sábado 21 de octubre de 2023 - 5:45 PM

Investigan posible ajuste de cuentas en el asesinato de “Cero Siete”, cabecilla del Clan del Golfo

Arley Úsuga Torres, sobrino de “Otoniel”, pagaba casa por cárcel en Valledupar. Al parecer, se había desplazado a zona rural del municipio de Astrea para una reunión de la cual nunca regresó.
Compartir

El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía asumió las pesquisas tras el crimen de Arley Úsuga Torres, sobrino de Dairo Antonio Úsuga (“Otoniel”), exjefe del Clan del Golfo. El cadáver de Úsuga, apodado “Cero Siete”, fue hallado el pasado jueves en el municipio de Astrea (Cesar).

Los primeros indicios señalan que Úsuga fue citado a una reunión en esa población, por lo que se desplazó en compañía de cuatro escoltas y a bordo de una camioneta desde Valledupar.

Sin embargo, aún sería incierto también el paradero de sus escoltas, como informó en su momento la emisora Blu Radio.

Teniendo en cuenta que en la zona donde fue hallado el cadáver opera el frente Francisco Morelo Peñate de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (Clan del Golfo), no se descarta que esa estructura criminal tenga alguna relación con el crimen y que detrás haya un ajuste de cuentas interno en la organización.

Según las primeras versiones, el cuerpo de Úsuga presentaba varias heridas de bala y fue hallado en la vereda Cascajo, luego de que pobladores del sector lo encontraran en medio de sus labores. Úsuga Torres, de 47 años, era oriundo de Tierralta, Córdoba.

“Cero Siete”, quien residía en Valledupar desde 2022, fue capturado a finales de 2013 en el municipio de Chigorodó (Antioquia), por su ser uno de los cabecillas del Clan del Golfo, al mando en ese entonces de su tío “Otoniel”.

Fue condenado, entre otras, por delitos como concierto para delinquir y tráfico de estupefacientes, por lo que cumplía una pena de prisión domiciliaria. Previamente, fue extraditado a Estados Unidos, donde pagó cuatro años de cárcel.

En 2020 regresó al país y al llegar al aeropuerto El Dorado de Bogotá fue recapturado para responder por los delitos de concierto para delinquir y fabricación, tráfico y porte de armas y munición de uso privativo de las fuerzas armadas.

Otros integrantes de la organización han sido asesinados en los últimos meses. En febrero pasado, tirado junto a una iglesia perdida en un monte de Sucre, con múltiples orificios de bala, fue encontrado el cadáver de Ómar Noguera Camacho, quien hace una década llegó a ser uno de los narcotraficantes más activos del Clan del Golfo.

De acuerdo con las autoridades, el cuerpo de alias “el Boyaco”, como le decían en el bajo mundo, fue hallado por campesinos el pasado 24 de febrero en la vereda Los Leones del municipio de Galeras.

Se asoció con el Clan del Golfo en 2008, trasladando sus operaciones desde los Llanos Orientales a Urabá y la Costa Caribe. Así se involucró en la exportación de múltiples toneladas de droga hacia EE.UU. y Europa.

Por otro lado, en marzo pasado fue hallado el cuerpo sin vida de alias “Siopas”, el subcomandante del Clan del Golfo, quien había desaparecido del mapa luego de asistir a una reunión con otros delincuentes de su grupo en un campamento de la selva chocoana.

Fue encontrado en la carretera que del municipio de Uramita conduce a Dabeiba, en el Occidente de Antioquia. Allí, en un sector denominado La Recta, arrojaron un cadáver desde un vehículo.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí y únase a nuestro canal de Whastapp acá.
Publicado por
Lea también
Publicidad
Publicidad
Noticias del día
Publicidad
Tendencias
Publicidad
Publicidad