jueves 12 de septiembre de 2019 - 11:39 AM

Las historias de superación que dejaron las IV Olimpiadas Deportivas para habitantes de calle

Hay habitantes de calle que tienen anhelos volver a empezar, de recuperar el tiempo perdido y cambiar los errores del pasado. No es fácil salir del abismo, pero estas personas han encontrado una luz de esperanza con fundaciones que les tienden la mano y orientan en su proceso de cambio.
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Es difícil y triste la vida que lleva una persona que vive en la calle. Deambular sin rumbo fijo, exponerse al peligro y vivir en condición de mendicidad. La mayoría están en esta situación por voluntad propia, porque les ganó la debilidad y el vicio por las drogas y otros por alguna circunstancia dura de la cual no encontraron otra salida más que huir.

Las Olimpiadas Deportivas para habitantes de calle en rehabilitación, es una iniciativa liderada por la Secretaría de Desarrollo Social de Bucaramanga, con el objetivo de impactar positivamente a las personas en condición de precariedad, para que fortalezcan su motivación de superarse.

En esta integración deportiva participaron las fundaciones Salvar, Shalom, Funtaluz, Hogar Jerusalén y Consentidos, para ofrecer a los habitantes de calle que asisten, un evento recreativo en el que puedan respirar otros aires y estar en un entorno que propicie sanas convivencias.

“De nuestra fundación participaron 20 hombres y 10 mujeres. Les dimos los uniformes, ellos entusiasmados conformaron los equipos, tuvieron la posibilidad de interactuar, de ser líderes. Fue una buena terapia para ellos”, manifestó Claudia Duarte, coordinadora de la Fundación Salvar.

Desde el 27 de agosto al 9 de septiembre jóvenes y adultos mayores, pudieron competir en las modalidades de fútbol, voleibol, tenis de mesa, relevos y juegos como de mesa como el ajedrez.

Hernando González es beneficiario del convenio con la fundación Salvar. Desde mayo de este año recibe la asistencia y participó de las olimpiadas, expresó que allí ha aprendido sobre jardinería, elaboración de jabones y otros oficios.

“Me parece excelente este tipo de actividades, porque uno se recrea, no estamos haciendo siempre lo mismo, sino con otra expectativa”.

“Fui habitante de calle, y ahora tengo una cama donde dormir, mis alimentos, mis útiles de aseo y todo; gracias a la Alcaldía por toda la colaboración que nos dan”, dijo María Elena López, beneficiaria de Shalom Casa de Paz.

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