías de la ciudad y captar algunas de las imprudencias más comunes que transeúntes y conductores repiten cada día sin ningún tipo de control.

 

No paran las imprudencias en los puentes peatonales

Pequeños intercambiadores. Así podrían denominarse los puentes peatonales construidos por Metrolínea para que los ciudadanos crucen las vías y accedan al sistema. Cada día es más frecuente ver que las motocicletas y bicicletas circulan por estas estructuras y ponen en peligro a los transeúntes.


Un carril no tan exclusivo

Ante los trancones en vías importantes de la ciudad, como la autopista a Floridablanca, en sentido sur - norte, algunos conductores imprudentes aprovechan la libre circulación que tiene el carril exclusivo de Metrolínea para acelerar y salir de la congestión vial, a pesar de que esto está prohibido.

Mientras en esta importante arteria vial se rompe el record de la velocidad para no ser sorprendidos por las autoridades, en otras vías como la carrera 27, el reloj de los conductores de servicio público local e intermunicipal parece detenerse.

Ya es frecuente la visita de la autoridad del tránsito especialmente junto a la Puerta del Sol, donde, a pesar de la señalización de la parada de Metrolínea, se siguen parqueando taxis y busetas para recoger y dejar pasajeros.


Un carril no tan exclusivo

Ante los trancones en vías importantes de la ciudad, como la autopista a Floridablanca, en sentido sur - norte, algunos conductores imprudentes aprovechan la libre circulación que tiene el carril exclusivo de Metrolínea para acelerar y salir de la congestión vial, a pesar de que esto está prohibido.

Mientras en esta importante arteria vial se rompe el record de la velocidad para no ser sorprendidos por las autoridades, en otras vías como la carrera 27, el reloj de los conductores de servicio público local e intermunicipal parece detenerse.

Ya es frecuente la visita de la autoridad del tránsito especialmente junto a la Puerta del Sol, donde, a pesar de la señalización de la parada de Metrolínea, se siguen parqueando taxis y busetas para recoger y dejar pasajeros.


Flota verde, nuevo foco de protestas

Atrás quedaron la carrera 27 y la calle 36, tradicionales vías de la ciudad utilizadas por los ciudadanos para movilizarse y protestar. Ahora es frecuente ver cómo el carril exclusivo de Metrolínea y su flota, es utilizada para bloquear el tránsito en el centro de la ciudad.

En los dos meses de circulación del Sitm, tres protestas han detenido la circulación de los buses en varios sectores.

 

Caso omiso a las normas

Por evitar que los roben, por ahorro de tiempo o simplemente por no caminar, los transeúntes no utilizan los puentes peatonales para cruzar las vías. Algunos prefieren emprender la huída a toda carrera y así evitar ser arrollados por los vehículos que transitan por los carriles mixtos.

Esta práctica es frecuente, especialmente debajo de las estructuras que conductores de bicicleta y motocicletas sí utilizan para cambiar su rumbo.

 

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