martes 24 de septiembre de 2019 - 12:00 AM

¿Qué pasó con la popular iluminación del barrio La Victoria?

Por esta época, los habitantes de La Victoria ya estaban haciendo sus populares bazares con el fin de organizar la gran iluminación navideña que los caracterizaba como un barrio alegre y lleno de colores. Hoy algunos habitantes evocan los recuerdos de aquellas épocas doradas que con el tiempo fueron desapareciendo.
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En la época decembrina, la comunidad del barrio La Victoria se unía con motivo de embellecer sus calles con majestuosas luces, figuras y emblemáticos pesebres. Así lo recuerda el señor Fabio Tarazona, quien residió allí por más de 50 años.

“El tradicional alumbrado de nuestro barrio era el motivo para competir de una bonita manera. Cada cuadra hacía una propuesta distinta y se premiaba a los mejores. Las emisoras nos llamaban para hablar e invitar a la gente a venir a ver las decoraciones”, relató Tarazona.

Por su parte, Johan Andrés Correa, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio, resaltó el sentido de pertenencia que mantenían los vecinos de La Victoria para comprometerse con las actividades de integración y recolección de fondos.

“Desde junio que se empezaban a organizar los bazares, las familias se iban poniendo de acuerdo para poner figuras de manera armónica. Ese buen liderazgo nos hizo ganarnos un premio de 30 millones por parte de la Alcaldía de Bucaramanga y lo invertimos para mejorar nuestro salón comunal”, comentó Correa.

Una tradición desde 1999

La Victoria es un barrio ubicado en una zona estratégica de la ciudad, entre las carreras 11 y 27 con las calles 65 y 69. Por un lado está cercano al Centro de Bucaramanga y también limita con las autopistas a Girón y Floridablanca.

“Un señor que se llamaba Antonio, empezó a motivar a sus vecinos a iluminar la cuadra de la carrera 14 con 68. Con el tiempo las demás cuadras se fueron interesando en hacer algo conjunto y que identificara al barrio”, contó Fabio.

La gran cantidad de luces que recorría las cuadras de todo el barrio y el cálido ambiente de sus habitantes, se fueron convirtiendo en el atractivo ideal para que en navidad, las familias de toda el área metropolitana se diesen la ‘pasadita’ por el barrio.

El señor Fabio recuerda con nostalgia como el barrio se vestía con un gran tapete de luces por el techo y debajo de él, colgaban las bellas figuras que ellos mismos diseñaban y hacían.

“Yo me gané una vez el concurso porque puse el tapete pero adornado con la bandera de Colombia, iba cubriendo tres cuadras, a todo el mundo le gustó”, dice.

La tradición del alumbrado, según cuenta Tarazona, era instalar la decoración en la última semana de noviembre y se quitaba en el Puente de Reyes de enero.

“Los vecinos no escatimaban en gastos, incluso sacaban de su propio bolsillo para lucirse con la decoración. Siempre recordamos a la señora Edi Villabona y al señor Cristian Palacios, ellos hacían los pesebres más grandes y hermosos”, agregó.

¿Qué pasó con la popular iluminación del barrio La Victoria?

“Todo lo bueno trae algo malo”

Hace 10 años esta bella tradición de iluminar las calles del barrio La Victoria se dejó de hacer. Johan Andrés Correra afirma que se abandonó, no porque así lo quisieran los residentes, sino por los inconvenientes que empezó a ocasionar la alegría del alumbrado.

“Todo lo bueno trae algo malo. La cantidad de vehículos junto con la llegada de vendedores ambulantes y personas que solo llegaban a propiciar caos y desorden, fue una de la razones por la que se tomó la decisión de no volver a hacer las iluminadas”, señaló Johan.

Sin embargo, también sostiene que aunque se tenga el interés de retomar, ahora ya no se permite colgar las decoraciones en espacio público, por lo que nadie se animaría a costear el costoso incremento del recibo de luz que eso implicaría.

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“Ahora tiene que ser por casa, por lo que es muy difícil que cada familia se ponga de acuerdo y acepte que se le incremente el recibo de la luz”, explicó Correa.

Por otro lado, el señor Fabio contó una versión muy peculiar que se rumora en las nuevas generaciones del barrio. “La gente dice que en ese tiempo, el cura del barrio les dijo a los vecinos que así como iluminábamos nuestras cuadras, que nos preocupáramos mejor por iluminar nuestro corazón. Supuestamente la gente se lo tomó muy enserio, pero no creo que del todo haya sido por eso”, expresó.

Aún se preserva la unión en el barrio

Aunque ya no se hagan las populares iluminadas de La Victoria que muchos al día de hoy recuerdan y añoran, la unión entre los vecinos de este barrio, aún se preserva.

“Lo que representaba la iluminación era esa cercanía que teníamos entre vecinos y amigos. Los que hoy estamos mayores, de niños nos juntábamos en la cancha a jugar fútbol. Esa competencia sana se sembró después con los concursos que hacíamos con las decoraciones en cada cuadra” dijo Fabio Tarazona.

Él, quien vivió la mayor parte de su vida en La Victoria, cuenta que los vínculos de comunidad siempre están presentes, aunque ya no viva en el barrio, visita a su hermano todos los días y cada viernes se citan entre vecinos para jugar una partida de dominó.

“En el barrio tenemos un equipo para salir a rodar en bicicleta cada domingo, se llama Victoria Mtb y en diciembre, hacemos fiesta los 25 para festejar entre todos esta fecha especial”, finalizó don Fabio.

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