domingo 09 de julio de 2023 - 10:25 AM

“El cese al fuego es igual de improvisado que el resto de la paz total de Petro”, advierte el exjefe negociador de Santos con Eln, Juan Camilo Restrepo

Juan Camilo Restrepo, exjefe negociador de mesa con el Eln, respondió en entrevista con El Colombiano sobre la capacidad de mando de esa guerrilla, los riesgos de un mecanismo sin verificación y el fracaso de otros 4 ceses.
Compartir

Al otro lado de la Mesa, en La Habana, Cuba, el Gobierno se sienta a negociar con una guerrilla poderosa, terca y federalista que ha esquivado otras cinco veces la paz.

Tras casi dos años de estar en esa posición, Juan Camilo Restrepo, exjefe negociador del gobierno de Juan Manuel Santos entre octubre de 2016 y enero de 2018, conoce bien los guerrilleros que están negociando y los delegados que envió el Gobierno actual.

Restrepo reconoce que el grupo llegó “más fuerte” y con “más capacidad de daño” de lo que antes y advierte que arrancar un cese al fuego en medio de improvisaciones puede ser perjudicial para las negociaciones y la paz total.

Además de ser uno de los hombres que más conoce al Eln y el conflicto armado en el país, Restrepo también sabe cómo funciona el poder de cerca: es abogado, economista y político, y ha ocupado embajadas y los ministerios de Hacienda, Agricultura y Minas.

Lea también: Gobierno y disidencias de Iván Mordisco anuncian mesa de diálogos

La guerrilla asesinó policías y secuestró una militar a escasas horas de arrancar el cese. Luego la liberó junto a sus dos hijos este viernes.

¿Qué pretende el Eln con esos movimientos?

“Esa es una maniobra de ellos. Siempre que se aproxima el momento de algún acontecimiento en los procesos de paz, en las vísperas, comienzan gestos de fuerza, secuestros, atentados, para mostrar fortaleza en la Mesa de Negociaciones. Luego hacen esto de liberar a la sargento del Ejército como un gesto de benevolencia, que no lo es. Esto no es más que una patraña publicitaria del Eln, muy usual en él”.

¿Fue algo premeditado?

“Sí. Es algo habitual en ellos actuar de esa manera. Como decía, siempre hacen estos gestos de fuerza, estos desplantes, para mostrar fortaleza, cosa que no logran porque generan más molestias entre la comunidad. Pero esa es la manera de pensar de ellos, creen que así se hacen fuertes contra la contraparte en la Mesa de Negociaciones”.

Respecto a la línea de mando del Eln, Otty Patiño da la impresión de que no hay comunicación directa entre los que negocian y los que están armados. ¿Cómo analiza esa situación?

“La analizo de la siguiente manera. Ellos son evidentemente un grupo muy federal. No tienen una unidad de mando muy férrea como si la tenían las Farc. Entonces, lo que van a hacer ahora, lo que aceptaron que hicieran en la mesa de La Habana, es que vayan los jefes del Eln a los diversos frentes a explicarles a los jefes de allá qué es lo que han firmado, qué es lo que han acordado, a hacer pedagogía.

También puede leer: Fiscalía investiga movimientos financieros del esposo de Laura Sarabia; las cuentas no cuadrarían

Eso ya lo ha hecho en otras ocasiones el Eln, pero muestra evidentemente que los que están negociando en la Mesa no tienen las capacidades de decisión inmediata como sí la tenían las Farc. Y esto es, sobre todo, evidente en los frentes del Oriente y del Chocó, que son los más díscolos y los que más requieren de explicaciones por los negociadores del Comando Central”.

¿Y qué tanto dificulta esa estructura las negociaciones?

“Eso hace muchísimo más difícil el cese al fuego y la negociación completa. Mucho más que con las Farc. Pero esa es la condición del Eln y no se puede pretender que sea de otra manera”.

Precisamente hablando de esas comparaciones, el Eln que hoy está sentado en esta Mesa con el presidente Gustavo Petro, ¿qué tan diferente es al que se sentó a negociar en su momento con usted en el gobierno de Juan Manuel Santos?

“Este es un Eln mucho más fortalecido. No hay tal como dijo el gobierno de Iván Duque que llegaba disminuido. El Eln tiene más de 5.000 personas, entre las que tiene en los frentes urbanos y en las zonas rurales, con una inmensa capacidad de daño, con una inmensa financiación, con la protección de Venezuela.

Esto lo hace un contendiente en la negociación muy difícil y muy complejo. Y esto lleva además a que haya que entender que lo que estamos viendo es apenas el inicio del comienzo. De aquí a que lleguemos al momento en que se vayan a hacer las negociaciones finales, va a pasar mucho tiempo”.

¿Cuánto, más o menos?

“Va a pasar por lo menos año y medio o dos años. De manera que estamos presenciando solo el comienzo de una negociación. No hay que tener falsas expectativas al respecto”.

¿Qué opina usted de que el cese al fuego se plantee justo empezando esa negociación y no en el medio o ya acercándose a puntos concretos como lo que planteaba el gobierno Santos?

“Pues si el cese funciona bien, que es algo que todavía no sabemos si va a pasar porque lleva muy poco, puede crear un clima de tranquilidad en las negociaciones. Pero como las negociaciones son largas, eso quiere decir que ese clima habría que mantenerlo durante un año y medio o dos años con el Eln, con varias prórrogas del cese al fuego. Puede ser que eso ayude a tranquilizar las negociaciones, pero es una gran incógnita que no la sabemos todavía si se cumplirá”.

¿Se corre el riesgo de desgastar ese mecanismo implementándolo desde ya?, ¿o de todas maneras sí puede ser acertado por lo que me dice que puede ayudar a calmar la mesa y hacer que avancen más rápido?

“Puede ser útil, pero no hay que sobredimensionar que las negociaciones sobre temas de fondo no las va a lograr el cese al fuego. Las negociaciones de fondo sobre los temas estructurales que están en la agenda, que se convino en México, están todavía muy lejos.

Le puede interesar: A Iván Márquez lo enterrarían en una tumba en la selva: Murió ciego y deprimido, estos son los detalles que se conocen

El cese al fuego puede ayudar a crear un clima de tranquilidad, pero no es donde se cocinan los requerimientos de fondo que seguramente el Eln va a exigirle a la Mesa de Negociaciones”.

De esos cinco ceses al fuego que Petro firmó en diciembre, ninguno triunfó, ¿qué es lo que le faltó al Gobierno?, ¿cuál es el mayor error que usted ve ahí además de la improvisación de la que habla?

“Al Gobierno le ha sobrado hablar tanto y le ha faltado hablar menos. Y le ha faltado actuar más, reglamentar más, trabajar más previamente. Porque esta paz total de la cual con el Eln es un capítulo, pero no es del todo, se está haciendo a punta de micrófonos.

Ya Petro dice una cosa, Antonio García le revira y dice otra cosa, miembros de la Comisión Negociadora sin ser jefes también hablan, como José Félix Lafaurie.

En fin, y todo el mundo opina, pero ¿quién está sentado con los mandos militares especialistas en cese al fuego?, ¿dónde están los protocolos?, ¿ya llamaron a los observadores de las Naciones Unidas?, ¿a la Iglesia?, ¿ya fueron a las parroquias donde se van a instalar?

Nada de eso, que al menos se sepa, se ha hecho. Se anuncia primero y se hace después. Debía ser al revés, se hacen las cosas bien hechas en discreción, ya cuando estén listas y organizadas se anuncia. Aquí el orden de los factores se ha trastocado. Y yo creo que ahí es donde nace ese germen de improvisación y por eso se han caído esos ceses al fuego, que no es que se le hayan caído al Gobierno, se le han caído es a la paz del país”.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí y únase a nuestro canal de Whastapp acá.
Publicado por
Lea también
Publicidad
Publicidad
Noticias del día
Publicidad
Tendencias
Publicidad
Publicidad