domingo 11 de junio de 2023 - 10:38 AM

¿Cómo sobrevivieron? Lesly Mucutuy, la “niña heroína”, quien mantuvo vivos a sus tres hermanos en la selva del Guaviare

Después de sobrevivir a un accidente aéreo y pasar 40 días de zozobra en la selva amazónica, los cuatro niños colombianos rescatados volvieron a pasar la noche en un lugar seguro y este sábado han sido atendidos por médicos del Hospital Militar Central (HMC) de Bogotá, quienes ratificaron el milagro al asegurar que están en “condiciones clínicas aceptables”.
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Hay palabras que no paran de repetirse en las últimas 24 horas en Colombia: “Milagro” es la primera, porque aún no se acaba de entender cómo 4 niños pudieron sobrevivir 40 días en una selva espesa, y “heroína” sin duda es la segunda, pues se atribuye a la hermana mayor, Lesly Mucutuy, esta hazaña.

Lesly, de 13 años, es la mayor de los 4 hermanos que llevaban 40 días deambulando por las selvas del Guaviare, donde el 1 de mayo se estrelló el avión en que viajaba y sobrevivió con sus hermanos (y medio hermanos) Soleiny Mucutuy, de 9; Tien Noriel Ronoque Mucutuy, de cinco años, y Cristin Neruman Ranoque, una bebé que cumplió el año en la selva.

A Lesly “también tenemos que reconocerle no solo su valor sino su liderazgo porque podríamos decir que fue por ella que los tres hermanitos pudieron sobrevivir a su lado, con sus cuidados, con su conocimiento también de la selva”, destacó este sábado en el Hospital Militar el ministro de Defensa, Iván Velásquez.

“Fue la niña, la mayorcita, nuestra heroína, la que con su sabiduría cuidó y protegió a sus hermanos”, explica a EFE el director de la Unidad de Restitución de Tierras, Giovanny Yule, uno de los que lideró la búsqueda desde lo institucional.

¿Cómo sobrevivieron? Lesly Mucutuy, la “niña heroína”, quien mantuvo vivos a sus tres hermanos en la selva del Guaviare

Sobrevivir en la selva

Después de haber sido sacados el viernes de la selva por las patrullas conjuntas de militares e indígenas, los niños se encuentran ingresados en este hospital de Bogotá, donde están “en condiciones clínicas aceptables, a pesar de la crisis y la situación vivida en los últimos 40 días”, según el parte médico.

Un “milagro” después de más de un mes en una selva densa, virgen, donde llueve casi todo el día y abundan los animales peligrosos. Su tío abuelo, Fidencio Valencia, dice que consiguieron algo de harina de yuca (fariña) que llevaban con ellos en el avión, donde también viajaba su madre y un líder indígena que junto al piloto murieron en el accidente.

Y seguramente el conocimiento de Lesly y sus hermanos como indígenas uitoto de la naturaleza, de los frutos que se pueden comer, les ha permitido alimentarse y permanecer vivos, aunque se les ve raquíticos, un estado que tratan de revertir en el hospital.

¿Cómo sobrevivieron? Lesly Mucutuy, la “niña heroína”, quien mantuvo vivos a sus tres hermanos en la selva del Guaviare

El factor indígena

“Como dicen nuestros mayores, alguien los orientó y alguien los guió, tuvieron la sabiduría de cómo poder comer, conseguir agua, y por supuesto cómo aguantar hambre”, explica Yule, al que como indígena nasa pusieron en el centro de la búsqueda.

La historia de cómo sobrevivieron tanto a un avión que se estrelló en vertical contra el suelo y luego los cuarenta días es aún desconocida, pero según los “mayores” indígenas “cuando alguien es acogido o se queda extraviado, ellos dicen que por lo regular siempre hay personas que los orientan y los conducen”, dice Yule.

En esa selva, que incluye el Parque Nacional de Chiribiquete, hay indígenas no contactados, a quienes algunos como Yule consideran clave para la supervivencia de los menores, que procedían de la comunidad de Araracuara, en los lindes entre Caquetá y Amazonas.

Las instituciones, tras varias semanas buscándolos con un centenar de militares, entendieron que la llamada Operación Esperanza necesitaba del conocimiento ancestral y que a la búsqueda se añadieran miembros de la guardia indígena de cuatro departamentos selváticos.

Incluyeron también otro tipo de conocimientos, los de los mayores: “Hubo una conversa espiritual con los espíritus de la madre selva y en esa conversa se hizo ejercicio de abrir camino para poder estar en el territorio y poder armonizar la selva, poder establecer un acuerdo para que la madre selva pueda entregar a los niños”, explica Yule.

En la jungla, cada ente -río, árbol, animal, montaña- tiene su espíritu y por ello ese “pacto” con la madre selva, explican desde el conocimiento indígena, es fundamental. La madre selva los acogió y en cierto sentido no los dejaba salir.

Pero finalmente los ha “soltado” y, según Yule, también para lanzar un mensaje: “a los niños indígenas hay que protegerlos porque están siendo muy golpeados”.

Muchas de estas culturas se pierden, con la extinción de pueblos, y son los niños los que más sufren la violencia pues quedan expuestos a la violencia de grupos armados.

Estos cuatro niños han logrado sobrevivir cuarenta días en la selva pero muchos otros no lo consiguen en sus propias comunidades, donde los grupos armados entran a matar indiscriminadamente o a reclutarlos, como sucedió con los otros cuatro menores a los que disidencias de las FARC asesinaron en Putumayo después de que intentaran huir de sus filas hace unas semanas.

“No fue un milagro, fue una conexión espiritual con la selva”

Los medios colombianos hablan de “milagro”, “rescate”, de “heroísmo” del ejército. Pero para Alex Rufino, un indígena ticuna experto en cuidados de la selva, ese lenguaje manifiesta una ignorancia del mundo indígena.

Según Rufino, más que perdidos, dice, los niños estaban en su entorno, bajo el cuidado de la selva y la sabiduría de años de poblaciones indígenas en contacto con la naturaleza.

El fotógrafo y profesor de la Universidad Nacional admite que durante estos 40 días los niños fueron vulnerables: el alimento es escaso y la relación con los animales puede ser tan complementaria como fatal.

Pero también estaban en sintonía con la naturaleza, asegura. “Protegidos por la selva”

Justo después de dar una clase para niños sobre la Amazonía, Rufino habló con BBC Mundo sobre este caso.

“Los niños, por intuición, aprenden mucho de sus padres. Cuando van a cazar, a recolectar frutas. Su observación es fundamental. Van aprendiendo lo que les puede servir y lo que no. A veces se enferman por probar cosas que no deberían, pero ahí es donde están los hermanos mayores, que los ayudan a determinar qué es perjudicial. Cada árbol, cada planta, cada animal indica dónde estamos, qué hay disponible y cuáles son las amenazas. Y los niños saben interpretar eso”, dijo a la BBC Mundo.

¿Qué opina de la narrativa según la cual esto fue un milagro? Señaló a este medio internacional que a los territorios indígenas siempre se las ha mirado con una narrativa heredada de la conquista, de la religión católica, pero nosotros no hablamos de milagros, sino de la conexión espiritual con la naturaleza.

“Es la palabra que vende, pero yo hablaría más del abrazo de la madre que es la selva, la madre que te cuida. Es difícil de entender esto, lo sé, pero esta es una buena oportunidad para que la sociedad, los seres humanos, aprendan de las distintas cosmovisiones que hay en los territorios. Más que un milagro, hay que entender que en la selva hay seres que protegen, que acompañan. La selva no es solo lo verde, sino que hay energías milenarias con las cuales las poblaciones se relacionan, aprenden y se ayudan”, afirmó Rufino a la BBC Mundo.

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