sábado 15 de junio de 2019 - 12:00 AM

Lideran campaña para promover valores y ser mejores ciudadanos en Bucaramanga

Un programa de promoción de valores, dirigido de manera especial a los niños de los colegios, se adelanta en la capital santandereana. ¿De qué se trata? Veamos:

Los jóvenes en Bucaramanga, de manera literal, se encuentran en una ‘zona de alto riesgo’.

Las cifras no mienten: la capital santandereana es la primera ciudad con consumo de licores en menores de edad, en prostitución infantil e incluso en pornografía.

Otro dato aterrador: los casos de suicidios de menores han aumentado en un 22%.

Estas crudas realidades golpean a nuestros niños, niñas y jóvenes; sobre todo a los que son estudiantes.

Como si fuera poco, la desarticulación de la familia va en aumento. La desobediencia sistemática de los niños a los padres es una constante, de manera desafortunada, en todos los estratos.

En unos casos esto se da porque los padres están ‘presos’ de sus propias problemáticas o están en el rebusque para sobrevivir; y en otros es porque los papás se han dedicado más a darles a sus hijos cosas materiales antes que formarlos en valores.

Tras estas alarmantes cifras, existe un programa que pretende rescatar los valores en los alumnos de los colegios desde sus hogares y en las aulas, para así construir nuevos ciudadanos.

De nada sirve seguir subiendo académicamente las notas para mostrar a Colombia como “la más educada”, si en el interior de cada hogar siguen creciendo niños que en un futuro serán jóvenes con infinidad de problemas.

El programa en mención se denomina ‘Generación Diamante’ y está dirigido a menores de edad y a sus padres de familia, mediante acompañamientos, talleres y capacitaciones.

Se trata de una exitosa estrategia de promoción de valores que le apuesta a recomponer el tejido familiar. De hecho, es una iniciativa similar a la que fuera adelantada por el expersonero Augusto Rueda González, quien trabajó en la protección de la integridad personal de los estudiantes de los colegios oficiales y de sus familias.

Para Rueda González, “el perfil cívico y ciudadano debe caracterizar no solo a los niños, sino también a las actuaciones de los padres de familia, de los líderes cívicos, de los servidores públicos, de los empresarios, de los periodistas y, en general, de toda la sociedad bumanguesa”.

Él tiene la noble misión de promover la ética y la responsabilidad social, las cuales deben reflejarse en la cotidianidad, en el día a día y, sobre todo, en el quehacer ciudadano; todo esto con acciones concretas en los barrios, escuelas, colegios y empresas.

Es así como Rueda González promueve las firmas de singulares actas de compromiso cívico, con el claro objetivo de formar un tejido social que respete los derechos y los deberes de todos; en donde seamos responsables y velemos por la construcción de una Bucaramanga mejor y más amable.

Vale recalcar que la ‘Generación Diamante’ ya ha venido trabajando a través de un grupo de instituciones educativas.

Según Rueda González, “lo que queremos es tratar de construir una generación completamente diferente a la que estamos alimentando hoy en día, que utiliza un vocabulario terrible y que no sabe hacia dónde va”.

La Cooperación Internacional ya ha puesto los ojos en esta experiencia, no solo para ayudar a desarrollarla sino para tomarla como ejemplo y sacarla de Colombia, donde debería ser política pública nacional.

El proyecto incluso tiene los apoyos de las universidades de la región. En efecto, a ella ya se han sumado los avales de los siguientes centros de educación superior: la Universidad de Santander, UDES; la Universidad Autónoma de Bucaramanga, UNAB; la Universidad Pontificia Bolivariana, UPB; la Universidad Santo Tomás; la Universidad Cooperativa de Colombia, UCC; la Universidad Industrial de Santander, UIS; y la Universidad Manuela Beltrán, UMB.

“Estas entidades, así como los colegios y la escuelas, aspiran a proteger a sus alumnos desde el momento de su ingreso escolar hasta el grado undécimo y los mismos niveles de posgrados”, manifestó Rueda González.

Este proyecto ya ha sembrado la semilla de la educación ciudadana. Y le ha ido tan bien, que su idea crece a pasos agigantados.

“Todos debemos unirnos para hacer que las futuras generaciones no sigan el camino equivocado, pues de lo contrario la problemática y los índices que afectan a nuestros jóvenes serán aún más graves”, añadió Rueda González.

“Para cambiar una generación hay que dedicarle tiempo; y no son semanas ni meses, son años en continuo trabajo para así blindar a los niños y evitar ver jóvenes sumergidos en problemas como los que se detectan hoy por doquier”, agregó.

Si usted desea conocer más datos de este interesante programa de valores, puede transmitir su inquietud a través del siguiente correo electrónico: info@soydiamante.org

¡Escríbanos!

cifras alarmantes
Cada día que pasa en el Área Metropolitana de Bucaramanga dos niñas son inducidas a la prostitución, cuatro jóvenes son ‘motivados’ a delinquir, dos menores de edad quedan embarazadas, 27 más ingieren licores o fuman cigarrillos, 12 niños son agredidos físicamente por sus propios padres, otros ocho se sumergen en el mundo de las drogas alucinógenas, ocho niños son víctimas de acoso escolar y dos adolescentes caen en problemas de depresión.
Estos fuertes indicadores tienen que hacer reflexionar a padres de familia, a docentes, a funcionarios y en general a toda la sociedad.
Es preciso emprender, desde los hogares y en las aulas de clase, estrategias de prevención que permitan que todos estos niños y jóvenes no sigan engrosando estas penosas cifras.
Por una mejor ciudad
Augusto Rueda González, promotor del proyecto de la ‘Generación Diamante’, argumenta que “cada día debemos esforzarnos por conseguir una mejor ciudad”.
Según él, “esta meta solo la alcanzaremos si todos nos comprometemos en aportar un granito de arena, no importa lo pequeño que sea y desde dónde lo hagamos”.
Para él, “esta es una campaña que debe nacer desde cada hogar y debe tener como foco central a nuestra niñez”.
“Si solo cumpliéramos con nuestras responsabilidades de promover los valores cívicos, respetáramos las creencias y los derechos humanos, protegiéramos a los animales, rechazáramos la violencia y cumpliéramos con nuestras obligaciones, entre otras cosas, hoy viviríamos en una mejor ciudad”, precisó.
En 22% han aumentado los lamentables episodios de suicidios de menores de edad, en la capital santandereana. ¿Qué les está pasando a nuestros jóvenes?
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