lunes 19 de abril de 2021 - 7:00 PM

Video: Lo Que Poco Se Habla entró a un Estudio Webcam en Bucaramanga

La desinformación y creencias erróneas han dado pie a la estigmatización del modelaje webcam y de sus trabajadoras. Vanguardia conoció uno de estos estudios en Bucaramanga con el fin de explorar qué hay tras esta industria internacional.
Escuchar este artículo

Lo Que Poco Se Habla es un espacio en el que se abordan temas que por tabú o estigma son poco tratados. Vanguardia tuvo la oportunidad de explorar este lugar con el fin de dar a conocer la realidad de este oficio.

La desinformación y creencias erróneas han dado pie a la estigmatización del modelaje webcam y de sus trabajadoras. Vanguardia conoció uno de estos estudios en Bucaramanga con el fin de explorar qué hay tras esta industria internacional.

Ivory Studios explica que ser modelo webcam significa “brindar entretenimiento a través de la red, puede ser artístico, intelectual, sexual, fetichista o cualquiera que sea su habilidad”.

Bucaramanga se ha convertido en una ciudad que acoge a cerca de 250 estudios que ofrecen este servicio, pero hay aproximadamente seis de ellos que cumplen con los requisitos para poder operar. Los demás funcionan bajo la clandestinidad.

Tampoco hay una cifra clara de cuántas personas trabajan en esto, pero se estima que hay entre 3 mil y 4 mil que pertenecen a la industria.

Este oficio funciona como un medio de entretenimiento para adultos en el que la fantasía, a través de una cámara, juega un papel importante. Es un show que se transmite vía streaming donde se chatea y se comparte con personas de todo el mundo.

Un tabú que opaca la realidad

Las modelos afirman que muchos han catalogado a esta industria como algo inmoral. Incluso como una fuente de dinero fácil pues según algunos, las personas incursionan en este oficio porque “no saben hacer nada más”.

Sin embargo, sostienen que son creencias erróneas. Fauly Rueda, asesora webcam de Online Now, dice que este trabajo trae consigo una logística compleja para llevar a cabo el show final. Es necesario definir qué se hará durante la transmisión, preparar un guión e incluso invertir en la modelo si necesita herramientas para el desarrollo del mismo.

Es por ello que los modelos y mánagers hacen hincapié en que esto es un trabajo como cualquier otro. En los sitios que cumplen con la reglamentación, se les garantiza un trato digno y adecuado. No obstante, hay negocios que se aprovechan del desconocimiento de las interesadas y recurren a la explotación.

“En Bucaramanga hay muchos estudios ilegales y clandestidos que se aprovechan de las mujeres nuevas que ingresan a la industria al pedirles fotos, videos e incluso las someten a tener relaciones sexuales con los mánagers o personas desconocidas. Esto no es normal y hay que tener cuidado”, alerta Mónica García, mánager de DM Universal.

Pero muchos ocultan la existencia de sus negocios para no cumplir con la documentación que se exige. Fauly Rueda sostiene que estos máganers deben ser transparentes, pues entre más escondida está la industria, será menos aceptada.

Es por ello que quien esté interesado en ingresar a la industria, debe asegurarse de que los estudios cumplan con los requisitos mínimos para que no haya algún tipo de estafa o riesgo. Fauly Rueda sugiere que la futura modelo se asesore bien para evitar estos inconvenientes.

El talento también influye en ello para poder destacar y obtener ganancias más altas. El mito de que es posible facturar millones desde un comienzo es latente. Es necesaria la dedicación, esfuerzo y amor por lo que se hace, sostiene García. Si no hay un factor que resalta en la modelo, no es posible que sea realmente exitosa.

Video: Lo Que Poco Se Habla entró a un Estudio Webcam en Bucaramanga

La necesidad tras la cámara

El dinero obtenido ha sido una oportunidad para mantener una familia o para desarrollar las metas personales de quienes trabajan en ello. Julia Harvey, modelo webcam de Bucaramanga, le contó a Vanguardia que ve este oficio como una palanca para lograr sus objetivos.

“Yo soy egresada de Administración de Negocios Internacionales pero esta industria me ha dado la oportunidad de alcanzar mis metas profesionales más rápido que ejerciendo la carrera en la ciudad, donde no hay muchas oportunidades laborales”, afirma la joven modelo.

La creencia de que es algo netamente sexual, se quiebra. Diferentes usuarios solicitan una sesión erótica, así como quienes solo buscan compañía y alguien con quien hablar acerca de su día.

Pero la situación a veces es incómoda para ellos. hay ocasiones en las que deben someterse a situaciones incómodas a raíz de las peticiones de los usuarios. La diferencia de gustos o incluso fetiches hacen que estos soliciten algunas prácticas inusuales que llegan a ser desagradables para los modelos.

Por ejemplo, hacer uso de sus heces, vómito e incluso sangre. Mónica García cuenta que conoce casos de personas que sienten fetiches por los dientes, hasta por las caries.

También es recurrente el tema de la pedofilia. “A una le piden que se disfrace de niña, y creemos que tal vez así ayudaremos a que no salgan a las calles a abusar de pequeñas”, dice la mánager.

No obstante, Julia Harvey recuerda que ellas son libres de escoger qué hacer y qué no hacer en este oficio. Hay casos excepcionales de los estudios ya mencionados que manipulan a las modelos a realizar cosas en su contra.

Diversidad en la industria

En el recorrido por el estudio, Vanguardia conoció que en Bucaramanga también funcionan diferentes puntos para todos los géneros e intereses, por lo que el oficio no es exclusivo de las mujeres.

Allí es posible encontrar todo tipo de interesados. Hombres, mujeres, transgénero, parejas de hombres, parejas de mujeres y heterosexuales. Pero en el caso de los hombres, el negocio va en aumento pues hay un porcentaje considerable de usuarios que consumen este contenido.

“Hay personas introvertidas o quienes no tienen una orientación sexual definida. Entonces esta exploración la hacen a través de las pantallas. Es una necesidad que se suple con este servicio”, afirma José Orlando Bayona, mánager de Royale Studio.

Si bien se les ha tenido en cuenta, los espacios no habían sido adecuados para su comodidad, complementa Bayona. Por ello se está en la tarea de profesionalizar el enfoque masculino de este asunto.

Vanguardia salió a las calles para conocer qué opinaba la gente frente a este oficio pero los bumangueses se negaron a hablar al respecto pues consideran que es un tema polémico.

"La cultura colombiana frente a la sexualidad es de doble moral. Las figuras de este país, en lo público son moralistas pero en lo privado son perversos. Todo este problema se soluciona con educación sexual", expresa el sociólogo Gonzalo Ordóñez.

Desde dichos estudios se toma el punto común de querer divulgar este servicio, su funcionamiento y la realidad que aún está escondida por la estigmatización que se ha creado en torno a él. La gente lo apruebe o no, es una industria que existe y que está en constante crecimiento.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Lea también
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad