domingo 10 de enero de 2010 - 10:00 AM

Primera granja para víctimas de minas está en Santander

Las víctimas de minas antipersona de Santander, Norte de Santander y del sur de Bolívar que necesitan atención médica, sicológica o cualquier tipo de ayuda humanitaria se alojan en la primera granja que tiene el país y que fue creada hace un año y diez meses en una parcela de 8.800 metros cuadrados, ubicada en Girón.

Teniendo en cuenta que las personas viajaban sin recursos económicos y con las dificultades físicas que como consecuencia les dejó la violencia del país, luego de pisar una mina, tres jóvenes que llevan varios años con una empresa de asesoría tuvieron la iniciativa de conformar el espacio permanente para la población infantil y adulta, luego del acompañamiento profesional que brindaron a una organización humanitaria.

Pues conocían el trabajo de los hogares de paso que atiende a las víctimas por un tiempo limitado, pero los campesinos, debían quedarse en la ciudad varios días y semanas para conseguir una cita médica, realizar procesos judiciales en busca de la reparación que por Ley debe otorgarles el Estado, y por las operaciones a las que se debían someter más de dos veces.

En la granja estuvieron 55 víctimas en 2008 y 60 en 2009, que continuaron con sus vidas en sus tierras de origen, tras conseguir ser reparados.

Menores que pisaron minas

En el caso de los niños, específicamente, cuatro entre los 14 y 18 años, los colegios donde estudiaban no podían ofrecerles atención personalizada e impidieron su continuidad, cuando empezaron a presentar dificultades en el proceso de aprendizaje, teniendo en cuenta que uno perdió la audición en uno de sus oídos, otro tiene deficiencia visual, a otro le amputaron sus manos y otro sufre de esquizofrenia.

Luego de conocer la situación de los menores de edad, construyen un salón en la granja y los involucraron a un proceso de aprendizaje personalizado que les permite en seis meses nivelar su primaria, en un horario intensivo (de siete a doce del mediodía, y de dos a seis de la tarde), para cumplir con el calendario académico y alcanzar la certificación del colegio Nieves Cortes Picón.

'Hacer que el proyecto se de ha sido difícil', manifestó Guillermo Gil Sayer, uno de los creadores de la granja, quien añadió: 'Hemos pasado derechos de petición para conseguir que los operen, buscar que diferentes organizaciones brinden el apoyo para la comida, material de aseo, y todo lo que ellos requieren en cuanto a la parte de ayuda sicológica.  Esa es la labor que hacemos ahora y que los ayuda a sentirse como personas'.

Han logrado la colaboración de la Cruz Roja Colombiana, la Cruz Roja Internacional, Handicap y de la Campaña colombianos contra minas.

Los menores reciben atención permanente de Moviment per la Pau de Barcelona. Por parte de la Gobernación de Santander, recibieron alimentación y hospedaje por tres meses hasta marzo próximo.

'Cada aporte, de empresas, de colegios de cualquier personas es bien recibida en la granja que surge al ver que las víctimas de minas, luego del trauma necesitan ayuda permanente y con lo que el Estado les da no es suficiente', explicó Yazmín Gil Sayer, fundadora de la granja.  

Granja autosostenible

Una de los referentes de las víctimas que llegan es la afectación a la que se enfrentan cuando conocen la ciudad, como espacio ajeno y diferente al campo.
'La granja es el espacio para que las víctimas que llegan del campo a la ciudad no se queden pasivas. Queremos que con la granja autosostenible se vuelvan de nuevo activos y puedan hacer lo que hacían en el campo, que no se limiten', explicó Yazmín Gil Sayer.

La granja autosostenible es el plan piloto que consiste en el aprovechamiento de la tierra, donde siembran tomate, yuca, auyama y papaya. Alimentos que consumen dos víctimas (Ismael y enrique) y  aquellos que lleguen en cualquier momento.

Cuando la cosecha es buena, Ismael y Enrique, a pesar de la deficiencia física, ponen en práctica el trueque de alimentos en tiendas cercanas, por pan, harina o comida que necesitan.

'También tenemos gallinas, más adelante se traerán 100  ponedoras para que se mejore el proyecto, y las víctimas puedan estar mejor de salud, puedan acudir a las citas médicas', manifestó Guillermo.

'Cultivo tomate'


Ismael  Rueda, víctima de una mina antipersona en el municipio de Galán, llegó hace seis meses a la granja para recibir atención y ayuda, ante las dificultades que vivía con su prótesis y por la falta de oportunidades para desempeñar un trabajo.

Ahora viven con su esposa e hijas en la granja que en el costado tiene matas de tomate que cultiva para el consumo de los visitantes, mientras logra que le cambien su prótesis que se encuentra dañada y que le impide caminar debidamente.

Ismael se quedará el tiempo que sea necesario, pues están como la familia al cuidado de la granja. En un futuro espera conseguir un trabajo. 'A uno lo discriminan, pero podemos trabajar como cualquier otra persona y a mi me gustaría ser vigilante, mientras consigo algo que hacer estoy acá tranquilo', dijo la víctima, quien perdió su pierna derecha a la rodilla hace 13 años, cuando tenía 13 años de edad.

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