Un miembro de la comunidad Lgbt de Sincelejo interpuso una tutela en la cual solicitaba se respetara el libre ingreso a establecimientos públicos, esta medida al parecer fue desacatada luego de ser fallada al favor del gremio.

Publicado por: REDACCIÓN ONLINE /VANGUARDIA LIBERAL
De acuerdo a Luis Fernando Arrauth Bettin, conocido de la víctima de este hecho, informó que pese a que existe un fallo a favor de su amigo en donde se le debe permitir el ingreso a los establecimientos que citó en la tutela, nuevamente no pudo ingresar a uno de ellos, por lo cual consideran que existe desacato de la medida.
La fuente explicó que dentro de los argumentos que se manejaban en la tutela, existía uno en el cual se le solicitaba a los dueños de los establecimientos quitar de su entrada el cartel “nos reservamos el derecho de admisión”, ya que escudados en él, es que se cometen los rechazos a la comunidad lgbt.
La medida aprobada por parte del Juzgado Segundo Civil del Circuito de Sincelejo, pero a la fecha no existe un cumplimiento de la misma.
Luifer o Mafer, víctima de este hecho, explica que la tutela es una forma de seguir luchando por la defensa de los derechos de quienes pertenecen a dicha comunidad, ya que al igual que los demás ciudadanos, ellos también tienen derechos.
Para el pasado miércoles las partes involucradas en este reclamo formal, como son el tutelante y los representantes legales de los establecimientos de razón social El Campanario Uno, Campanario Dos y Flow, fueron citados por la Secretaría del Interior de Sincelejo, pero estos últimos no asistieron.
“En el encuentro propiciado por dicha Secretaría, los tutelados debían expresar de manera formal que acata-rían el fallo de la tutela, pero ellos no asistieron”, dijo Luis Fernando Arrauth Bettin, quien dijo que con la problemática se vienen afectando alrededor de 5 personas.
Al ver que hasta el momento no se soluciona la situación, el tutelante decidió acudor al Comandante de la Policía Nacional, Coronel Orlando Polo Obispo para solicitarle que se removieran los carteles de la entrada de los establecimientos; éste se comprometió a retirarlos de las entradas de discotecas y bares de la capital sucreña.













