viernes 22 de enero de 2010 - 10:00 AM

Obligan a gente a pedir limosna y a prostituirse

Atraída por una ‘tentadora’ oferta laboral, Alicia* viajó a un país de Centroamérica luego de que un desconocido la abordara en una parada de bus en Bucaramanga. A sus 35 años, esta madre soltera de dos hijos estaba convencida de que trabajaría como empleada del servicio doméstico, pero en realidad iba a terminar convertida en una esclava servil.

Nunca le pagaron, no la dejaron salir de la casa y prácticamente cuando ya no les sirvió a sus explotadores, fue ‘vendida’ a otra red de trata, donde fue obligada a ejercer la prostitución. Pero su calvario no paró ahí. Contrajo una enfermedad de transmisión sexual y fue sometida a un aborto. Sin embargo, gracias a un ‘ángel’, un colombiano como ella, quien la ayudó a huir de los proxenetas que la vigilaban las 24 horas del día, pudo regresar al país y dejar atrás el infierno que vivió.

Este aterrador relato, que se suma a otros tres casos documentados ocurridos el año pasado en Bucaramanga y el departamento, desnuda el drama de la trata de personas, uno de los delitos más lucrativos en el mundo, detrás del tráfico de armas.

Este es un flagelo que permanece casi invisible, porque muchas de sus víctimas prefieren callar, ya sea por miedo o vergüenza de denunciarlo, a tal punto, que el año pasado escasamente se reportaron 206 casos en el país y en 2008 hubo sólo 190 denuncias.

Frente a este complejo fenómeno, Zaida Rocío Merchán, directora regional de  la Fundación Esperanza, que trabaja en prevención y atención a víctimas de trata de personas en Santander, reconoce que el escaso registro complica detener y judicializar a los delincuentes que manejan estas redes.


Mendicidad ajena

En el contexto local, Merchán asegura que la modalidad más frecuente de este delito en la capital santandereana es la mendicidad ajena, donde es común observar a niños pidiendo monedas en los semáforos y a indígenas, incluso de Ecuador, recurriendo a la limosna en las calles.

Detrás de éstos, advirtió, muchas veces hay unas redes que los explotan y se enriquecen e inclusive, algunos padres los ‘alquilan’: 'muchas víctimas se van pobres y regresan miserables', dijo la directora de la Fundación Esperanza.

La representante en Santander de esta organización, que desde hace 14 años trabaja en el país y tiene sede en España y Ecuador, plantea la necesidad de invertir más en la lucha contra este flagelo y capacitar a los funcionarios competentes.

* Nombre modificado para proteger identidad de la víctima.


LISTA

No se confíe….

1 Si recibe una oferta de estudio, trabajo o matrimonio en el exterior, verifique los datos de la institución, empresa o persona que le hace el ofrecimiento.

2 Uno de los trucos de los tratantes para crear una deuda y explotarla, es ofrecerle a la víctima el pago de los tiquetes y gastos de viaje del lugar de destino.

3 Si viaja fuera del país, anote los teléfonos del consulado o embajada.

4 Los tratantes de personas buscan a sus potenciales víctimas mediante las redes sociales, chats, las páginas web y los avisos clasificados de diarios.


LOS HOMBRES, víctimas de EXPLOTACIÓN LABORAL

De acuerdo con un funcionario del DAS, en Santander, quien pidió reserva de su nombre, el perfil de las víctimas de trata de personas depende de la modalidad de este delito.

Citando un ejemplo, asegura que en el país se ve mucho la explotación laboral en hombres, pero no se tienen estadísticas: 'hay mucho desempleado al que las redes los están reclutando para ir a Centroamérica y Europa; allí les están quitando el dinero y sólo les dejan el pasaje de regreso, sometiéndolos a trabajos forzosos en construcción, abriendo zanjas o en granjas'.

El problema radica en que hay países donde no está tipificada la trata como delito, según explica, y por esa razón es muy complicado judicializar a los responsables. Aquí en Colombia, es un delito con penas de siete a 23 años de cárcel, pero hay agravantes si ocurre contra un menor de edad.

Señala que Bucaramanga se ha convertido en ciudad de tránsito de extranjeros, especialmente chinos procedentes de Ecuador -país donde no les exigen visa- con el propósito de llegar a Estados Unidos y a Venezuela.

Respecto a la explotación sexual hacia el extranjero, el funcionario del DAS afirma que no tiene tanta incidencia a nivel local porque es algo que no se denuncia por la estigmatización que implica, pero dice que sí se da la explotación sexual interna, es decir niñas y jóvenes de Bucaramanga y del área metropolitana que viajan a Cali o Medellín a trabajar en prostíbulos.


LA VOZ DEL EXPERTO

Instrumentos para judicializar

Carlos Andrés Pérez Gallego Asesor jurídico de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Onodc

Desde 2003, la ONU, en convenio con el Ministerio del Interior y de Justicia, ha trabajado para fortalecer la capacidad del Estado con el fin prevenir, investigar y judicializar el delito de la trata de personas.

La labor en seis años se ha enfocado en adecuar el marco normativo, ya que antes del año 2003 el país no tenía un Código Penal que tipificara la trata de personas, sólo contemplaba la explotación sexual de mujeres y niños.

Luego, Colombia ratificó convenios internacionales, para lo cual fue necesario modificar el Código Penal, y la Ley 985 de 2005 para incorporar esos instrumentos.

 

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad