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Colombia
Jueves 22 de febrero de 2024 - 12:00 PM

Así fue la inspección de la Contraloría a la Cancillería tras presunta extorsión a Álvaro Leyva

La Contraloría General adelantó indagación sobre la supuesta denuncia de aparente extorsión al canciller suspendido Álvaro Leyva. Esto buscó el órgano de control fiscal.

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El suspendido canciller ÁlvaroLeyva habría sido extorsionado por parte de supuestos delincuentes que le prometieron documentos e información clave sobre la empresa Thomas Greg & Sons, de acuerdo a la versión de la revista Semana.

La persona encargada de la presunta extorsión contactó al Ministro desde una línea telefónica ubicada en Estados Unidos.

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En los mensajes dijo tener información importante de la licitación de pasaportes, debido a su supuesta cercanía con la compañía licitante.

“Buenos días, Sr. Canciller. Distinguido Dr. Leyva, mi nombre es Edwar Soto. Hasta hace 15 días trabajé con el sr. Camilo Bautista por más de 17 años”. Bautista es uno de los dueños de Thomas Greg & Sons”, señaló uno de los mensajes.

En las conversaciones, que duraron por lo menos un mes, la persona exigió $50 millones por la información que decía poseer, lo que configuraría la presunta extorsión, confirmó el propio Ministro.

Si Leyva no pagaba lo que le exigían, buscarían la manera de hacer pública la historia y de paso acusarlo de pagar por información de proponentes en licitaciones.

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“Por eso le estoy ofreciendo la información directamente a usted, porque sé que le va a servir no solamente a usted sino a mucha gente, pero a lo que mi me sirve en estos momentos es una compensación económica”, dijo otro de los mensajes.

Por este polémico proceso de licitación, la Procuraduría separó al canciller Leyva de su cargo por tres meses, para evitar inconvenientes en el nuevo proceso de los pasaportes. Esto sumado a que el pasado 15 de febrero inició el juicio disciplinario en las instalaciones del ente de control.

Álvaro Leyva, canciller suspendido de Colombia, fue blanco de una extorsión por parte de delincuentes que le prometieron documentos e información clave sobre la empresa Thomas Greg and Sons. Semana reveló los chats que muestran la operación delincuencial y las respuestas del funcionario.

En enero de este año, Leyva recibió un mensaje de un individuo que se identificó como Edwar Soto, radicado en Estados Unidos, quien aseguró haber trabajado con uno de los dueños de Thomas Greg and Sons. A lo largo de varias conversaciones por la aplicación Signal, el extorsionista exigió una millonaria suma a cambio de la información sobre la empresa: licitaciones, contratos, operación, etcétera.

“Me han suministrado su teléfono directo para informarle que tengo una importante información relacionada con mi exjefe Sr Camilo Bautista de Tomas que muy seguramente le va a interesar. Quedo atento de Ud para seguir”, prosiguió Soto.

“Por eso le estoy ofreciendo la información directamente a usted, porque sé que le va a servir no solamente a usted sino a mucha gente, pero a lo que mí me sirven en estos momentos es una compensación económica”, continuó.

“Nunca he dado dinero por información. Distinto es no poder compensar. He llegado a donde estoy sin dinero de por medio”, respondió Leyva.

“Bueno, doctor, la verdad (...) Usted, y yo privadamente, nadie tendría por qué saber de esta comunicación. Y tenga en cuenta que al entregarle el dispositivo completamente es mucha la información que va a encontrar ahí, no solo los chats, como le dije hay mucha información de contratos, licitaciones y cosas que se manejan en la empresa muy privadamente”, replicó Soto.

“El dispositivo completo se lo estoy haciendo llegar por un valor de 30 de los grandes. No solo ahí va a encontrar la información correspondiente a los chats y las personas con los que ha hablado mi exjefe, sino también interesantes documentos de contratación, licitaciones y otras cosas de la empresa que muy seguramente le interesará conocer a usted y que a ellos en absoluto les convendría que salga la luz pública. Quise en un primer momento ofrecérselo al mismo Camilo (Bautista) pero por evitarme un problema de que después me denunciara por extorsión he decidido acudir a usted, así que ya me dirá si le interesa o dejar pasar la oportunidad”, añadió.

Leyva preguntó detalles sobre el dinero que le exigía su interlocutor: “¿Lo de los 30 cómo es? A lo mejor sueno ingenuo”.

“Dr. Son 30.000.000 millones de nuestros pesos colombianos, no dólares, jaja. Y ya tengo lista la cuenta para proceder de una. (Espero que ahora no me vaya a decir que es mucho). Porque la verdad eso es nada comparado con lo que le puede representar en cuanto a réditos políticos”, aclaró Soto.

“Yo no tengo plata en contra de lo que se cree. Usted verá si ayuda. Después hablaríamos”, le dijo Leyva, luego de haber dado aviso a la Fiscalía y al Gobierno Nacional.

Por su parte, Álvaro Leyva intentó desligarse del extorsionista: “Me tocará dar mi lucha sin su ayuda”, a lo que este se mostró abierto a una negociación, insistiendo por entregar la supuesta información a cambio del dinero.

Luego de varios días de conversación, se concretó el pago de los 30 millones de pesos, provenientes de gastos reservados del Estado. La consignación se hizo en una sede de Bancolombia, ubicada en el norte de Bogotá.

Después de recibir los 30 millones de pesos, Soto quedó en enviar la información vía correo electrónico. “A ese correo le envío todo en un momento (...) No se estrese, esté tranquilo que todo va a salir bien”, le dijo a Leyva.

Una hora y media después, el canciller le indicó que no había llegado nada y volvió y lo llamó, pero el enigmático personaje no respondió el teléfono. “Ya le hablo Sr”. Leyva le preguntó: “¿Problemas?”

El interlocutor le respondió: “Estoy con alguien de Colombia, ya le hablo”. De inmediato, le indicó que todavía no había enviado el material. “Tenga paciencia, por favor, lo importante es que eso ya está volando”.

El sujeto le pidió otro correo al canciller y le prometió el material en 10 minutos. “El nuevo es clave”, dijo Leyva sobre el segundo correo y el estafador le aseguró que la información le llegaría “con seguridad (...) si no llega al uno, llega al otro”.

El canciller le pidió al estafador una guía para entender el material, pero pasaron las horas y no envió nada. Esa mañana, a eso de las 8, Leyva le dijo que se quedó “dormido”. Luego de unos minutos revisó y no encontró los documentos: “Abrí, no hay nada aún”.

Luego de ello, el personaje le escribió al canciller a uno de los correos acordados, pero esta vez en inglés. El mensaje buscaba una nueva suma de dinero a cambio de no revelar lo conversado. Estaría tras la suma de 50 millones de pesos.

“La situación breve y contundente es que es un delito gravísimo que se llama soborno y en los funcionarios públicos es aún más grave. Sin embargo, usted no es cualquier funcionario público, es el representante de la política exterior de nuestro país, la cara visible de nuestro país ante el mundo, y no es posible que la cara visible del país en el mundo sea una persona tan corrupta como para cometer este hecho”, indicó.

“La situación es la siguiente, queremos una buena remuneración a cambio de esa conversación (...) si no quieres esa charla tan escandalosa que has tenido fuera de la luz pública, entonces creo que deberías meter la mano en el taladro ahora para no pagar por un producto y causar daño a otro”, explicó el presunto extorsionista.

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Publicado por A.S.

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