jueves 04 de agosto de 2022 - 12:00 AM

¿Qué hacer para combatir el microtráfico en los colegios de Bucaramanga?

Las autoridades se comprometieron a proteger a los menores de edad que corren riesgos frente a las redes del microtráfico, las cuales pululan dentro de los colegios de Bucaramanga, tal y como le denunció ayer Vanguardia.

Rectores, Policía, Concejo y demás autoridades reconocieron que el microtráfico se filtró en las aulas de los diferentes colegios de Bucaramanga, tal y como lo denunció ayer Vanguardia. Al mismo tiempo se anunciaron medidas concretas para contrarrestar este flagelo que está asaltando la seguridad, la salud y el bienestar de los estudiantes de los diferentes planteles del municipio.

Tras las indagaciones sobre esta comercialización de drogas en los planteles, en palabras de los denunciantes, quedó claro que algunos jóvenes, que se hacen pasar por estudiantes, entran a los colegios a vender estupefacientes en los centros educativos, drogas que camuflan en paletas, en los forros de los celulares y hasta en brownies.

La propia Policía Metropolitana de Bucaramanga informó que en el transcurso de la presente vigencia se han logrado tres aprehensiones por el delito de tráfico, porte o fabricación de estupefacientes; y una aprehensión por el delito de suministro a menor en el interior de las instituciones educativas de la ciudad.

De igual forma, la Seccional de Investigación Criminal ha logrado, a través de 92 allanamientos y registros en toda la ciudad, la captura de 98 personas, de las cuales 82 corresponden a orden judicial y 16 en situación de flagrancia. También se logró la incautación de seis armas de fuego, 21342.42 gramos de marihuana, 575 gramos de bazuco, 1664.84 gramos de cocaína, 4580 pastillas de clonazepam y 30 celulares robados.

De manera adicional, la Unidad Básica de Investigación Criminal UBIC–CESPA, ha aperturado dos investigaciones: una por tráfico porte o fabricación de estupefacientes y otra por suministro a menor.

Según el coronel José Oscar Jaramillo Niño, de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, “continuamente los entes territoriales, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y la Policía Nacional realizan acciones focalizadas en las diferentes problemáticas que afectan la integridad física y mental de los niños, las niñas y los adolescentes dentro de las cuales están el consumo de sustancias psicoactivas”.

La idea, según precisó el alto uniformado, es identificar y dejar en protección ante las autoridades competentes a los jóvenes que sufren este flagelo. Dichas actividades se realizan de forma articulada, teniendo en cuenta la corresponsabilidad de las instituciones del estado como se indica en la Ley 1098 del 2006.

Según el Coronel, “en el transcurso de este año se han realizado actividades de vigilancia y control en la parte externa de instituciones educativas, tales como: los entornos de los colegios Santander, La Normal y Salesiano; así como en las instituciones educativas ubicadas en el sector de la calle de los estudiantes, de manera precisa, en la Ciudadela Real de Minas; y los planteles de la Comuna Morrorrico”.

¿Qué dicen los rectores?

Dora Bibiana Solano Dallos, rectora del Colegio Villas de San Ignacio, ratificó que “no se puede tapar el sol con las manos y que, de manera efectiva, sí se han evidenciado casos de jóvenes que han logrado ingresar sustancias psicoactivas a las aulas”.

“No obstante, debemos admitir que se trabaja, de la mano de las autoridades locales y policiales y demás entidades, para contrarrestar el accionar de estos jóvenes y de las bandas del microtráfico”, señaló.

¿Qué hacer para combatir el microtráfico en los colegios de Bucaramanga?
PROTOCOLOS A SEGUIR, SEGÚN LA POLICÍA
En cuanto al procedimiento que realizan las instituciones educativas, al identificar un estudiante bajo efectos de sustancias psicoactivas dentro del plantel educativo, la ruta de atención que deben seguir es la siguiente, según la Policía Metropolitana de Bucaramanga:
Los docentes y los directivos que conocen estos casos deben informar de manera inmediata al padre de familia o al acudiente; de igual forma, deben dar a conocer la situación a Policía de Infancia y Adolescencia, con el fin de remitir a centro médicos salud para la respectiva valoración.
Hecho esto, será remitido al Instituto Colombiano de Bienestar familiar, ICBF, y demás autoridades encargadas del proceso de restablecimiento de derechos.
Es de aclarar que si el alumno es menor de 14 años, será remitido al ICBF para el procedimiento de restablecimiento de derechos.
Por otra parte, si un adolescente es sorprendido en flagrancia con sustancias psicoactivas, se procede a realizar aprehensión para dejar a disposición ante Fiscalía General de la Nación. Lo anterior para su proceso de judicialización, conforme lo establece la Ley 1098 de 2006.
Igualmente, en estos casos, se aplica la Ley 1801 de 2016, por comportamientos contrarios a la convivencia.
VOCES DE LOS PADRES DE FAMILIA
De acuerdo con los padres de familia, “el problema del microtráfico o narcomenudeo ha tocado todas las esferas de la sociedad, desde los estratos más bajos en colegios oficiales, hasta los estratos más altos en los colegios privados, afectando siempre el proceso de aprendizaje y formación de los jóvenes”.
“Los padres de familia en Bucaramanga estamos muy preocupados por el riesgo creciente al que están expuestos nuestros hijos en diferentes instituciones educativas”, dijeron.
Y añadieron: “Sabemos de casos de comercialización de estupefacientes no solo en los alrededores de los planteles, sino dentro de ellos también, siendo los mismos estudiantes quienes distribuyen e inducen a sus compañeros a iniciar el consumo de estas sustancias psicoactivas”.
“En muchas de estas situaciones, los colegios tienen identificados a los estudiantes involucrados, a quienes se les llama la atención, dejando anotaciones en el observador y demás herramientas de este formato, que permiten al docente dejar registrados los cambios importantes y circunstancias relevantes que hayan presentado los alumnos; pero ellos carecen de procesos integrales para evitar que los estudiantes sigan reincidiendo en estas prácticas, violando las normas de los colegios y afectando también la sana convivencia alrededor de los mismos”, puntualizaron.
PROPUESTA
Jaime Andrés Beltrán, concejal de Bucaramanga, quien adelantó una rigurosa investigación sobre esta problemática del microtráfico al interior de las aulas, dijo:
“Ante estos hechos, propongo que desde la Alcaldía de Bucaramanga se disponga de una oficina para recibir este tipo de denuncias, donde los entes respectivos (Secretaría de Educación, ICBF, Policía, Fiscalía y Personería), articuladamente ofrezcan atención integral y oportuna a los padres de familia, evitándoles desgaste en desplazamientos de un lado a otro”.
“Finalmente, a los padres los invito a denunciar, para darles insumos a las autoridades y, por supuesto, permanecer acompañando a sus hijos en todas la etapas de su formación”, precisó.
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Euclides Kilô Ardila

Periodista de Vanguardia desde 1989. Egresado de la Universidad Autónoma de Bucaramanga y especialista en Gerencia de La Comunicación Organizacional de la Universidad Pontificia Bolivariana. Miembro del equipo de Área Metropolitana y encargado de la página Espiritualidad. Ganador del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar.

@kiloardila

eardila@vanguardia.com

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