domingo 10 de marzo de 2019 - 12:00 AM

Tanqueando en las alturas

Estuvimos en las instalaciones de máxima seguridad donde se entrenan los pilotos élite y en la operación de reabastecimiento de combustible que se hace a 22.000 pies de altura desde un Boeing 767 a un KFIR, uno de los aviones de combate de la Fuerza Aérea Colombiana.

“Connect!”, confirma ‘Jak’, el piloto que acaba de realizar una de las maniobras más delicadas en un avión de combate: el reabastecimiento de combustible de un KFIR, al conectarse en el aire a un avión cisterna.

‘Jak’, que es el call sing (seudónimo) de este Mayor de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) se acercó sigilosa y cuidadosamente en uno de los KFIR que tiene la FAC, al Júpiter, como se le llama a un inmenso Boeing 767 que la Fuerza convirtió en un avión tanquero.

Aunque la operación es rutinaria, y a pesar de todas sus horas de vuelo acumuladas en más de 10 años piloteando naves de combate, ‘Jak’ aún siente ese hormigueo que produce la adrenalina cuando se está a punto de concretar una misión especial. Pero una vez más lo ha logrado de manera impecable.

La maniobra no es una cosa menor. A 22.000 pies de altura (casi siete kilómetros) él, como otro número importante pero secreto de experimentados pilotos, se acerca por detrás a 580 kilómetros por hora en el veloz KFIR al gigante 767, que libera de manera lenta pero precisa una larga manguera con una canastilla en el extremo y a través de ella se enhebra el tubo del KFIR por el cual se alimenta con unos 200 galones de combustible por minuto hasta completar unos 700, aproximadamente. Un error podría ser fatal si se tiene en cuenta que la barriga del 767 aloja unas 134.000 libras de combustible para todas las transferencias.

Los pocos civiles que estamos a bordo nos rotamos para asomarnos por las muy pocas ventanillas del Júpiter que se reconfigura para llevar pasajeros cuando es necesario, pero que la mayor parte del tiempo funciona para el transporte de carga. En el momento de la conexión, se alcanza a sentir el pequeño empujón. Creemos que solo los que vemos eso por primera estamos emocionados, pero las caras de los otros oficiales que nos acompañan en el Tanquero nos dicen lo contrario, se les ve extasiados como niños pequeños viendo la maniobra.

La Fuerza Aérea Colombiana se prepara para celebrar, con alta tecnología y mucha disciplina, sus primeros 100 años desde que el presidente Marco Fidel Suárez la creó en 1919. (Foto: Suministrada/VANGUARDIA LIBERAL)
La Fuerza Aérea Colombiana se prepara para celebrar, con alta tecnología y mucha disciplina, sus primeros 100 años desde que el presidente Marco Fidel Suárez la creó en 1919. (Foto: Suministrada/VANGUARDIA LIBERAL)

En los intestinos de la Base Aérea

‘Jak’ y los otros pilotos que hacen parte del Comando 111 KFIR con asiento en la base aérea de Palanquero, en Puerto Salgar (Cundinamarca), comparten una mística relación con el aire, con la velocidad y la adrenalina. A veces alcanzan velocidad de Mach 2 (dos veces la velocidad del sonido) y surcan los cielos de Colombia a lo largo y ancho en cuestión de minutos. Pero estos mismos hombres, con disponibilidad entera para las misiones y con la convicción casi religiosa de estar dispuestos a dar su vida por la defensa de la soberanía, en otro momento del día se aferran a su otra motivación: sus familias.

Uno de ellos nos dejó entrar en el cuarto de casilleros. Allí, cada uno de estos héroes tiene su casco de última tecnología con visión nocturna y lectura de datos al mejor estilo de las Google Glass, pero también está pegada a la puerta del casillero, la foto de su familia. Ahí, el rostro adusto del que hemos visto en uniforme se delata tierno y sensible. Como dice el Mayor General Ramsés Rueda, Comandante General de la Fuerza Aérea, “estos hombres son muy humanos, son de carne y hueso, palpitan por volar, pero también por sus familias”.

Uno de los corredores rinde homenaje a los pilotos y allí las fotografías de cada uno con su uniforme, y delante de cada aeronave, tiene su nombre y su call sing. Se leen algunos como ‘Skyfire’, ‘Patula’, ‘Falcon’ y ‘Pirata’, entre otros. Esos call sing, además de facilitar su comunicación en el aire, y aunque se conservan las jerarquías propias de una organización militar, estimulan la idea de que deben tratarse como una auténtica familia.

Al final del corredor está uno de los espacios más queridos por ellos para poder relajarse luego de un largo día de trabajo: un pequeño espacio en el que tienen sofás, sala de tv y consola de videojuegos en los que obviamente debe estar Flight Simulator, el famoso videojuego de simulación.

El General Rueda, 56 años, socorrano, quien ingresó a la Escuela Militar de Aviación en 1981 y que en diciembre del año pasado fue nombrado como Comandante General por el Presidente Duque, lidera una organización de más de 13.000 hombres y mujeres que todos los días trabajan con la misión de ser una de las fuerzas más innovadoras de Suramérica. Rueda está decidido a que al amor por volar y a “la fe en la causa” se sume ese compromiso creciente por la innovación, la investigación y el desarrollo.

En las instalaciones de Palanquero, muchas de las zonas no pueden ser fotografiadas para guardar el sigilo ante cualquier amenaza, pero pudimos acceder al lugar en donde están los simuladores de última tecnología y en el que los pilotos complementan su entrenamiento en el aire. Un salón abovedado curvo, de unos cinco metros de altura aproximadamente y en el que se proyecta el cielo en alta definición, aloja la cabina de un avión de combate que es recreada en sus materiales exactos y en donde el tablero de control es exactamente igual al que encontrarán en los aviones de verdad.

Tanqueando en las alturas

En ‘el Mundial’ de los mejores pilotos

Rueda apoya a estos pilotos como si fueran sus hijos. El 6 de marzo, la FAC participará por tercera vez en el Ejercicio Internacional ‘Red Flag’, el entrenamiento de combate aéreo más importante del mundo, que se realiza en la Base Aérea de Nellis, en Las Vegas (EE.UU.) organizado por la Fuerza Aérea de Estados Unidos con la participación de sus países aliados. Allí, los pilotos colombianos se medirán el aceite con los mejores del mundo para demostrar sus capacidades de interoperabilidad bajo los rigurosos estándares de la OTAN. De ejercicios anteriores, los oficiales colombianos han sorprendido por su disciplina y su alto conocimiento técnico, lo cual es evidenciado en unos videos con testimonios de altos mandos militares de Estados Unidos.

Hoy, la Fuerza Aérea Colombiana se prepara para celebrar con alta tecnología y mucha disciplina, sus primeros 100 años desde que el presidente Marco Fidel Suárez la creó en 1919, inspirado en lo decisiva que fue la aviación de combate durante la Primera Guerra Mundial.

Hoy, la FAC se prepara con un claro enfoque en la ciencia y la tecnología para los próximos 100 años y así lo dejarán ver en la revista aérea que se realizará en los cielos de Socorro, el próximo 16 de marzo, cuando se conmemore un año más de la Insurrección de los Comuneros.

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