jueves 06 de junio de 2019 - 5:25 PM

Video: Así es la operación para implantar un corazón artificial en la FCV

Lorena Ríos, una mujer de 43 años, entró al quirófano de la Fundación Cardiovascular, en Floridablanca, para recibir un corazón artificial. Seis horas después y gracias al trabajo de 10 profesionales la mujer tiene ahora un nuevo corazón.

El martes 4 de junio, la Fundación Cardiovascular, FCV, sumó una paciente más a su gran ‘familia de corazón’: Lorena Judith Ríos Ricaurte, una mujer de 43 años a quien, ni las angustias han logrado robarle las ganas de vivir.

Ni siquiera la falla cardiaca que averió su corazón luego de una preeclampsia, y que la llevó a una cesárea cuando su bebé apenas tenía siete meses de gestación.

Esta barranquillera ha pasado por extenuantes controles médicos que no doblegan su fe, y que en cambio la motivan a seguir batallando día a día por sus tres hijos; por quienes decidió pasar más de ocho horas en cirugía para poder vivir con un corazón artificial.

Desde las 7:00 a. m. empezaron los controles para Lorena, y por supuesto, el primero en visitarla en su cuarto fue el doctor Leonardo Salazar, el director del programa de oxigenación de membrana extracorpórea, ECMO, y Corazón Artificial de la FCV, el mismo que desde que operó a su primer paciente ha estado 24 horas al día disponible para ellos. Para esta contadora pública de profesión las oportunidades no abundaban, pero estaba a pocos minutos de tener la vida que su falla cardíaca le había arrebatado.

Su corazón estuvo todo el tiempo en manos doctor Antonio Figueredo, director científico de la FCV y jefe del Departamento de Cirugía Cardiovascular. Fueron, aproximadamente, tres horas de cortes precisos, un equipo a disposición por si algo salía mal, suministros de sangre, plasma y plaquetas para asegurar la perfección del procedimiento.

“Hay una cánula (tubo corto) de entrada que se pone dentro del corazón, con una textura especial para evitar que se formen trombos en la circulación. Dentro del motor hay unos imanes que lo hacen girar a unas 5.400 revoluciones por minuto, y esta bomba tiene un microprocesador que le permite funcionar”, explicó el doctor Salazar a quienes no conocían el aparato que hasta la fecha les ha permitido salvar 21 vidas.

Luego de despertar de la anestesia, Lorena no deberá preocuparse por las pequeñas y maravillosas cosas que le habría robado aquella preeclampsia hace 6 años. Ahora, su única preocupación será aprender a manejar su nuevo corazón, que estará dentro de su corazón nativo.

Ahora Lorena Ríos vivirá con el corazón en la maleta. Así como Lucía, Francisco, Tomás, Lina, María Isabel, Jorge, Diego, Gladys, Luz Emilia, Cielo, Yasiris, Sandra, Octavio, Andrés, Mariana y Makzym, los otros pacientes con implante de corazón artificial.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad