El hecho se presentaría ante la imposibilidad de tener dinero para pagar por su libertad o por algún tipo de castigo.

Publicado por: COLPRENSA
Al incierto panorama de no saber sobre muchas de las personas reportadas como secuestradas en el país, ahora se le suma la situación de que algunos de ellos estarían siendo ‘esclavizados’ por las Farc, según lo dicho por la fundación ‘Colombia soy yo’ y el periodista Herbin Hoyos.
Carlos Andrés Santiago, creador de la organización, indicó que durante los viajes en los que acompañó a Hoyos en las caravanas pidiendo por la liberación de los secuestrados se identificaron casos en los que las personas en poder de las Farc han sido puestas a trabajar por el grupo armado ante la imposibilidad de pagar por su libertad.
“Para las Farc va ser muy difícil mantener a los civiles que políticamente no les representan nada y que no han sido incluidos en un canje humanitario. Tenerlos durante 15 o 20 años con sus tropas, llevarlos, darles de comer y cuidarlos que no les vaya a pasar nada es muy complicado”, señaló Santiago al explicar el porqué la guerrilla estaría poniendo a su servicio a personas que no pueden pagar para salir de la selva.
Santiago dijo conocer la historia de mujer en el Putumayo que, según su familia, podría estar de cocinera del grupo armado.
“También hemos identificado a través de versiones de las propias familias y de desmovilizados que las Farc por no asesinarlos (a los secuestrados) lo que han hecho es ponerlos al servicio de ellos. Existe el caso de una señora que fue secuestrada y que se conoció en el Putumayo durante la caravana por la libertad a finales de noviembre del año pasado. Allí, la familia contó que a la mujer la obligaron a terminar cocinando para ellos”, aseguró el fundador de la organización.
Santiago señala, además, que este tipo de casos se han revelado de dos años a la fecha, pero que la mayoría de ellos se quedan en el silencio por el temor de las familias a que la víctima sea asesinada.
“Hay muchos de los hechos de personas secuestradas que no se conocen, porque no denuncian ni ante las autoridades, ni los medios de comunicación, ni en las organizaciones que trabajamos en el tema, pero cuando se recorre el país, se va a zonas aisladas y se inicia la visibilización del tema, uno se encuentra con este tipo de situaciones”, indicó.
Santiago dice que su fundación ha conocido historias de jóvenes secuestrados y que ante la imposibilidad de pagar su rescate y para que no se les convierta en una carga, lo que les dicen es “coja el fusil y combata con nosotros”.
“Existen mujeres secuestradas que finalmente se han convertido en un objeto de placer sexual para los comandantes de la guerrilla, lo que hacen es utilizarlas y abusarlas. Son personas que pasaron de estar secuestradas a permanecer con las Farc en una condición diferente y que no se pueden ir porque las van a matar y tienen que estar privadas de su libertad”, aseguró.
Por su parte, Herbin Hoyos manifestó que desde su programa de radio ha conocido historias similares a las que señala Santiago.
“Hay varios casos de los denominados ‘esclavos de las Farc’, entre ellos el de una señora que me contó que la tuvieron durante cinco meses lavando ropa de la guerrilla en el Caquetá. Es una mujer mayor que estaba buscando a su hijo secuestrado. Tenemos hechos donde han tenido a personas durante años sometidas a trabajos forzados, construyendo carreteras y trincheras. Solo que la gente no denuncia, porque les da miedo”, cuenta Hoyos.
El periodista señala que la situación puede ser constatada con el testimonio de los miembros de la Fuerza Pública liberados este lunes, pues algunos dicen conocer este tipo de hechos al interior de la organización armada ilegal.
“Las Farc en algunos casos condena a los civiles por no pagarles con dinero y deben hacerlo con trabajo. En otros hechos cogen a personas y les dicen que les van a hacer juicio revolucionario por haber auxiliado, por ejemplo, a las autodefensas y los condenan a doce o más años como castigo”, señaló el comunicador.
LA VISIÓN DE UN EXSECUESTRADO
El actual gobernador del Meta y exsecuestrado, Alan Jara, señaló sobre el particular que durante su tiempo en cautiverio nunca vio a personas privadas de la libertad que fueran civiles, pues no se lo permitieron y por esto no supo si existe o no tales ‘esclavos’.
“Siempre estuvimos solos los llamados canjeables, que éramos los políticos y militares, pero nunca conocí nada de ese tema. Desde mi liberación muchos familiares de desaparecidos se me acercan con fotografías y me preguntan por los suyos. El secuestro es una tragedia permanente, porque existen personas de las que no se sabe si están vivas o muertas”, señaló.
LO QUE DICEN LOS FAMILIARES DE LAS VÍCTIMAS
Zoraida Rojas, mamá de Javier Rodríguez Rojas, desaparecido el 16 de septiembre de 2008, en Arauca, dice que algunas versiones que les han llegado a ella y a su familia señalan que su hijo podría estar siendo obligado a trabajar para las Farc después de su secuestro.
“Tenemos la situación de que 14 meses después de estar desaparecido mi hijo fue registrado un teléfono celular a su nombre en Buenaventura. Hace como mes y medio nos dimos cuenta de que Jairo renovó el pase en octubre de 2011, lo que nos lleva a pensar que lo pueden tener trabajando para ellos”, dijo la madre del secuestrado.
Rojas también dice que “otra versión que nos llegó es que a él (Javier) se lo habían llevado para Venezuela y que lo tenían trabajando allá, pero por la falta de recursos no hemos podido ir a buscarlo”, explicó la mujer.
Los familiares del hoy sargento viceprimero Héctor Velásquez Carrillo, secuestrado el 27 de julio de 1997, entre San Antonio de Atenas y Florencia, Caquetá, dicen que al igual que muchos de los secuestrados a ellos también les han llegado rumores que su ser querido estaría siendo sometido a trabajar para las Farc.
Enrique Cely, cuñado del integrante del Ejército, indica que les han dicho que el militar estaría siendo utilizado para entrenar a la guerrilla.
“Algunas versiones nos han dicho que mi cuñado está en poder de las Farc y que se lo habían podido llevar para mandar un mensaje o para entrenar a los integrantes de ese grupo. Otra persona nos aseguró que a él lo iban a tener ocho años allá para entrenar tropas y después lo dejarían en libertad, pero la verdad no hay certeza de eso”, puntualizó Cely.
Situación similar es la que estaría padeciendo Rosa Romero que sostiene que a su hija la secuestraron y la tienen trabajando para las Farc es Rosa Romero. “A mi hija la secuestraron en la vía que va para San José del Guaviare, se la llevó la guerrilla hace ocho años. Alguien que viaja a la zona donde está esa gente (las Farc) me dijo que había visto a mi muchacha, que tenía el cabello muy largo y que la tenían cocinando para ellos, yo sé que es una versión nada más, pero es mi esperanza que esté viva y que algún día me la dejen regresar”, relató.
Por su parte, la Fundación País Libre señaló que no conoce sobre los llamados secuestrados ‘esclavos’ de las Farc, pero que se podría dar la posibilidad de que existan.













