Un parte de tranquilidad dieron las autoridades de Norte de Santander sobre el incendio que se registró desde el pasado jueves en el sector conocido como La Vieja, en la vereda San Roque, en Sardinata.

Publicado por: COLPRENSA
La cortina de fuego y humo fue controlada por el Cuerpo de Bomberos del municipio y la Defensa Civil, cuyas unidades hicieron presencia para ahogar las llamas.
Pese a que en un principio se dijo que 600 hectáreas de bosque se quemaron, desde la administración municipal de Sardinata afirmaron que ya iban bordeando las 800 hectáreas.
El Consejo Departamental para la Gestión del Riesgo no precisó, por el momento, la extensión de la zona arrasada por el fuego.
“Ya se pudo apagar el incendio. Este lunes, en la noche, los Bomberos, la Defensa Civil y la Policía apoyaron todas las actividades para apaciguar las llamas y ya todo está controlado, aunque en este momento no se puede establecer con veracidad el número de hectáreas afectadas, aunque inicialmente sí se dijo que eran 600”, explicó Norela Arenas, directora del Consejo Departamental para la Gestión del Riesgo.
La funcionaria afirmó que no hubo lesionados, pero sí afectación en la capa vegetal y en la tubería del acueducto de la zona rural, por lo que desde ya le están pidiendo a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo la adecuación de nuevo material para restituir el sistema destruido por las llamas. “Las familias sí tienen agua, están siendo abastecidas con camiones, aunque la tubería está trabajando a media marcha”, describió Norela Arenas.
Entre las hipótesis que manejan los organismos de gestión del riesgo de la región no se descarta que el fuego haya iniciado con quemas controladas de la comunidad, que luego se propagaron.
La cortina de fuego y humo fue controlada por el Cuerpo de Bomberos del municipio y la Defensa Civil, cuyas unidades hicieron presencia para ahogar las llamas.
Pese a que en un principio se dijo que 600 hectáreas de bosque se quemaron, desde la administración municipal de Sardinata afirmaron que ya iban bordeando las 800 hectáreas.
El Consejo Departamental para la Gestión del Riesgo no precisó, por el momento, la extensión de la zona arrasada por el fuego.
“Ya se pudo apagar el incendio. Este lunes, en la noche, los Bomberos, la Defensa Civil y la Policía apoyaron todas las actividades para apaciguar las llamas y ya todo está controlado, aunque en este momento no se puede establecer con veracidad el número de hectáreas afectadas, aunque inicialmente sí se dijo que eran 600”, explicó Norela Arenas, directora del Consejo Departamental para la Gestión del Riesgo.
La funcionaria afirmó que no hubo lesionados, pero sí afectación en la capa vegetal y en la tubería del acueducto de la zona rural, por lo que desde ya le están pidiendo a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo la adecuación de nuevo material para restituir el sistema destruido por las llamas.














