miércoles 13 de febrero de 2019 - 12:00 AM

“Le he entregado mis mejores años al país”

El socorrano Ramsés Rueda Rueda, nombrado por el presidente Duque como Comandante General de la FAC, habló con Vanguardia Liberal sobre los retos de la institución, su trayectoria y su amor por Santander.

Ramsés Rueda Rueda quería entrar a una escuela de aviación en Bogotá y convertirse en piloto; sin embargo, el bolsillo de sus padres no daba abasto y una carrera como la que él quería superaba por mucho lo que ellos podían pagar.

Después de darle muchas vueltas, su mamá le aconsejó ingresar a la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) y una vez allí formarse como el piloto que él soñaba.

De eso ya han pasado 38 años, varios estudios, con especialización y maestría incluidas, una lista larga de cargos, 7 mil horas de vuelo en aviones supersónicos, una medalla Francisco José de Caldas por méritos académicos, otra medalla al logro otorgada por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y la satisfacción de haber elegido el camino correcto porque la aviación militar es su vida entera.

El pasado 10 de diciembre el presidente Iván Duque lo designó como Comandante General de la FAC y él le dedica ese logro a Socorro, su pueblito viejo, del cual se siente más que orgulloso.

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¿Siempre soñó con ser piloto?

Recuerdo que empecé a apasionarme por la aviación en los últimos años de bachillerato por algunos compañeros que querían ser pilotos. Tanto lo quería que terminé presentándome a la Fuerza Aérea porque por la situación económica familiar no me era posible estudiar en una academia de aviación en Bogotá, como yo quería en ese momento. Hoy creo que fue la mejor decisión y el mejor consejo de mi mamá. Llegué allá sin saber qué era, sin conocer siquiera un avión, pero terminé enamorándome de la institución, terminé graduándome como piloto, como soñaba.

¿Qué significa la FAC para usted?

Es mi vida. Tengo ahí una familia, conozco muchas personas, en ella he crecido en lo personal y lo profesional. Le he entregado mis mejores años al país, entré desde los 18 años y ya llevo 38 años en la institución. Para mí lo es todo y, especialmente, ahora en este cargo. Es un medio para servirle al país, es la oportunidad de poder hacer algo por una nación completa. Es el lugar donde aprendí algo que hizo mi vida mejor: siempre da más felicidad servir a algo más grande que a uno mismo.

¿Se imaginó alguna vez como Comandante de la FAC?

Esta es una carrera muy larga. Se empieza de muy abajo, como cadete, formándose para ser oficial. Cuando me gradué en diciembre del año 83 como Subteniente nunca me imaginé que podía llegar hasta aquí, yo realmente empecé a trabajar peldaño a peldaño tratando de hacer el trabajo bien, de esforzarme por estudiar, por destacarme, por mantenerme dentro del marco de la disciplina. Cuando llegué a ser General empecé a ver más cerca la posibilidad de llegar a ser comandante; sin embargo, llegar a serlo va un poco más allá de simplemente haber hecho las cosas bien, es una decisión política, es una decisión del Presidente de la República, quien finalmente me escogió; es un honor para mí, pero también implica la responsabilidad más grande de mi carrera.

¿Cuáles son los retos de la FAC para los próximos años?

La Fuerza Aérea es una institución que va de la mano de la tecnología, por lo tanto evoluciona muy rápido, es una Fuerza que no para de sorprenderme. Siempre que hay un relevo de comandante, el nuevo recibe una institución que ha sufrido muchos cambios en poco tiempo y el que llega debe asumir esos e impulsar otros. La FAC se ha destacado por haber desarrollado importante capacidad no solo para combatir enemigos del Estado sino para ayudar al Estado mismo, previniendo y atendiendo desastres, llevando ayuda humanitaria, acercando y uniendo a las comunidades, ese siempre es un gran reto. Recibí una institución que está dando un salto tecnológico importante en el tema aeroespacial, el reto ahí es seguir jalonando el desarrollo en este tema y jalonando la academia para que, de la mano, sigamos creciendo. En resumen, lo más importante es proyectar la institución mucho más allá de lo que queremos posible, entrenar a la institución para ser capaces de responder a las expectativas operacionales, a los requerimientos de las demás fuerzas y del Gobierno para afrontar amenazas y neutralizarlas, para ser capaces de desarrollar nuevas capacidades que nos permitan responder al problema interno y a la demanda constitucional de defender la soberanía.

¿Qué ha sido lo más duro de pertenecer a la FAC?

Digamos que esta no es una carrera fácil, se requiere una cuota muy alta de sacrificio. Yo ingresé desde los 18 años y para una persona tan joven estar en esta institución bajo un régimen de disciplina tan exigente significa sacrificar muchas cosas que los muchachos quieren vivir. Mientras algunos amigos estaban en época de universidad y viviendo otras cosas, yo estaba con un uniforme comportándome como adulto, como soldado. Estar en un régimen tan exigente durante tantos años no es fácil, se sacrifica mucho de la familia, de los amigos, del tiempo, pero paralelamente hay satisfacciones.

¿Cómo cuáles?

Haber visto y ver personas sonreír cuando uno llega a hacer presencia donde no llega nadie, ayudar a gente necesitada, librar a los colombianos de amenazas importantes, eso llena de satisfacción y hace que todo valga la pena.

¿Qué recuerdos tiene de Santander?

Es una tierra que quiero mucho, que extraño siempre. Valoro el temperamento de nuestra gente, admito lo trabajadores, emprendedores, comprometidos, persistentes y bravos que son. Tengo un gran compromiso no solo por Colombia sino también por mi tierra, por los amigos que quedaron allá, por los campesinos que trabajan la tierra, por la gente buena. Santander es uno de los departamentos que menos impacto ha tenido por amenazas como narcotráfico y yo tengo el compromiso y el deber de seguir protegiendo y defendiendo para que se mantenga como uno de los más tranquilos y seguros de Colombia.

“Le he entregado mis mejores años al país”

¿Y de su pueblo, Socorro?

Socorro es un pueblo que llevo en el corazón, es mi hogar. Todos los socorranos queremos el ‘pueblito viejo’, porque tiene un valor que va más allá de lo familiar, tiene un valor histórico para el país que nosotros reconocemos en él. El papel protagónico que jugó en nuestra independencia se mantiene a pesar de los años en ese lugar a través de su gente bravía. Yo como socorrano tengo ese compromiso con todos los del pueblo, de trabajar muy duro por Socorro y trabajar para darle al pueblo lo que merece. Por eso, en el marco de la celebración del Bicentenario de la Batalla de Boyacá y la Ruta Libertadora, con la presencia de la FAC, vamos a celebrar con todos los paisanos este 16 marzo la insurrección comunera, que tanto aportó a la independencia de nuestro país.

¿Cómo va a ser esa celebración?

Estamos empezando a planear la actividad. Este año, además del Bicentenario, se celebran los primeros seis años de la FAC y yo como comandante y como socorrano no puedo dejar pasar este momento de hacer algo por el Socorro y agradecer su aporte a la independencia. Me puse en contacto con el alcalde, le propuse celebrar el 16 de marzo con la presencia de la Fuerza Aérea, quiero llevar a una de las escuelas de formación, realizar una revista aérea y acompañarlos en todas las actividades. La idea es hacer visible a nuestro pueblo.

¿Cómo es su rutina diaria? ¿Cómo hace para equilibrar el tiempo entre su trabajo, su familia y el descanso?

Bueno, afortunadamente en este momento de mi carrera que demanda mucho tiempo no tengo hijos pequeños. Mi única hija es mayor, está casada y ya soy abuelo. Mi rutina diaria empieza a las 4:45 de la mañana con parte de mi trabajo que es hacer deporte, luego el trabajo del día a día que está lleno de mil cosas que me ocupan hasta tarde en la noche, 10 u 11 de la noche. Así todos los días. Algunos fines de semana queda un poco de tiempo para dedicarle a la familia, pero la verdad es que a veces se pierde la noción de los días, si es entre semana o fin de semana porque se trabaja duro. Sin embargo, hay tantas satisfacciones que vale la pena el esfuerzo.

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“Le he entregado mis mejores años al país”

Biografía

- Nombre:

Ramsés Rueda Rueda

- Fecha de nacimiento:

25 de junio de 1962

- Edad: 57 años

- Lugar de nacimiento:

Socorro, Santander

- Estudios: Ingresó como Cadete a la Escuela Militar de Aviación en 1981.

En diciembre de 1983 se graduó, ingresando al escalafón de oficiales de la Fuerza Aérea Colombiana como Subteniente, obteniendo el primer puesto en la especialidad de piloto militar.

Desde su graduación, inició su carrera como piloto de combate e instructor de vuelo en aviones de entrenamiento y ataque.

Es Administrador Aeronáutico, con especialización en Estado Mayor y Magister en Seguridad y Defensa Nacional; realizó el programa de Alto Desempeño Empresarial PADE con la Universidad de la Sabana y se graduó del Air War College en la Universidad del Aire de la USAF, Base Aérea Maxwell, en Estados Unidos.

- Cargos: Comandante de los Escuadrones de Combate 211 T-33 y 212 Mirage; Segundo Comandante y Jefe de Estado Mayor del Comando Aéreo de Transporte Militar, CATAM; Comandante del Comando Aéreo de Combate No. 2, Base Aérea Apiay; Director de la Escuela Militar de Aviación, Base Aérea Marco Fidel Suárez; Comandante del Comando Aéreo de combate No. 1., Base Aérea Germán Olano; Jefe de Educación Aeronáutica e Inspector General de la Fuerza Aérea Colombiana, cargo que ocupó durante los últimos tres años.

Preguntas rápidas

¿Qué lo pone feliz?
Ver a los demás felices.

¿Qué lo pone triste?
No poder ayudar.

¿Un sueño por cumplir?
Ver crecer a mi nieta.

¿Una pasión? Volar.

¿Un miedo? Ninguno que no pueda controlar.

¿Un pasatiempo? El deporte.

¿Un tipo de música?
La de Michael Jackson.

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