miércoles 03 de marzo de 2021 - 7:21 PM

Minambiente entregó el balance de los daños causados por el incendio en Santurbán

El Ministerio de Ambiente, la Cdmb y Corponor hicieron una visita técnica al área del incendio. A partir de lo observado se tomaron decisiones en beneficio del entorno y de las comunidades.
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Un mes después del incendio en la vereda Playoncito, jurisdicción de Arboledas, Norte de Santander, el cual avanzó hacia el Páramo de Santurbán, el Ministerio de Ambiente, la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga y la Coporación Regional de Norte de Santander entregaron el balance y anunciaron las acciones para contrarrestar los daños causados por el fuego.

En cuanto a las causas que originaron el incendio, se presume que se dio por una quema fuera de control; no fue posible confirmarlo porque no se encontró ningún registro o denuncia. Pero tan pronto se controlaron las llamas, profesionales de Corponor y de Cdmb visitaron el Páramo de Santurbán y empezaron a hacerle un seguimiento directo a las secuelas que dejó la conflagración.

La visita evidenció que varios de los servicios ecosistémicos fueron afectados al alterarse el ciclo hidrológico, al darse cambios en la calidad del aire y del clima, al quedar algunas zonas expuestas a la erosión y al haber novedades en la fertilidad del suelo y el ciclo de nutrientes.

Los expertos no observaron prácticas agropecuarias, áreas de cultivo o pastoreo recientes, ni avance de la frontera agrícola, tala y caza de fauna ilegal, tampoco extracción de material vegetal sobre el área damnificada por el incendio; sin embargo, sí descubrieron estiércol de semovientes por posibles áreas de pastoreo no intensivo.

El incendio forestal afectó un área aproximada de 405,51 hectáreas, que se encuentran entre los 3260 y 3550 metros de altura.

La zona afectada es un ecosistema estratégico que se encuentra dentro del corredor biológico del Cóndor de los Andes (Vultur gryphus), y otras especies. Durante la visita fue avistado uno de estos ejemplares, especie amenazada y muy importante debido a sus características biológicas y ecológicas. También se observaron restos de un ave, posiblemente un polluelo que no pudo desplazarse hacia otra zona y quedó sin refugio y sin fuente de alimento.

Para identificar las especies de fauna y flora damnificadas, se hicieron recorridos aleatorios y observaciones de campo en busca de rastros o señales de individuos incinerados, madrigueras y posibles sitios de anidación.

“Recordamos que no está permitida en el área ninguna quema controlada, ni quema a cielo abierto, como lo establece un acto administrativo proferido por nuestra corporación en atención a un principio de rigurosidad subsidiaria. Esto quiere decir que, como estamos en tiempos secos, es muy posible, con las ventiscas, que cualquier quema que se piense controlar pueda generar lo que nos ocurrió”, dijo Juan Carlos Reyes Nova, director general de la Cdmb, quien agradeció el liderazgo y acompañamiento del Minambiente.

Tras la visita técnica, se diseñó un plan con tres acciones para evitar eventos similares a futuro y mitigar los efectos.

“El plan consiste en la creación de una comisión con las comunidades, los gobiernos municipales y las corporaciones para generar acciones de educación y prevención de futuros incendios; formular un programa de Pagos por Servicios Ambientales que vincule a la comunidad en la conservación de la zona, y la implementación del plan de restauración con el cual garantizaremos la recuperación de nuestro páramo”, explicó Nicolás Galarza, viceministro de Ordenamiento Ambiental del Territorio.

El incendio se produjo el pasado 3 de febrero en la noche. Pocas horas después, diferentes autoridades enfrentaron la situación: la Defensa Civil de Cáchira, la comunidad, los cuerpos de Bomberos de los municipios de Suratá, Bucaramanga, Vetas, California, Villanueva, Aratoca, Barichara, Lebrija y Rionegro; todos unidos ayudaron a mitigar la conflagración.

Por esos días, Nicolás Galarza, viceministro de Ambiente, sobrevoló el corregimiento de El Mohán (Suratá, Santander), acompañado por expertos de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB), la Corporación Autónoma Regional de la Frontera Nororiental (Corponor), la Dirección Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres, la Fuerza Aérea, el Ejército y la Dirección Nacional de Bomberos.

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