jueves 02 de diciembre de 2021 - 12:00 AM

Discapacidad en Colombia: ¿qué brechas de desigualdad la afectan?

Según la Organización Mundial de la Salud cerca de 15% de la población mundial vive con una discapacidad, se estima que la cifra supera los 1.000 millones de personas.
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Según la Encuesta de Calidad de vida de 2019, el 8% de la población colombiana tiene discapacidad, es decir, un total de 3,974,522 personas.

El Grupo de Washington considera que una persona presenta discapacidad al señalar los grados de severidad 1 o 2 (no puede hacer la actividad y sí puede hacerla, pero con mucha dificultad). Todos los datos que se presentan serán para la severidad 1 o 2.

Por su parte, las cifras muestran que en 2 de cada 10 hogares colombianos (3.2 millones) vive una persona con discapacidad y la mayor incidencia de discapacidad se concentra entre la población de 45 y más años. De la población con discapacidad, el 45.3% son hombres y 54.7% son mujeres.

Onu Mujeres señala que “el modelo social de la discapacidad considera el fenómeno fundamentalmente como un problema de origen social, centrado en la completa integración de las personas en la sociedad. La discapacidad, entonces, no es un atributo de la persona, sino un complejo conjunto de condiciones, muchas de las cuales son creadas por el contexto/entorno social”.

Asimismo, la organización señala que “el manejo de las dificultades que enfrentan las personas con discapacidad requiere la actuación social, y es responsabilidad colectiva de la sociedad hacer las modificaciones ambientales necesarias para la participación plena de las personas con discapacidades en todas las áreas de la vida social”.

Finalmente, Onu Mujeres señala que “estas dificultades experimentadas por las personas con discapacidad pueden significar obstáculos para su desarrollo humano y bienestar. Por tanto, requieren ser identificadas y atendidas a través de políticas y programas de inclusión que incorporen acciones afirmativas para reducir las desigualdades y eliminar la discriminación por razones de discapacidad y de género”.

Lo cierto es que una buena parte de la población con discapacidad requiere de aparatos auxiliares, atención y apoyos especializados permanente para realizar sus actividades cotidianas, tales como gafas, lentes, lupas, implantes cocleares, bastones, silla de ruedas, entre otras.

Adeamás, entre las personas con discapacidad, 61.8% reporta que no requiere apoyo de personas cuidadoras, y 38.2% sí necesita de cuidados por parte de alguien más.

Lamentablemente, una de cada diez personas con discapacidad de entre 15 y 59 años no sabe leer ni escribir, una tasa más de tres veces mayor que la del nivel nacional y solo 6.2% de la población con discapacidad de entre 5 y 17 años recibe una beca, un subsidio o crédito para cursar sus estudios, a pesar de que sus niveles de asistencia a la escuela son menores que para el resto de la población.

Se estima que en 3.2 millones de hogares vive al menos una persona con discapacidad y únicamente 48.9% de estos hogares cuentan con conexión a internet, lo que limita sus posibilidades para acceder a la educación a distancia.

En materia de salud, el 45.7 % de la población con discapacidad padece alguna enfermedad crónica, en contraste con 13.7% en el resto de la población y la mayor proporción que padece una enfermedad crónica se ubica en el grupo de edad de 65 y más.

Asimismo, las personas con discapacidad enfrentan mayores barreras de acceso al mercado laboral, la brecha laboral por discapacidad y género es de 36.5 puntos porcentuales.

Existe una brecha laboral y de género en la que se combina un doble proceso de discriminación, la discriminación de género y la asociada a la condición de discapacidad y las personas con discapacidad que participan en el mercado laboral perciben ingresos mensuales 18.3% inferiores, en promedio, en comparación con personas sin discapacidad.

Es por eso que la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible señala que la discapacidad no puede ser motivo para privar a las personas de acceso a programas de desarrollo y el ejercicio de los derechos.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) estipulan siete metas relativas a las personas con discapacidad, que permiten contar con una ruta de acción pertinente y corresponde a gobierno, sociedad civil y ciudadanía promover el acceso a programas de desarrollo para lograr el ejercicio de los derechos humanos de las personas con discapacidad, consolidar y coordinar la atención de estas metas para lograr que nadie se quede atrás.

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