sábado 29 de noviembre de 2008 - 10:00 AM

Los pocos que asistieron se hicieron sentir

'Hay menos gente, pero no por eso es menos importante'. Con esa frase, Iván Aguilar, uno de los organizadores de la movilización por la paz, resumió la percepción de quienes marcharon ayer por las calles de la capital santandereana.

Esta cuarta convocatoria, que reunió ayer al mediodía al menos a dos mil santandereanos en la Plaza Cívica Luis Carlos Galán Sarmiento, expresó todo tipo de rechazos al secuestro, la desaparición forzada y en general cualquier forma de violencia.

Entre los marchantes sobresalía un cartel naranja. Lo llevaba Beatriz Salazar, madre de dos hijos, quien espera noticias de Antonio Trasladino Ramírez.
'A mi esposo lo desaparecieron en Palmira, Valle. Eso fue hace 18 meses y no tenemos información de los motivos ni de los captores. Visité morgues y hospitales sin hallar nada. Queremos saber algo porque esta incertidumbre es insorportable', expresó Salazar.

Durante el recorrido, las consignas y mensajes concretaron el sentir de los manifestantes: '¡Libertad para todos! ¡Viva Colombia, viva Bucaramanga! ¡Un arma de fuego en las manos de un niño es reclutar los sueños de un país¡ ¡No más violencia!'

En otro punto de la marcha cerca de 30 trabajadores exigían la liberación de Liana Mogollón y Sergio Cobos, los colegas desaparecidos hace ocho días en Arauca, mientras cumplían su jornada laboral.

'Vinimos y nos unimos a esta causa para solidarizarnos con los secuestrados y para exigirles a los captores que los liberen ya', indicó Érika Hernández.

Víctimas piden solidaridad

Para Imelda Martínez Reyes las palabras no son suficientes para describir su dolor. 'Desde hace cuatro años y 26 días mi hija Astrid Angélica Suárez Martínez está secuestrada. Y desde hace 17 meses mi hijo Ervin Hernando Suárez desapareció'.

Martínez reconoció que la convocatoria no fue masiva, pero insistió en que marchará cuantas veces sea necesario. 'Es importante que quienes han hecho daño se den cuenta de sus actos, de que destruyen hogares. Somos más los buenos que los malos'.

Su sentimiento se une al de Leonor Carrillo, otra madre que espera noticias de Said Alexis Villamizar, un joven desaparecido el 14 de marzo de 2006 en Antioquia: 'Fuimos a Medellín a buscarlo, le hemos enviado mensajes por radio. Estamos desesperados'.

Más adelante, cuando la marcha ya avanzaba hacia la Iglesia de la Sagrada Familia, José Israel Paredes exhibía una camiseta con la fotografía de un militar.

'Soy pariente del coronel Luis Herlindo Mendieta Ovalle. Él fue secuestrado hace 10 años en la toma de Mitú, ocurrida el 1 de noviembre. Yo vine a exigir el intercambio humanitario, que es una prioridad'.

La lluvia no fue excusa para que muchas otras personas se unieran a la marcha, en las intersecciones de la carrera 27 y la calle 36. El grupo llegó a la Plaza Cívica, donde después de los himnos patrios se leyó un manifiesto por la paz.

Al final, Iván Aguilar, organizador de esta protesta masiva, invitó a todos a hacer esta reflexión: 'Si usted tuviera un familiar secuestrado, desaparecido o víctima de la violencia, ¿cuántas veces estaría dispuesto a marchar y qué estaría dispuesto a hacer?

línea de tiempo
hora a hora


10:00 a.m.
Las personas comenzaron a concentrarse en el Parque Turbay y el Parque de Los Niños. En cada sitio no había más de 150 ciudadanos.
10:45 a.m.
Los marchantes se alistaron y comenzaron el recorrido agitando banderas, pitando y repitiendo frases. La ruta se movilizaba por la carrera 27.
10:55 a.m.
Cuando la movilización tomó rumbo por la calle 36, para buscar el Parque Santander, ya concentraba a más de 1.000 personas.
11:10 a.m.
Empezó a llover, pero el agua no disipó la manifestación.
11:40 a.m.
La marcha llegó a la Plaza Cívica Luis Carlos Galán Sarmiento, encabezada por los discapacitados del Magdalena, quienes llevan ya 12 días de movilización en sillas de ruedas, con bastones o muletas, con destino a la capital del país.
12:00 m.
Comenzó el acto simbólico con el que se cerró esta jornada cívica, en la que participaron las autoridades locales.

Así vivió la jornada un inglés

oliver west*
owest@vanguardia.com
ESPECIAL PARA VANGUARDIA LIBERAL

Con menos de 200 personas reunidas bajo la lluvia en el Parque Turbay a las 10:00 de la mañana, el ambiente reflejó el clima típicamente inglés. Tuve miedo de no ver la determinación colectiva del pueblo colombiano de luchar contra las cosas que dan a la Nación una reputación tan peligrosa en mi país.

A las 10:30 a.m., la marcha por fin empezó, y con el movimiento iba creciendo poco a poco el ruido. Mientras pasaba por las calles de la ciudad, los bumangueses salieron a juntarse a la muchedumbre, hasta que pude reconocer el amor y pasión que tanto he notado en la gente desde mi llegada al país.

Si bien no asistieron tantas personas a esta marcha como a las tres primeras, eso no significó que fue un fracaso.

En Londres, en 2003, un millón y medio de personas llenaron las calles para manifestarse contra la guerra en Irak. No sirvió para nada, y dentro de unas semanas la población se volvió tan apática como siempre.

El hecho de que hayan ocurrido cuatro marchas en Colombia en tan poco tiempo, demuestra que los colombianos y santandereanos no olvidan a los que han sido víctimas de todas las formas de violencia.

La visión de otro europeo


Así me explicó Rafael Álvarez, español de 74 años, quien pese a las dificultades para caminar, hoy marchó por cuarta vez. 'No creo que la gente se aburra de las marchas. Si hoy fuera sábado o domingo, la marcha sería inmensa. El ambiente es igual a las marchas pasadas, la gente ama al prójimo y por eso seguirán luchando'.

Llegado a Colombia en 1960, con esposa, hijos y nietos colombianos, Rafael opina que 'el colombiano es el ser humano más noble que hay en Suramérica'. En su camiseta se leía: 'Yo soy España. Colombia soy yo'.

Con decisión, los marchantes se veían alegres, determinados y solidarios. En mi país ninguna causa ha reunido a la población entera de tal manera.
Sentí el sufrimiento que ha experimentado Colombia y fue una lección de humildad. Hoy no vi agresión ni tensión ni ira. No hacían falta. El mensaje fue claro y sencillo: 'Queremos paz'.

Se me ocurrió al ver la marcha que mis compatriotas podrían aprender mucho de este amor por su país y, sobre todo de su gente. Entre los pocos que aguantaron la lluvia hoy (ayer), nadie va a seguir el ejemplo de apatía que dan muchas personas en países más ‘desarrollados’.

*Oliver West es estudiante de la Universidad de Cambridge, Inglaterra. Realiza su práctica en Vanguardia Liberal.

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2008


4 de febrero
Marcha No más Farc: Salieron a las calles cerca de 13 millones de personas en Colombia y alrededor del mundo. En Bucaramanga se estima que 70 mil bumangueses se congregaron en la Plaza Cívica.
 6 marzo
Marcha por los desaparecidos: se realizaron movilizaciones en todo el país para reclamar la verdad frente a los cerca de 15 mil desaparecidos.
20 julio
Marcha por la Independencia: en esta ocasión la Plaza Cívica albergó a más de 250 mil santandereanos, quienes se unieron de forma simultánea a las movilizaciones realizadas en otros 42 países.

Ficha Técnica

Hora y sitios de concentración: 10:00 a.m. Parque Turbay y Los Niños.
Hora de salida: 10:40 a.m.
Número de asistentes: 2.000 personas aproximadamente.
Hora y lugar de cierre: 12:30 p.m. Plaza Cívica Luis Carlos Galán Sarmiento.
Evaluación: Poca asistencia.
Observaciones: Movilización pacífica, sin incidentes de orden pública y ordenada. 

 

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