domingo 06 de junio de 2021 - 12:00 AM

Lesiones accidentales: así murieron en Santander 148 personas en 2020

En el 86% de estos casos las personas sufrieron “autolesiones involuntarias”, como caídas o asfixia. Un rescatista señaló los riesgos latentes que existen en el hogar y en momentos de recreación. Una pediatra explicó cómo prevenir incidentes en menores y qué hacer ante una posible urgencia por atragantamiento.
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Mientras comía crispetas en su casa, un niño de siete años se atragantó y murió por asfixia el pasado miércoles en Barrancabermeja. Este lamentable caso es un campanazo de alerta sobre la cantidad de decesos que anualmente ocurren en Santander debido a lesiones accidentales.

Sea precavido. Este tipo de accidentes con “autolesiones involuntarias” originadas en el hogar, en el sitio de trabajo o mientras realiza sus desplazamientos rutinarios son más comunes de lo que imagina.

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El pasado viernes 4 de junio se reportó la muerte de un hombre de 52 años en Piedecuesta, a raíz de un golpe que sufrió en medio de una caída en las escaleras de su propia vivienda.

De acuerdo con un balance preliminar entregado por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, durante 2020 en Santander se registraron oficialmente 148 fallecimientos a raíz de lesiones accidentales.

Expertos entregaron varias recomendaciones a la ciudadanía, sobre posibles incidentes que fácilmente se pueden prevenir, con la aplicación de algunos hábitos y medidas de seguridad sencillas.

“Riesgos en el hogar y en la recreación”

Anualmente el Cuerpo Oficial de Bomberos de Bucaramanga atiende hasta mil casos de rescate para auxiliar a personas que sufren diversos accidentes caseros y laborales. En muchos incidentes también acuden a la recuperación de los cuerpos.

El teniente Jorge Peña, rescatista de dicho ente bomberil, advirtió que “muchas personas no consideran que en su hogar y su entorno también existen riesgos, por consiguiente en muchos casos se ignoran los peligros y no existe suficiente precaución hacia estos.

“Un ejemplo claro fue la muerte del pastor que ocurrió en el Norte en abril pasado. En la iglesia se adelantaba una reparación en el techo y él quiso verificar cómo iba la obra. Lamentablemente se cayó del techo y justo quedó sobre unas rejas con forma de púa”, relató este bombero.

Según Medicina Legal, el 45% de las muertes por lesiones accidentales durante 2020 en Santander fue por “autolesiones involuntarias” con objetos contundentes, 31% con generadores de asfixia y 10% con generadores y conductores de electricidad.

El lugar en donde se registró la mayoría de estos casos es la vivienda, con el 22% del total de fallecimientos, seguido de zonas de actividades agropecuarias con 16%, y luego aparece escenarios acuáticos al aire libre con 15% de incidencia.

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“También son muy importantes las precauciones en momentos y espacios de recreación. En abril pasado atendimos la muerte de una niña de dos años que murió por inmersión en el Norte. Qué ocurrió, sus familiares se descuidaron en medio de un paseo y la menor se ahogó. Muchos incidentes graves ocurren en áreas de hogar o esparcimiento, porque no asumimos los riesgos involucrados en los sitios y en las actividades realizadas”, señaló el teniente Peña.

Primeros auxilios

Las estadísticas oficiales indican que el año pasado 24 menores de edad perdieron la vida en Santander por lesiones accidentales, 15 de ellos con edades de primera infancia.

Los expertos señalan que en la mayoría de estos casos se debe a obstrucciones que sufren los infantes en sus vías respiratorias, debido a que se atoran con alimentos, juguetes, entre otros objetos que ingresan en sus bocas.

Mayra Alexandra Estévez, pediatra nefróloga de Bucaramanga, sugirió que ante un evento de este tipo “lo primero que los padres deben tener en cuenta es no intentar sacar el objeto introduciendo los dedos en la boca del niño, porque se corre el riesgo de empujar más el cuerpo que está en la vía aérea y que sea así más difícil su extracción.

“En el caso de lactantes menores de 2 años, lo que se debe hacer es ponerlos boca abajo sobre nuestras piernas o brazos, y darles palmadas entre las escápulas. Esta es una maniobra que continuamente enseñamos a los padres para el manejo de eventos de atoramiento o asfixia. Desde dos años en adelante ya se puede aplicar la maniobra para adultos”, explicó la doctora.

En estos eventos lo que ocurre es una aspiración pulmonar, según lo explicado por los expertos, una situación en la cual las vías respiratorias aspiran objetos, alimentos, líquidos, saliva o vómito.

El teniente Peña, del Cuerpo de Bomberos de Bucaramanga, señaló que “en la ciudad también tuvimos un fallecimiento de un niño que murió asfixiado con una pepa de mamón. Los niños no se pueden descuidar y menos con objetos o cuerpos pequeños en sus manos, ya que los pueden ‘broncoaspirar’.

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“En estas emergencias debemos hacer que el elemento atorado salga expulsado con el aire residual que tiene la persona en su diafragma. Esta acción de rescate, que salva vidas, es mundialmente conocida como la ‘maniobra Heimlich’ (Ver imagen)”, agregó el rescatista.

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También se recomienda tener precaución con estanques, piletas y cualquier otro recipiente que pueda almacenar agua, ya que incluso se han registrado ahogamientos de niños de primera infancia hasta en baldes y platones.

“Tener todo bajo llave”

Ante la naturaleza curiosa de los menores, se sugiere que toda sustancia tóxica, objetos punzocortantes y dispositivos que puedan ocasionar lesiones estén fuera del alcance de los niños y resguardados.

La doctora Mayra Alexandra Estévez indicó que “todo lo que tengamos en nuestras hogares y que sea potencialmente peligroso, tanto para el tacto como para el posible consumo, debe estar bajo llave, siempre. Incluso en muchos casos los niños, por su curiosidad y exploración, se las ingenian para alcanzar las cosas que están a cierta altura.

“Sabemos que en algunas familias es difícil debido al trabajo y las obligaciones de los padres, pero lo ideal es que los niños, antes de entrar a la adolescencia, tengan supervisión permanente de un adulto”, dejó en claro la pediatra.

Dato: Según las estadísticas, el año pasado 109 ciudadanos fueron valorados por Medicina Legal debido a graves heridas que se autoinfligieron de forma accidental, en Santander.

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José Luis Pineda Arenas

Periodista egresado de la Universidad Pontificia Bolivariana. Miembro del equipo de Área Metro en la versión impresa de Vanguardia desde 2016, y apoyo en la elaboración de contenidos digitales y transmisiones en directo.

@JosLuisPineda18

jpineda@vanguardia.com

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