domingo 21 de octubre de 2012 - 3:59 PM

"La propuesta de Timochenko no debe responder a un tratado"

En caso de no prosperar los diálogos de paz, el máximo comandante de las Farc, Timoleón Jiménez, alias ‘Tomichenko’ sugirió establecer un tratado de regularización de la guerra. Una propuesta que surge luego de la instalación de la mesa de negociación, en Noruega, y que genera aún más incertidumbre sobre el éxito de las conversaciones.
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En la propuesta que fue consignada en una carta enviada al colectivo Colombianas y Colombianos por la Paz (CCP), el jefe guerrillero explicó que ese tratado debe incluir temas como el uso bilateral de explosivos, las víctimas y la situación de los miembros de las Farc que permanecen presos.

La misiva dice: “De nuestra parte planteamos que, en caso de no ser posible alcanzar el fin de la confrontación en esta oportunidad, avancemos hacia la construcción de un tratado de regularización de la guerra, que incluya la cuestión del uso y empleo bilateral de explosivos y de operaciones de bombardeo indiscriminado en zonas densamente pobladas; el seguimiento a las denuncias de las víctimas; el tratamiento digno de nuestros prisioneros en las cárceles; así como la verificación de todo el proceso (...) por parte de una comisión encabezada por organismos internacionales escogidos a mutuo acuerdo entre las partes”.

Para el analista Alfredo Rangel esa propuesta es “absolutamente improcedente”, pues temas como el uso de explosivos es una obligación de las Farc atendiendo al Derecho Internacional Humanitario. Además, dijo que las operaciones militares del Gobierno son legítimas.

“La guerrilla es la que está obligada de manera unilateral y perentoria a dejar de violar el Derecho Internacional Humanitario y no tiene ningún argumento para exigir que en contraprestación el Gobierno disminuya las operaciones militares”, sostuvo.

De igual forma, el experto en conflicto calificó la propuesta del grupo guerrillero como una
“maniobra propagandística” para presentarse ante la opinión pública como una organización pacifista y humanitaria, y de esta forma delegarle al Gobierno colombiano la responsabilidad de una eventual continuación del conflicto.

“Ellos intentan justificar las violaciones permanentes, utilizando esos medios de confrontación que son absolutamente prohibidos por la legislación internacional. Las Farc están ratificando en esas comunicaciones que las únicas víctimas son los guerrilleros y niegan absolutamente que ellos hayan producido víctimas, niegan que hayan secuestrados, entre otros".

Por su parte, el director del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), Camilo González, manifestó que un tratado para regular la guerra es una propuesta general que “debe tener cauces concretos”. De hecho, “en la mesa de negociación pueden hablar sobre el uso de armas entre combatientes y en lo que se refiere al daño a la población civil no necesita ningún tratado bilateral”.

González coincidió con Rangel al considerar que los temas propuestos por ‘Timochenko’ y que, según dijo en la carta deberían incluirse en un tratado de ese tipo, no deben ser materia de acuerdos bilaterales, pues las Farc deben dejar de atacar a la población civil y contribuir a que las víctimas conozcan la verdad.

“Esos temas no deben ser objetos de espera de tratados ni de nada, debe ser de cumplimiento inmediato, por ejemplo lo que están pidiendo los indígenas del Cauca o algunas poblaciones en el pacifico que piden que se suspenda cualquier actividad que dañe sus bienes o su integridad”, agregó.

Por lo tanto, González concluyó que ese tratado no debe convertirse en un tema de debate nacional sino de aplicación. “La Farc quieren negociar de igual a igual los problemas políticos, sociales y económicos con el Gobierno, pero esto es muy difícil porque no cuentan con representatividad política ni social en el país”.

Para el próximo 15 de noviembre se tiene programado el inicio de las discusiones sobre los puntos del acuerdo base firmado entre Gobierno y Farc. Las partes iniciarán la discusión, en La Habana (Cuba), con el punto referente al desarrollo integral agrario.

Si bien, hay incertidumbre por lo que vendrá y más luego de la instalación de la mesa y de la propuesta de 'Timochenko', otros expertos aseguran que aún es prematuro hablar del futuro de los diálogos, por lo que es prudente esperar a que avancen las negociaciones en Cuba y por ahora mantener la esperanza de que se lograra un acuerdo definitivo.

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