viernes 13 de diciembre de 2019 - 12:00 AM

Madre se aferra a un trasplante de hígado para salvar la vida de su hijo

María Isabel Bautista, una madre de 38 años se ilusiona con la posibilidad de que su hijo de tan solo dos meses, tenga una nueva vida gracias a un trasplante.
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Cuando María Isabel Bautista quedó en embarazo, jamás imaginó que dar a luz a su sexto hijo representaría tanto dolor.

Su proceso de gestación fue tan normal como los anteriores, salvo por un virus que la tuvo en cama un par de días. Las ecografías y visitas al médico nunca le advirtieron que algo malo podría suceder.

Al cumplirse las 38 semanas, el pequeño Luis José llegó a alegrar la vida de la familia Jaimes Bautista, un sentimiento que poco a poco se fue transformando en angustia y preocupación.

Con tan solo un mes de nacido tuvo que ser ingresado a la Unidad de Cuidados Intensivos, UCI, de la Clínica San Luis. ¿La razón? Una atresia de vías biliares, es decir, la obstrucción de los conductos que transportan la bilis desde el hígado hasta la vesícula biliar.

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A raíz de su estado de salud, el pequeño Luis José tuvo que someterse a tres cirugías en busca de la posibilidad de mejorar su condición. Sin embargo, un mes después sigue en la UCI, luchando por una oportunidad de vivir.

Su madre, una mujer de 38 años, dedicada a barrer las calles de Bucaramanga, se aferra a la posibilidad de que un trasplante de hígado le pueda devolver el color a sus días que ahora son a blanco y negro.

“Es muy duro verlo así, conectado a tantos aparatos, solo en una cama, lejos de su familia. Estoy desesperada de verlo sufrir”, asegura María Isabel.

De acuerdo con Christian Ordóñez, director Médico de la Clínica San Luis, nacer sin vías biliares extra hepáticas implica que el hígado funciona, pero no tiene como drenar sus productos al intestino, esto conllevando a una falla hepática, que resulta incompatible con la vida.

“En estos casos se recomienda la evaluación de la red de trasplantes que permite discernir beneficios para su enfermedad. Desafortunadamente el menor nació con ausencia congénita de vías biliares, que lo predispone a un daño hepático irreversible. En la actualidad, se encuentra en condiciones críticas, que lo excluyen de una valoración por el equipo de trasplante”, especifica.

Pese a ello, María Isabel y su esposo no descartan la opción del trasplante y la visita de un especialista que le dé un aliento de vida al pequeño de dos meses.

Según la madre, en las próximas horas Luis José será sometido a una nueva cirugía.

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