domingo 22 de enero de 2023 - 12:00 AM

El camino ‘cuesta arriba’ que tendrá la reforma a la salud | Análisis

La reforma a la salud será presentada el próximo 6 de febrero ante el Congreso de la República. Aún sin ser radicada, la iniciativa ya tiene opositores, incluso en el propio Gobierno, por lo que algunos analistas consideran que su camino no está para nada despejado.
Compartir

En las sesiones extraordinarias del Congreso de la República, convocadas a partir del próximo 6 de febrero, uno de los temas prioritarios para el gobierno del presidente Gustavo Petro será la reforma a la Salud, tema que fue promesa de campaña, pero que desde que se planteó ha sido objeto de mucha controversia.

A pesar de tanta controversia, son pocos los detalles que se conocen de la propuesta, lo que ha generado inquietud entre los actores del sector al punto de que voceros de los gremios de salud, asociaciones de pacientes y hasta la academia le han pedido al Ministerio de Salud socializar el proyecto antes de que llegue a la discusión legislativa.

La ministra de Salud ha dicho que el proyecto de reforma ha sido discutido de forma amplia, pero otros opinan lo contrario y critican que no se conoce un texto oficial.

Sin embargo, la ministra Carolina Corcho ha adelantado algunos temas de la reforma: las EPS no se acabarán, aunque sí necesitan una transición, pues dice que algunas de estas entidades son inviables financieramente.

Corcho ha sido crítica con el manejo de los dineros al advertir que las EPS como entidades privadas no aportan recursos ni pagan los tratamientos de alto costo pues estos son financiados por el Estado y los recursos de las entidades de salud se manejan a través de una intermediación financiera, sin ningún tipo de control, ni vigilancia.

Una de las grandes críticas al sistema es que para acceder al sistema de salud, algunas personas tienen que recurrir a las tutelas, retrasando de esta manera la prestación de un servicio de manera oportuna.

“Todos pueden estar seguros de algo: si se aprueba esta reforma, ningún colombiano ni colombiana va a quedar desprotegido del servicio de salud, se mantendrán todos sus tratamientos y el Estado seguirá entregando y pagando por los servicios. Todo aquel que tiene un derecho y un buen servicio lo va a mantener. Lo que vamos a lograr con la reforma es que el que no los tenga llegue al nivel del que los tiene”, ha dicho la Ministra de Salud.

A raíz de estos anuncios y ante la falta de información sobre el proyecto de documento, algunas organizaciones médicas y profesionales de la salud han expresado su preocupación por el futuro y las pretensiones que tiene el Gobierno al reformar el sistema de salud.

$23,3

billones es la deuda de las EPS, de las cuales $16,6 billones corresponden a las EPS activas en el sector, $1,7 billones a las EPS liquidadas y $5 billones a las EPS en liquidación.

Sin haberse radicado, la iniciativa ya enfrenta una férrea oposición, incluso dentro del mismo Gobierno.

Por un lado, hace unos días Pacientes Colombia, una asociación que agrupa a 195 organizaciones del sector, presentó ante la opinión pública lo que muchos han llamado una ‘contrarreforma’, a través de una propuesta alterna que será radicada paralelamente a la del Gobierno el próximo mes en el Congreso. Esta propuesta coincide en algunos puntos con la del Ejecutivo, pero dice que la diferencia está en que busca construir un sistema teniendo como eje central al ciudadano.

“Nos unimos como sociedad civil con un grupo de expertos para desarrollar una alternativa de reforma a la salud que construya sobre lo construido y aborde los problemas del sistema, basada en la mejor evidencia posible, sin desconocer los logros, pero también teniendo en cuenta los retos que miles de pacientes enfrentan cada día para acceder a servicios de salud”, señaló Denis Silva, vocero de Pacientes Colombia.

De otra parte, organizaciones médicas y profesionales del sector enviaron una carta al Gobierno Nacional pidiendo que se socialice la reforma, reiterando el ánimo que tienen de participar en la construcción de dicho proyecto ley.

Sin embargo, la ministra Corcho manifestó que se ha hecho un esfuerzo para discutir ampliamente este proyecto, a través de diversas audiencias públicas convocadas por el Congreso de la República, donde asegura la participación de todos los actores del sistema de salud.

Opiniones divididas

Respecto de las discrepancias en el propio Gobierno, ha trascendido que la más fuerte puede ser la del jefe de la cartera de Educación y exministro de Salud del gobierno Santos, Alejandro Gaviria, quien en un consejo de ministros y a través de su cuenta de Twitter ha hecho pública su inconformidad ante la reforma.

“El verdadero cambio ocurre cuando hay acuerdos, cuando las sociedades se ponen de acuerdo. Las reformas necesitan diálogo, discusión, debate, escrutinio”, trinó Gaviria.

Hay quienes aseguran que el sistema de salud colombiano no es tan malo y que lo que hay que corregir es que se garantice el cumplimiento de lo que dice la Ley sobre el acceso a este derecho fundamental.

En ese sentido, la posición de Alejandro Gaviria es el primer obstáculo que tendrá que superar la reforma.

“Le resta obviamente legitimidad. De un lado, uno puede ver eso como una fuerte incoherencia, en este caso Gaviria fue ministro de Salud en la época de (Juan Manuel) Santos, tiene una posición que por obvias razones no es igual a la de la ministra Corcho que viene del sector de los médicos”, señalo Mauricio Jaramillo, analista político.

El experto, además, dijo que este tipo de situaciones habla de la autonomía enorme que le ha dado Petro a sus ministros, lo cual puede ser bueno por la pluralidad, pero puede atentar en este caso a un Gobierno que busca una sola voz y un liderazgo, más aún cuando se está tocando un tema sensible para la ciudadanía como lo es la salud.

Mientras, para el analista y columnista político Jhon González, la reacción de Gaviria frente a la reforma fue tardía. “En mi opinión, Alejandro Gaviria le ha vendido el alma al diablo, porque si bien no se conocen los detalles del proyecto, todo lo que ha dicho el Gobierno sería razón más que suficiente para que el ministro (Gaviria) hace rato hubiese levantado una voz fuerte en contra de las pretensiones de la reforma, después de seis años que estuvo en el Ministerio de Salud”.

Pese a las contradicciones y las discusiones que se han desarrollado a lo largo de este tiempo, donde evidentemente existe una polarización frente al proyecto de ley, este panorama podría constituir una dificultad para la aprobación del proyecto en el Congreso.

“Sin duda alguna, la principal dificultad que puede enfrentar es la falta de legitimidad por todo lo que se está diciendo en el último tiempo, hemos visto una labor activa del exministro de Salud Fernando Ruiz criticando a la hoy ministra Carolina Corcho. El proyecto se podría caer en el Congreso pero no debería ocurrir, pues el Gobierno tiene mayorías en este momento importantes en coalición”, enfatizó Jaramillo.

Un proyecto que se construyó en medio de la división en el sector y al que le falta un largo camino para el próximo periodo legislativo, cuyo epicentro de este debate será en el Congreso de la República, es allí donde el Gobierno deberá mostrar su fortaleza y argumentar en el marco de la democracia, el porqué Colombia necesita una reforma al sistema de salud.

“Yo veo al Gobierno muy fuerte en el Congreso y tiene muchos recursos políticos para sacarlo adelante, pero en el camino sin duda se puede enredar porque es un proyecto que busca al final de cuentas estatizar el sistema de salud en Colombia, es un proyecto agresivo contra el papel del sector privado en el sistema”, señaló González.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí y únase a nuestro canal de Whastapp acá.
Publicado por
Lea también
Publicidad
Publicidad
Noticias del día
Publicidad
Tendencias
Publicidad
Publicidad