Histórico. Así calificaron diferentes dirigentes políticos el primer acuerdo al que llegaron el Gobierno Nacional y la guerrilla de las Farc en el primer punto de la agenda pactada para discutir en La Haba: el tema agrario.

Publicado por: COLPRENSA
Pasaron seis meses para lograr los primeros consensos, un tiempo que para muchos fue excesivo teniendo en cuenta que la agenda pactada consta de seis puntos y, según el Ejecutivo, el acuerdo final debe estar terminado en noviembre próximo.
En cualquier caso, el acuerdo bautizado como ‘Hacia un nuevo campo colombiano: reforma rural integral’, recoge el consenso sobre siete subtemas que a juicio de las partes “será el inicio de trasformaciones radicales de la realidad rural y agraria de Colombia con equidad y democracia. Está centrado en la gente, el pequeño productor, el acceso y distribución de tierras, la lucha contra la pobreza, el estímulo a la producción agropecuaria y la reactivación de la economía del campo”.
Por ello, diversos sectores reaccionaron con entusiasmo frente a este primer acuerdo. Comenzando por el propio Presidente de la República, Juan Manuel Santos, quien en su cuenta de Twitter escribió: “Celebramos, de veras, este paso fundamental en La Habana, hacia un pleno acuerdo para poner fin a medio siglo de conflicto. Continuaremos con el proceso con prudencia y responsabilidad”.
Al revelar detalles de lo acordado, el jefe negociador de las Farc, Humberto de la Calle Lombana aseguró: “Puedo afirmar con certeza que lo acordado en el tema agrario permite transformar de forma radical la realidad rural de Colombia. Supera la visión tradicional de una reforma agraria y pretende crear cambios reales para cerrar la brecha entre el país rural y el urbano”.
A su turno, el ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, aseguró que “es un paso gigantesco para las negociaciones”.
Restrepo dijo que desde el comienzo del proceso su despacho “estuvo al tanto” de lo que sucedía en La habana con dos delegados. “Este es un paso fundamental y muy positivo para el campo colombiano. El esfuerzo ha sido muy grande, ahora tenemos que prepararnos para un post conflicto agrario en Colombia”.
También en la red social Twitter, el alcalde Mayor de Bogotá, Gustavo petro, celebró el acuerdo: “Si en La Habana, las Farc y Gobierno nacional llegaron a un acuerdo sobre la tierra y el agro, se abre el camino del fin de la guerra”.
A su turno, el representante a la Cámara Iván Cepeda advirtió que el acuerdo “es de la mayor importancia para el país”, y agregó que “el calificativo de histórico tiene toda la fuerza del caso”, pues recordó que la tenencia de la tierra ha sido la principal causa del conflicto armado en el país.
En ese sentido, Armando Benedetti, senador del Partido de La U, consideró que haber logrado este avance en el tema agrario “representa el 60 por ciento de la negociación, pues era el tema más difícil; lo que viene es más político pero se puede analizar con mayor rapidez”.
“Esto demuestra que el Gobierno tiene credibilidad, que el proceso de paz es bastante serio por la forma como se ha llevado”, dijo el congresista.
También se pronunciaron los senadores Juan Mario Laserna y del Polo Democrático Jorge Enrique Robledo.
“Es una declaración sumamente importante, que puede sentar las bases para una verdadera transformación del campo colombiano”, sostuvo Laserna, mientras Robledo señaló que “si se superó el tema agrario, quiere decir que este proceso puede terminar logrando un acuerdo general. Los demás puntos se van a analizar a una mayor velocidad”.
Entre tanto, la dirigente Piedad Córdoba, del movimiento Poder Ciudadano dijo que “nunca antes se había avanzado tanto en un acuerdo que, además, reivindica todo lo que significa la vida campesina”.
Destacó, además, que el acuerdo “llena de esperanza y optimismo el proceso que se está viviendo en La Habana”.
Obviamente, no todos los sectores recibieron el acuerdo de la misma manera. El presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, Rafael Mejía, explicó que el Consejo Gremial Nacional que preside “no está de acuerdo con negociar una reforma agraria en el país, porque según el sector privado no es necesario reorganizar la tenencia de la tierra en Colombia.
“Eso no existe ni hay que hacerla, ni es necesaria, tal como se utilizaba ese concepto en los años 60”, aseguró.












