viernes 16 de abril de 2021 - 6:00 PM

Video: Swing Jump Active, la sensación de un nuevo entrenamiento en Bucaramanga

Hacer cardio con entrenamiento funcional mientras se salta en un mini-trampolín ha pasado de ser algo extraño a una novedad en la ciudad. VANGUARDIA le cuenta sobre esta práctica.
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Este programa ha estado en pie desde el 2015, donde inicialmente este ejercicio solo funcionaba en los gimnasios de la profesional en educación física, Laura Villar Silva, quien tuvo la iniciativa de implementarlo en sus centros de acondicionamiento físico.

Dicha disciplina física incluye una serie de ejercicios cardiovasculares y funcionales que se realizan con un mini-trampolín.

La crisis que afectó a la rama fitness tuvo un alto impacto en la decisión de transformar este proyecto. Por ello, se partió de la necesidad de hacer ejercicio al aire libre, del temor de las personas de hacer deporte en espacios cerrados y de las crisis emocionales de muchos por la imposibilidad de salir.

23 trampolines pequeños se encontraban guardados durante la cuarentena. Tan pronto se dio luz verde en la apertura económica y en la posibilidad de volver a las calles, Villar vio esto como una oportunidad de dar estas clases en diferentes parques de Bucaramanga.

"Me organicé con mi familia y les conté sobre este proyecto para que la gente conociera sobre este programa como algo diferente en Bucaramanga aunque en el mundo ya se da esta disciplina", afirma Villar.

Además, afirma que es la única en Bucaramanga y Santander que ofrece estas clases, pero quiere llegar a más interesados.

Video: Swing Jump Active, la sensación de un nuevo entrenamiento en Bucaramanga

Un entrenamiento "garantizado y divertido"

Laura Villar explica que estos minitrampolines minimizan el impacto en articulaciones y otros tejidos. Con esto se llevan a cabo coreografías de baile y entrenamiento funcional (ejercicios con el mismo peso corporal).

Es ideal para personas que por diferentes condiciones físicas degenerativas no pueden bailar, trotar o correr. Pero sigue teniendo un público de todas las edades. Desde niños de cinco años hasta adultos de 50 pueden ejercitarse con esta actividad.

Entre los beneficios de este deporte está la resistencia cardiovascular, la coordinación en el baile, equilibrio y el balance en el trampolín. Esto con el fin de quemar calorías y lograr metas saludables de quienes lo practican.

"Esto es para hombres y mujeres, pero a las mujeres les encanta porque pueden llevar a sus hijos pequeños que también participan en las clases así como lo hace un adulto", agrega.

La idea es mantener la disciplina del ejercicio y al mismo tiempo un momento de diversión. "Swing Jump ofrece una alternativa divertida, que si bien es fuerte, no se siente así", dice la entrenadora.

"Mi proyección es que este programa beneficie a muchas personas, tanto para generar trabajo como para aportar en el ocio de quienes lo disfrutan", dice.

Laura Villar dicta sus clases los martes, jueves y sábado en las mañanas, que son promocionadas previamente en redes sociales. Tiene una duración de una hora y su costo es de $15 mil.

Si desea apartar un cupo y consultar sobre las clases, hágalo a través del número 3166844790. También puede visitar la cuenta de Instagram de Laura (@lauravillar10).

Este sábado 17 de abril, el encuentro tendrá lugar en el Parque San Pío desde las 6:00 a.m. hasta las 8:30 a.m.

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