domingo 11 de abril de 2010 - 10:00 AM

Su afición por la fotografía causa sospecha de espionaje´

La fotografía de un médico colombo-canadiense en una instalación militarizada produjo la detención de una familia colombiana a la que se investiga de presuntos espías.

El consulado colombiano se encuentra en un sector céntrico de Barinas, la edificación está muy deteriorada y las oficinas son excesivamente modestas. La bandera colombiana ondea encima del edificio La Fuente, ubicado en la a venida Montilla cruce con Calle Carvajal.

El cónsul Jairo Martínez, se declaró impedido para emitir cualquier comentario debido a instrucciones de la cancillería de su país, que existen desde hace tiempo.

Se limitó a dar la dirección de la heladería desde donde se llevaron a seis personas. Está ubicada en Barinitas, distante 25 kilómetros al Norte de Barinas. Cualquier cosa que diga o haga un cónsul, en tales condiciones, sería como 'echarle carbón al fuego'.

En Barinitas

Tocamos a la puerta y una joven vivaz, a quien preguntamos por el señor Ángel Pastor Giraldo Gil, nos dijo que no se encontraba. '¿Cuándo le podríamos ver?', le inquirimos, y tras encogerse de hombros nos dijo: 'No lo sé'. Sin embargo, dos minutos después nos hizo seguir a una pequeña oficina. 'Está al teléfono', señaló.

Tras los saludos y presentación de rigor, le dijimos: '¿Pudiéramos vernos para realizar la entrevista, entiendo que dentro de los detenidos y acusados de espionaje hay familiares suyos?'.

'Hablemos por teléfono. Lo más probable es que esté interceptado, pero no tengo nada qué esconder', dijo y continuó: 'En efecto hay dos hijos, una hija y una hermana; también un empleado de la heladería'.

El sitio de trabajo

En la esquina de la calle 3 con la carrera 7 de Barinitas, una típica población llanera del occidente de Venezuela se encuentra Maky Helados, una fábrica de helados que distribuye su producto por varias ciudades del país.

Hay ocho personas trabajando, la mayoría obreros, que ahora lo hacen a media máquina ante la ausencia forzada de su patrono. En realidad es una fábrica que vende al mayor y que se estableció hace once años.

Posee los equipos indispensables para atender una demanda que está en permanente crecimiento, nos dice la chiquilla que no revela más de 17 años.

Los detenidos

'¿Quiénes son los hijos?', inquirimos al señor Giraldo.

Nelson, de 22 años, Santiago (21) e Isabel (19) Giraldo, esta última venezolana y estudiante de Contaduría en la Unellez: mi hermana Cruz Elba Giraldo de 46 años y Andrés Cadavid, uno de mis empleados. También está detenido Luis Carlos Cossio, médico de profesión y quien es colombo canadiense. Él, por cierto, es causa del problema.

Por unas fotos

-¿Y por qué Cossio es causa del problema?

'Lo que pasa -dice Giraldo, desde el otro lado del teléfono-, es que él y mi hermana, que es enfermera, y Cossio, fueron compañeros de trabajo en el dispensario de medicina de la IV Brigada de Infantería. Ninguno de los dos tenía rango militar, sino simplemente empleados.

'Al retirarse el doctor Cossio de su trabajo en Colombia viajó a Canadá en donde residió por espacio de ocho años y allí adquirió la nacionalidad canadiense. Él regresó a Colombia, le escribió a mi hermana y le preguntó que si podía venir y lo hizo hace ocho meses.

'El día 25 de marzo cuando regresaba con mi hijo Santiago, de entregar un pedido en el estado Sucre (Oriente del país) Cossio, muy aficionado a la fotografía, vino, como lo hace cualquier turista, tomando fotos. Y tomó una torre eléctrica. Al paso por Camatagua, que es zona militarizada, tomó alguna foto y eso fue motivo para su detención y la de mi hijo. Estoy absolutamente convencido que lo hizo por ignorancia de la Ley, lo que no exculpa su cumplimiento', dijo Giraldo.

- ¿Y qué pasó?
'El 26 amanecieron en un calabozo y el 27 se les hizo un juicio'.

- ¿Y las otras detenciones cómo se producen?
'Al día siguiente, 28, llegaron a la heladería 30 miembros de la Disip (policía política) y allanaron la fábrica, se llevaron toda la papelería, las computadoras de la empresa y las computadoras en las que estudian mis hijos y detuvieron a las cuatro personas que ya identifiqué y a dos muchachos que no conozco y que, según me dijeron llegaron para invitarlos a jugar fútbol'.

-¿Dónde están ahora?
'Según he sabido por informaciones de prensa se encuentran en Caracas a disposición de tribunales militares'.

Oculto

-Señor Giraldo ¿qué posibilidades existen para que nos veamos a fin de que esta entrevista sea menos impersonal?
'Ninguna. Si yo hubiera estado en el momento del allanamiento en la fábrica, habría sido detenido. Debo permanecer oculto hasta tanto se concluya la investigación y, como confío, se le de una solución'.

-Por su apellido y su acento me parece que es antioqueño ¿De dónde es?
'Soy de Medellín, Antioquia'.

- ¿Y sus dos hijos varones?
'Colombianos residentes'.
Quiso decir con ello que los muchachos tienen visa de residentes.

-¿Cuánto tiempo lleva en Venezuela?
'En el país 21 años y en Barinitas 11. Aquí soy una persona reconocida por las autoridades'.

- ¿A qué se dedican sus hijos varones?
'Ellos trabajan conmigo en la fábrica y son estudiantes universitarios. Somos gente de trabajo que lucha por mejorar'.

- ¿Su empresa produce para abastecer a otras zonas del país?
'Sí. Tenemos equipos especiales de refrigeración que nos permite llevar nuestro producto a otras partes'.

-¿Es amplio el mercado?
'Estamos en el proceso de crecer, de aumentar nuestra producción y el mercado'.

-¿Ahora se paraliza, verdad?
'Como es natural, disminuyó el ritmo'.

-¿Qué piensa hacer?
'Por el momento confiar en el Ser Supremo y en la justicia venezolana para que se haga la investigación que, estoy seguro, va a demostrar la inocencia de los detenidos'.

-¿Pero contrató abogados para que los defiendan?
'Soy hombre de paz y de convicciones. Entre más pleito, más enredo, quiero que las cosas marchen sin presiones'.

- ¿Y no se hará tarde?
'Entre menos pleitos menos enredos, insistió'.

- El gobierno colombiano anunció instancias internacionales y de Derechos Humanos para pedir que se aclare la situación. ¿Usted qué piensa?
'Que agradezco de corazón la preocupación del gobierno colombiano, por connacionales suyos'.

Colombia, a través de voceros suyos como el Defensor del Pueblo, Volmar Pérez, ha reiterado que aún se está a la espera de las pruebas en cuanto al anuncio del entonces vicepresidente Ramón Carrizales sobre el presunto paramilitarismo de los jóvenes colombianos secuestrados el 11 de octubre en Chururú, estado Táchira y luego encontrados muertos en diferentes sectores del mismo estado en lo que se calificó como una masacre.

Tratamos de localizar en Barinitas a Víctor Enrique Martínez, un vendedor ambulante de muebles, quien sería el patrono de los otros dos jóvenes detenidos, de quienes no se conocen los nombres, pero fue imposible su localización. Él vive en cercanías del Comando de Policía de Barinitas, sale muy temprano y regresa tarde en la noche.

Hablamos con habitantes de Barinitas, con personas que dijeron conocer al señor Giraldo, de quien expresaron los mejores conceptos. 'Sé que es un hombre trabajador y conocido en la ciudad por su locuacidad y buen sentido del humor', dijo Patricia Sánchez, funcionaria de un banco en la localidad.

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