domingo 15 de octubre de 2023 - 10:16 AM

Barú: el corregimiento que además de turistas pide atención y progreso

Barú, en la zona insular de Cartagena, es más que una zona turística. La Asociación Somos Barú se ha puesto en la tarea y esta es una muestra de su empeño.
Compartir

La pandemia del COVID-19 nos cambió a todos. Transformó lo cotidiano, modificó planes, implantó hábitos y fue cuna de nuevas ideas y proyectos. La Asociación Somos Barú, por ejemplo, es una muestra de ello, pues su historia comenzó justo en la pandemia, cuando un virus mortal nos impedía salir y puso sobre la mesa muchas falencias y necesidades.

La bogotana Ángela Matiz, una de las fundadoras de Somos Barú, se instaló hace más de 20 años en esta península que comprende tres poblaciones (Barú, Ararca y Santa Ana). El corregimiento de Barú la atrapó y la acogió con tanta fuerza que en medio de la pandemia del coronavirus advirtió que los niños y adolescentes del lugar tenían dificultades para continuar con sus estudios, una situación que la llevó junto a sus amigos Diana Posen, Daniel Posen y Jaime Villa -hoy socios- a impulsar uno de los primeros proyectos para beneficiar a esta población de unos 4.268 habitantes.

“Somos una asociación muy joven, llevamos tres años apostando por el desarrollo de proyectos para este corregimiento. Junto con Diana somos vecinas porque compramos una propiedad en Barú hace muchos años y nos cogió la pandemia y dijimos ¿qué hacemos? Y ahí fue cuando empezamos a ayudar a los habitantes de esta península con alimentos donados por grandes fundaciones. Después formalizamos la asociación y así nace Somos Barú. Somos hijos del COVID-19 y este periodo nos hizo ver las grandes necesidades que hay en la población y que no podemos dejar pasar”, cuenta Ángela.

Lea también: Jóvenes paisas combaten a favor de Israel en la Franja de Gaza

Y es que Barú es más que una zona costera rodeada de playas o diversión. Este territorio que se consolida como ‘polo de inversiones’ batalla con años de olvido por parte de los gobiernos de turno y de aquellos inversionistas que solo anteponen sus intereses

La Asociación Somos Barú emprendió entonces el proyecto para fortalecer la educación durante la pandemia. “Notamos que en medio de la pandemia la I.E. Luis Felipe Cabrera, que está en la zona, con una población de 880 estudiantes, había cerrado y las condiciones que tenían estos estudiantes para continuar con su formación no eran las mejores por la misma precariedad en la que vivían, entonces nos pusimos a la tarea de llevar conectividad a cada estudiante mediante la donación de una tarjeta SIM, un hecho que les permitió continuar y finalizar su año escolar”.

Otro de los proyectos impulsados por la Asociación Somos Barú fue la reconstrucción de la subestación de Policía, un trabajo en conjunto con el Consejo Comunitario de esta población y otros aliados del sector privado. La población entregó en comodato el terreno para llevar a cabo la nueva construcción y el sector privado contribuyó para su edificación, que se hizo además con mano de obra local, un triunfo para toda la población.

Y es precisamente la formación y capacitación de la mano de obra local uno de los ejes prioritarios para esta Asociación. “Identificamos que los baruleros viven ‘presos’ en su territorio, es decir, para ellos venir a Cartagena les cuesta 50 mil pesos y muchos no cuentan con estos recursos, entonces sentimos que hay que llevar la ciudad a Barú para que la gente pueda acceder a muchas oportunidades”.

Le puede interesar: Cuatro civiles, entre los heridos en asalto a carro de valores

Así, la Asociación a través de cursos y diplomados ha formado a un total de 140 habitantes entre 2022 y 2023 para impulsar oportunidades de empleo y emprendimientos en la península. Uno de sus proyectos bandera es la puesta en marcha de talleres interactivos para el trabajo en matamba (fibra natural), textil, talla en madera y joyería.

“Como parte integral de nuestros talleres está la capacitación en el desarrollo de estrategias comerciales y la utilización de las herramientas tecnológicas como una gran vitrina de venta de sus productos”, añade Ángela Matiz.

El programa de becas educativas “Somos baruleros” ha beneficiado a los jóvenes de la I.E. Luis Felipe Cabrera. A la fecha, son 15 los que cuentan con becas para su formación en la Fundación Universitaria Tecnológico Comfenalco.

Los niños y niñas también tienen oportunidades: A través de la preservación del patrimonio y la identidad cultural de Barú, maestros de danza, música y teatro imparten formación a decenas de estos infantes. 50 niños se benefician con las clases de danza y otros 25 más acuden todos los sábados para deleitarse con el arte de las tablas y las buenas historias.

La magia de servir

Ángela Matiz y sus socios saben que la tarea apenas comienza. El corregimiento de Barú es como un lienzo con remiendo y fracturas que no quieren que se caiga a pedazos. La respuesta de los baruleros ha sido positiva y muchos han pasado de la necesidad a la certeza de que sí es posible un mejor futuro o que, al menos, sí lo pueden visionar.

“Lo bonito de Somos Barú es que no tenemos una proyección ya fija, es decir, hemos ido desarrollando los programas a medida que vamos identificando las necesidades. Yo dejé mi vida en Bogotá para dedicarme a esto, si algo afecta a sus pobladores también me afecta a mí, porque vivo en este territorio. Yo era una señora de ciudad que trabajaba en finca raíz, pero me quebré y Dios me mostró el camino y ahora vivo en Barú y apuesto por esta población”, expresa Ángela Matiz.

Somos Barú busca la puesta en marcha de proyectos innovadores que no sólo fomenten la unidad, sino la esperanza y las oportunidades para las futuras generaciones. “Barú no es un simple referente de playas o drogas, sino que es un pueblo que pide oportunidades y que las merece”, finaliza Matiz.

Noticias relacionadas:

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí y únase a nuestro canal de Whastapp acá.
Publicado por
Lea también
Publicidad
Publicidad
Noticias del día
Publicidad
Tendencias
Publicidad
Publicidad