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Colombia
Domingo 03 de marzo de 2024 - 12:00 PM

Denuncia hasta estaciones de gasolina en las que atienden armados tendrían las Farc en el sur del país

Las instalaciones estarían ubicadas en Jamundí en los corregimientos de La Liberia y La Cabaña

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Los detalles increíbles del comportamiento delictivo de las disidencias de las Farc en el municipio de Jamundí, revelados este sábado por SEMANA, revelan características que evocan las peores épocas de los carteles del narcotráfico en Colombia.

Además de acumular poder y participar en la gobernabilidad del municipio del Valle del Cauca, la información conocida por este medio enfatiza que este grupo criminal posee dos estaciones de servicio con instalaciones modernas, situadas en La Liberia y La Cabaña.

Esta gasolina, en mayor parte, es utilizada para movilizar maquinaria que está abriendo paso en la carretera que las Farc están construyendo para conectar con el Naya y el Pacífico, arrasando con la zona de reserva de los Farallones de Cali.

A este hecho se suma a las actividades criminales del grupo armado ilegal, cuyos miembros patrullan armados y uniformados en motos de gran cilindrada. Asimismo, llevan a cabo constantes retenes ilegales, secuestran, asesinan, trafican cocaína, emiten tarjetas de identificación para la población, solicitan permisos de circulación y están despojando a la selva para abrir una carretera.

En impactantes videos obtenidos por SEMANA, deja ver a guerrilleros armados patrullando y aterrorizando a la comunidad con rifles de asalto. También se les ve deteniendo a ciclistas para pedirles documentación al día. Todo esto forma un cuadro desolador que lleva a Colombia de regreso al pasado, al mismo clima de miedo, incertidumbre y dolor que se vivió hace tres décadas.

De la misma manera según informes de un equipo periodístico enviado por Semana, llegó hasta la riesgosa zona rural de Jamundí, para corroborar las denuncias de varios líderes del sector. Relatand que los retenes están en las veredas Cascarilla, Pradera, La Cima, La Liberia y Ampudia, entre las 6:00 de la mañana y las 5:00 de la tarde.

Narcocarretera en construcción por las Farc

Otro suceso excepcional en toda esta red de acontecimientos es la construcción de una vía ilegal que enlazará con el océano Pacífico, un proyecto que ha avanzado arrasando con grandes extensiones de bosque y causando un daño ambiental de dimensiones sin precedentes en Colombia.

Los criminales pretenden unir la zona rural de Jamundí con el mar para facilitar el envío de cargamentos de drogas. Para lograrlo, han robado más de 20 maquinarias pesadas y secuestrado a cientos de personas para obligarlas a trabajar en la eliminación de los escombros.

De acuerdo con información proporcionada a Semana por fuentes cercanas, están a menos de dos kilómetros de completar la conexión entre Jamundí y El Naya, lo que permitirá que vehículos de carga puedan transportar toneladas de droga y aumentar la frecuencia de los envíos al extranjero. Anteriormente, esta tarea se realizaba utilizando mulas.

Esto lo hacen a partir de las insólitas “leyes” que han instaurado en la zona controlada por ellos. “La guerrilla es la ley”, dijo un vocero campesino. Su premisa no es exagerada, porque basta con alejarse cinco kilómetros del casco urbano para encontrar señales de advertencia de la columna Jaime Martínez, que generan terror.

La carretera está cubierta de pancartas, banderolas y grafitis que proclaman el territorio como dominio de Mordisco. El primer control de los delincuentes se sitúa en el corregimiento de Ampudia, a solo diez minutos en coche desde el corazón de Jamundí.

Los habitantes de estas áreas están obligados a llevar en un lugar visible una credencial de movilidad otorgada por la columna delictiva Jaime Martínez, lo que permite a los criminales llevar un registro de quién vive o muere en ese territorio.

El carnet debe ser portado siempre. Quien no lo lleve por alguna circunstancia, tiene tres opciones: la primera, pagar 3 millones de pesos en efectivo; la segunda, abonar un millón de pesos en efectivo y ser secuestrado por ocho días para realizar trabajos forzados e inhumanos en la carretera que están construyendo a los ojos de todo el mundo para acelerar el paso de la droga hacia el Pacífico; la tercera, si el campesino no cuenta con el dinero, es ser esclavizado durante 25 días para ser sometido a los mismos vejámenes.

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Publicado por K.G.

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