martes 28 de mayo de 2019 - 12:00 AM

Hora de estabilizar el gobierno

Analistas consideran que a 10 meses del gobierno del presidente Duque Márquez no se ven avances en su administración y el hecho de generar mucho ruido con el proceso de paz ha causado mucha presión por parte de la comunidad internacional.

Las marchas de los estudiantes, la Minga indígena, las objeciones a la Ley Estatutaria de la JEP, la situación de Santrich y la publicación de The New York Times sobre el regreso de los “falsos positivos”, son los casos más sonados y que poco favorecen tanto en el ámbito nacional como internacional al presidente de Colombia Iván Duque Márquez.

De acuerdo con la más reciente encuesta publicada por Gallup, puede verse que en el último trimestre aumentó el número de colombianos que creen que las cosas van por mal camino en el gobierno de Duque. En este sentido el analista Andrés Mejía considera que “la situación de Iván Duque como presidente, si uno la juzga por encuestas, es bastante desfavorable porque desde el principio arrancó su mandato en números rojos, es decir, con una percepción desfavorable”.

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Así mismo, considera que el presidente para mejorar no solo su imagen sino su gobierno, de manera inmediata y concreta tendría que hacer tres cosas: primero, es necesaria una recomposición en el gabinete, porque hay varios ministros, como la saliente titular de justicia, que había estado por debajo de las expectativas; segundo, es urgente que elija un propósito de gobierno, lo proyecte, lo enarbole y sea abanderado de algo: “lo que más golpea a Duque en cuanto a la opinión pública es que se le ve como un presidente flojo en el sentido que no parece estar abanderando; en la historia reciente de Colombia cada presidente puede ser identificado con algo, por ejemplo, Santos tenía el propósito de la paz; Uribe con la seguridad y la economía; Pastrana de hacer la paz y el Plan Colombia; Samper en política social y, Duque no representa ni significa nada para la opinión pública”. Hacer esto le serviría para mitigar en la opinión pública lo que lamentablemente existe que él es una especie (como le dicen en las redes) un “subpresidente” que respondería a figuras más poderosas como la de Álvaro Uribe Vélez.

De la misma opinión es el docente de la Universidad Nacional, Fabián Sanabria, al señalar que la estrategia que debe adoptar Duque es aprender de su predecesor Juan Manuel Santos y desligarse completamente de Álvaro Uribe Vélez: “Gobernar de manera independiente y no ser el títere de Álvaro Uribe Vélez, esa imagen no solamente es interna sino externa, y al hacer eso debería recomponer su consejo de ministros, puesto que buena parte de los ministros que acompañan su gobierno fueron nombrados por el expresidente Uribe”.

El docente de la Universidad Nacional reitera que al presidente de Colombia “le toca desligarse, si no, va a pasar a la historia como uno de los presidentes más mediocres, que acabó con el proceso de paz en Colombia, y es de ese tamaño porque los gringos están ya detrás de Álvaro Uribe, además, a propósito de lo que tiene en capilla y que publica a finales de junio el exfiscal Montealegre, van a dejar por el piso la imagen internacional Uribe Vélez y si el presidente Duque no se desliga, conduce a Colombia al desbarrancadero”.

La politización

“Los partidos hacen mucho ruido y mucho bombo y la posición del gobierno no tiene suficiente fuerza para imponerse y resolver la polarización”, con estas palabras describe Juan Manuel Charry, analista y constitucionalista, la situación en la que quedó atrapado el gobierno del presidente Duque.

De acuerdo con Charry, “al presidente le hace falta una buena estrategia comunicativa, en mi opinión el tema del New York Times que dice que se está atentando contra los acuerdos, aunque el gobierno reconoció que iba a hacer ajustes, por ejemplo en temas como el de la extradición o sobre quiénes entran en las listas que reciben los beneficios del acuerdo; son cosas razonables, incluso me atrevería a decir que son puntuales, no hay nada drástico que atente contra los ejes principales del acuerdo; entonces le falta comunicación y sobreponerse, superar la polarización política, porque entre el ala radical del Centro Democrático y la oposición del Polo Democrático... entre esos dos extremos se pierde la voz del gobierno”.

Precisó Charry que “La política funciona en una buena proporción en la relación con el Congreso, el gobierno y los partidos tienen participación en la administración, pero la oposición lo neutralizó con el tema de la mermelada y él se fue más lejos de lo que tocaba, y en ese sentido perdió la posibilidad de lograr una buena armonía”, precisó Charry.

En lo económico

Jaime Rendón, docente investigador de la Universidad de La Salle

“El presidente Iván Duque debe hacer exactamente lo contrario de lo que está haciendo, por lo menos en el campo económico. Estamos recorriendo el camino de Argentina con respecto a las reformas neoliberales, todo el desarrollo que desde la derecha se pretende.

Hacer las cosas de manera distinta en cuanto al tema de las cifras del Dane, porque eso causa incertidumbre en los inversionistas y las apuestas del gobierno tienen que ver con materia tributaria, conducir a nuevas reformas tributarias, ventas de activos del gobierno que va a ocasionar problemas de credibilidad”.

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