martes 03 de febrero de 2015 - 7:33 AM

Aristizábal, Huertas y Collins, opciones para salvar el túnel de La Línea

Los pesos pesados de la construcción de autopistas y túneles de Colombia podrían salvar una de las obras que ha desafiado la infraestructura nacional, el túnel de La Línea, la estructura de 8,5 kilómetros entre Calarcá, Quindío, y Cajamarca, Tolima.

Dentro de sus alternativas, el Instituto Nacional de Vías (Invías) puede declarar la urgencia manifiesta y justo después de hacer efectiva la caducidad del contrato del túnel, cederle las obras a otro constructor con experiencia.

Entre los que podrían continuar con el contrato está el grupo Colinea 2, quienes estuvieron encargados del túnel piloto de La Línea. Este trío está liderado por Conconcreto, en cabeza de Juan Luis Aristizábal; junto con la dinastía de la familia Solarte con la empresa, CSS Constructores y la firma paisa Estyma. Por los pasillos del Invías, este grupo empresarial es el que más suena para terminar el túnel. Lea también Observaciones sobre la caducidad del contrato de La Línea.

En la lista también está el constructor, Mario Huertas, quien fue el gran ganador de las licitaciones de Cuarta Generación. A él se le adjudicaron los proyectos de Cartagena- Barranquilla, Girardot- Puerto Salgar y Conexión Pacífico III.

Para el presidente de la Sociedad Colombiana de Ingenieros, Luis Orlando Muñoz, “declarar la caducidad, que es una figura que establece la ley de contratación, es una medida extrema que se toma cuando el contratista ha abandonado el proyecto. Lo ideal es resolver el problema mediante conciliación contratista-contratante, intervención de árbitros”.

Es por ello que, no se descarta la idea de que el Instituto Nacional de Vías (Invías) se retracte de la caducidad del contrato del túnel de La Línea. Por lo que, Carlos Collins, representante legal de la Unión Temporal Segundo Centenario, sería quien termine lo que haga falta de ejecución.

Incluso el contratista Carlos Collins aseguró que tiene “ una cita hoy con la Ministra de Transporte. “Considero que son señales de cambio, por lo menos me van a escuchar y me están escuchando”.

En la reunión se pueden plantear nuevas alternativas para no tener que dejar en firme la caducidad del contrato del túnel de La Línea. Pues si se insiste en tomar la medida esto implicaría que el Invías tendría que hacer una nueva licitación, con más costos y demoras de hasta dos años. No obstante, según el experto en infraestructura Iván Darío Botero, Invías no tenía otra salida.

Para Gonzalo Duque Escobar, ingeniero de la Universidad Nacional, el problema del túnel de La Línea no se puede manejar con el criterio de celeridad de otros contratos. Si bien, las estructuraciones como el edificio Space tienen un riesgo del 4,6%, las obras subterráneas como el túnel de La Línea tienen un peligro del 40%. Esto se explica primero porque los problemas geológicos que se pueda encontrar un constructor en la excavación del túnel son muy inciertos y segundo porque el terreno se tiene que adaptar a la estructura después de construido.

“Por lo variable de nuestra geografía, los costos con los que se licitan los túneles en Colombia no alcanzan a ser el 75% del valor real con lo que implican los problemas de una obra de esta magnitud”, dice Duque Escobar. El ingeniero piensa que el Gobierno se demoró mucho en decretar la caducidad del túnel de La Línea y ahora, la decisión podría traer innumerables problemas para el país.

Otras empresas en la lista para ceder el contrato del túnel son Conalvías y El Cóndor por ser firmas con experiencia y músculo financiero.

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