viernes 11 de diciembre de 2009 - 10:00 AM

Peligro por robo y daño de tapas del alcantarillado

Los conductores y peatones de la capital santandereana y su área metropolitana se ven obligados a diario a sortear los obstáculos que encuentran en las vías para evitar caer en las alcantarillas y las cajas de inspección, cuyas tapas y rejillas han sido robadas o se han roto.

Más de uno ha tropezado con este tipo de alcantarillas, sobre todo, en arterias viales tan importantes como la autopista que de Bucaramanga conduce a Floridablanca. Néstor Pineda, conductor de una Chevrolet Luv, fue uno de los afectados en este tramo vial hace dos semanas. Cuando conducía a una velocidad normal, su vehículo sufrió un aparatoso accidente en inmediaciones del sector de Equilibrio, justo cuando su automotor pisó la tapa de una alcantarilla que estaba mal ajustada.

Según cuenta Néstor, se le reventó la llanta, al tiempo que la rejilla del sumidero voló y le pegó a un vehículo Corsa que venía detrás: 'No hubo muertos porque no pasaban por allí muchos carros a esa hora y porque, gracias a Dios, ninguno de los automotores iba a mayor velocidad', recuerda.

Para Hernán Darío Alzate, director del Fondo de Prevención Vial, 'es evidente el peligro que representa para la ciudadanía una red sin tapa. Sobre los andenes hay troneras en las que se han accidentado varios transeúntes. Por las calzadas, los carros tienen que hacer peligrosas maromas para esquivar los baches y quienes no los advierten, de manera especial en días lluviosos, exponen su integridad física y deben pagar cuantiosos daños'.

Funcionarios de la Empresa de Alcantarillado, Empas, le contaron a Vanguardia Liberal que en lo que va corrido de este año, han recibido al menos 200 quejas de personas que se cayeron en alcantarillas que no tenían tapa y sufrieron fracturas o lesiones en sus extremidades.

No obstante, la entidad sostiene que a pesar de que se invierten al mes cerca de $300 millones en el mantenimiento, los ladrones son más hábiles a la hora de apropiarse de estas rejillas.

Y el asunto no es sólo de accidentalidad, también de daños a los usuarios de las redes públicas. Miles de bumangueses amanecen, con frecuencia, sin servicio telefónico, por citar sólo ese caso, debido al continuo robo de los cables que están en las cámaras cuyas tapas no tienen seguridad, permitiendo ser levantadas fácilmente.

'El robo de las tapas se produce, entre otras cosas, porque para los vándalos es una fuente de recursos; se venden en el mercado negro o en las chatarrerías para fundirlas. Y lo que a las Empresas de Servicios les cuesta una millonada, a ellos se lo pagan en unos pocos miles', dijo Alzate.


SOPORTE LEGAL

Los accidentes que dejen como víctimas a conductores o peatones, en el papel, pueden dar lugar a que la Alcaldía de Bucaramanga o la propia empresa de servicio público tenga de que indemnizar a los ciudadanos por ello.

Según el abogado Carlos Manuel Acelas, 'cuando un accidente sucede por falta de mantenimiento en una vía y mala señalización, el Municipio debe responder por los daños que ocurran por este hecho'.

Dicha obligación está sustentada en la Constitución Nacional. En su Artículo 90 se establece que el Estado debe responder por los daños que le provoque a los particulares por la deficiente prestación de sus servicios.

En este caso, aunque no existe un mecanismo directo para reclamar ante la Alcaldía cuando un hueco le provoque daños a un vehículo o peatón, pero sí es posible presentar una demanda ante el Tribunal Contencioso Administrativo.

Para ello, el afectado sólo tiene que demostrar que hubo negligencia de la Administración por no haberlo tapado o no haber dejado una buena señalización de alerta.


¿CÓMO FRENARLOS ROBOS?

En Medellín, Antioquia, las empresas de servicios se vieron obligadas a remplazar las tapas actuales por otras de alta seguridad, las cuales necesitan de llaves especiales para poder abrirlas.

En Bucaramanga, según Ruth Islena Ardila, funcionaria de la Empresa de Alcantarillado, 'este sistema no se ha podido adecuar, de manera particular, porque para hacerlo sería necesario cambiar todas las redes y no se cuenta con el presupuesto suficiente'.

Ella aseguró que, en el caso local, la empresa ha optado por fijar las rejillas al pavimento, de tal forma que no les resulte fácil a los delincuentes sacarlas. No obstante, dijo, eso representa un serio inconveniente cuando la entidad necesita ejecutar algún tipo de mantenimiento.


¿POR QUÉ ES NEGOCIO PARA LOS DELINCUENTES?

Las tapas de las alcantarillas están hechas en su gran mayoría de hierro. Quienes se dedican a este delito, generalmente las venden en las chatarrerías de la ciudad y utilizan el dinero para comprar droga.

Una tapa de alcantarilla le puede costar a una empresa un poco más de $100 mil. Sin embargo, las bandas que las negocian como chatarra las compran según su peso y no pagan más de pírricos $500 por kilo.

Total: un delincuente que venda una tapa de alcantarilla de 20 kilos recibiría como máximo $10.000.

Los cálculos los entregó a esta Redacción Alexánder Suárez, un chatarrero de la ciudad, quien sostiene que él se abstiene de comprar las tapas de de alcantarilla, ya que su compra y venta es ilegal por ser propiedad del Estado.

El comerciante aclaró, eso sí, que los chatarreros sólo pueden comprar estas tapas si se encuentran partidas.

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