jueves 25 de noviembre de 2021 - 12:00 AM

Nuevos datos de ONU Mujeres confirman que la violencia contra las mujeres ha empeorado debido a la pandemia de COVID-19

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A propósito del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (25 de noviembre), un nuevo informe publicado por ONU Mujeres destaca el impacto de la pandemia de COVID-19 en la seguridad de las mujeres, tanto en el hogar como en los espacios públicos. El informe muestra que la sensación de seguridad de las mujeres se ha visto mermada, lo que ha dado lugar a importantes repercusiones negativas en su bienestar mental y emocional. Este informe aparece en el momento en el que el mundo pone en marcha los 16 Días de activismo contra la violencia de género, del 25 de noviembre al 10 de diciembre, con el tema global establecido por la campaña ÚNETE del Secretario General de las Naciones Unidas “Pinta el mundo de naranja: ¡Pongamos fin a la violencia contra las mujeres YA!”.

“La violencia contra las mujeres es una crisis mundial existente que crece conjuntamente con otras crisis. Los conflictos, los desastres naturales relacionados con el clima, la inseguridad alimentaria y las violaciones de los derechos humanos contribuyen a que las mujeres y las niñas vivan con sensación de peligro, incluso en sus propios hogares, vecindarios o comunidades. La pandemia de COVID-19, que exigió medidas de aislamiento y distanciamiento social, dio paso a una segunda pandemia de violencia en la sombra contra mujeres y niñas, ya que a menudo se encontraban confinadas junto con sus maltratadores. Estos nuevos datos subrayan la urgencia de llevar a cabo esfuerzos concertados para poner fin a esta situación”, afirmó la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Sima Bahous.

En el país la encuesta se realizó a través de entrevistas telefónicas asistidas por computadora utilizando la marcación de dígitos aleatorios a números móviles entre el 18 de agosto y el 24 de septiembre de 2021. El número total de entrevistas completadas fue 1.209. Durante el período de la encuesta, Colombia experimentó una disminución paulatina en los casos notificados de COVID-19 y un aumento constante en las vacunaciones. La muestra se extrajo mediante la marcación de dígitos aleatorios entre la población con números de teléfonos móviles, por lo que la población de la muestra se limita a mujeres de 18 años o más con acceso a teléfonos móviles. Las mujeres mayores de 60 años también fueron seleccionadas específicamente con una base de datos existente para asegurar una cobertura adecuada de este grupo de edad.

En el caso único de Colombia, se formularon una serie de preguntas directas sobre la violencia física en el hogar, a partir de experiencias previas con investigaciones de esta naturaleza de forma remota. Por lo tanto, no todas las preguntas son comparables con los resultados de los otros países que participaron en este estudio.

Algunos datos claves:

Las mujeres en el país se enfrentan a la violencia en espacios públicos y privados, a manos de extraños y de parte de sus seres más cercanos. Con casi la mitad (49%) de las mujeres experimentando inseguridad alimentaria moderada o severa al momento del estudio y dos tercios (67%) diciendo que habían perdido ingresos principalmente debido a la pandemia de COVID-19, se puede ver que varios factores estresantes externos que pueden aumentar el riesgo de violencia contra las mujeres van en aumento. Esto presenta una oportunidad para abordar los factores que pueden reducir el riesgo de VCM, así como para implementar métodos más efectivos para abordar la Violencia Contra las Mujeres (VCM).

63 % de las mujeres encuestadas dijeron que ellas mismas u otras mujeres que conocen habían experimentado alguna forma de violencia contra las mujeres. 11 % dijeron que esto ha empeorado como resultado de la pandemia.

21 % de las mujeres se sienten inseguras en su hogar. 20 % dijeron que el conflicto entre adultos se ha vuelto más frecuente como resultado de la pandemia.

15 % de las mujeres viven en hogares con conflictos entre adultos al menos una vez a la semana.

43% de las mujeres piensan que la experiencia de abuso verbal o físico a manos de su pareja es común para las mujeres de su comunidad. 43 % dijeron que esto ha empeorado a causa de la pandemia.

43 % de las mujeres piensan que el daño físico, el abuso y el acoso son un problema para las mujeres de su comunidad. 23 % de las mujeres piensan que el daño físico, el abuso y el acoso han empeorado desde el inicio de la pandemia.

Conclusiones del informe

El nuevo informe de ONU Mujeres Midiendo la pandemia de sombra: la violencia contra las mujeres durante el Covid-19,basado en datos de encuestas de 13 países, muestra que casi una de cada dos mujeres informó que ella o una mujer que conoce habían experimentado alguna forma de violencia desde el inicio de la pandemia de COVID-19. Las mujeres que denunciaron estos datos tenían 1,3 veces más probabilidades de presentar un aumento del estrés mental y emocional que las mujeres que no lo hicieron.

Los hallazgos también revelaron que alrededor de una de cada cuatro mujeres se siente menos segura en el hogar, mientras que el conflicto existente ha aumentado dentro de los hogares desde que comenzó la pandemia. Cuando se les preguntó a las mujeres por qué se sentían inseguras en casa, citaron el maltrato físico como una de las razones (21 %). Algunas mujeres comunicaron específicamente que habían sufrido daños por parte de otros miembros de la familia (21 %) o que otras mujeres del hogar estaban sufriendo daños (19 %).

Fuera de sus hogares, las mujeres también se sienten más expuestas a la violencia: el 40 % de las encuestadas afirma que, desde el inicio de la COVID-19, se sienten menos seguras caminando solas por la noche. Cerca de tres de cada cinco mujeres también piensan que el acoso sexual en espacios públicos ha empeorado durante la COVID-19.

La presión financiera, el empleo, la inseguridad alimentaria y las relaciones familiares se destacaban como los principales factores de perturbación socioeconómica con un impacto significativo no sólo en las experiencias relativas a la seguridad (o violencia), sino también en el bienestar general de la mujer.

Sin embargo, existen pruebas sólidas de que es posible poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas.

“La violencia contra las mujeres se puede evitar. Las políticas y los programas adecuados dan resultados. Esto implica que haya estrategias exhaustivas y a largo plazo que aborden las causas profundas de la violencia, protejan los derechos de las mujeres y las niñas, y promuevan movimientos fuertes y autónomos a favor de los derechos de las mujeres. El cambio es posible, y ahora es el momento de redoblar nuestros esfuerzos para que entre todas y todos podamos eliminar la violencia contra las mujeres y las niñas de aquí a 2030”, afirmó con espíritu de cohesión António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas.

Entre los esfuerzos para abordar y eliminar este reto permanente se incluye el Foro Generación Igualdad, convocado por ONU Mujeres el pasado mes de julio en París. Con el compromiso sin precedentes de 40.000 millones de USD para la igualdad de género anunciado en París, la Coalición para la Acción sobre la violencia de género reunirá a jóvenes, la sociedad civil, instituciones religiosas, entidades filantrópicas, el sector privado, organizaciones internacionales y Estados Miembros en torno a compromisos financieros, programáticos y políticos concretos para impulsar resultados significativos en lo que se refiere a la violencia de género. Si se cuenta con todos los recursos, el ambicioso plan de cinco años de la Coalición tiene la intención de:

Asegurar que 550 millones más de mujeres y niñas vivan en países con leyes y políticas que prohíban todas las formas de violencia de género

Apoyar a 55 países más para que prohiban por ley el matrimonio infantil

Aumentar en 500 millones de dólares la inversión en estrategias de prevención basadas en pruebas

Generar capacidad de aplicación de la ley en 100 países para hacer frente a la violencia de género.

El Fondo Fiduciario de la ONU para Eliminar la Violencia contra la Mujer, el único mecanismo mundial de concesión de subvenciones dedicado a erradicar y prevenir todas las formas de violencia contra las mujeres, acaba de celebrar su 25.º aniversario con el reto de la financiación colectiva #Give25forUNTF25. A lo largo de los últimos 25 años el Fondo Fiduciario de la ONU ha apoyado hasta 609 Iniciativas de 140 países y territorios. Sólo en los últimos cinco años, sus beneficiarias, en su mayoría organizaciones locales de defensa de los derechos de las mujeres, han dirigido proyectos que llegaron a casi 55 millones de personas, entre ellas más de 150.000 sobrevivientes de la violencia.

Asimismo, en la fase previa del Día Internacional, la Iniciativa Spotlight —el mayor esfuerzo mundial específico para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas— presentó su Informe de Impacto 2020-2021. En el informe se estima que 650.000 mujeres y niñas recibieron servicios esenciales de calidad, pese a las limitaciones y los cierres relacionados con la COVID-19. También indica que se entregaron 148 millones de USD a la sociedad civil, a organizaciones de mujeres y de base para asegurar su supervivencia y la prestación continua de servicios integrales a las mujeres y niñas a las cuales es más difícil llegar.

#PintaElMundoDeNaranja: 16 días de activismo en todo el mundo

En Nueva York, el acto oficial de conmemoración de las Naciones Unidas de hoy reunió a personalidades de alto nivel que pedían poner fin a la violencia contra las mujeres a través de mayores inversiones en las soluciones que han demostrado ser eficaces. Entre las y los participantes se encontraban el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Sima Bahous, la Embajadora Regional de Buena Voluntad de ONU Mujeres, Cindy Bishop, líderes, aliadas y aliados comprometidos de la Coalición para la Acción sobre la violencia de género y representantes de organizaciones de la sociedad civil. El evento también celebró el 30 aniversario de la campaña de los 16 Días de activismo, una iniciativa dirigida por la sociedad civil, puesta en marcha por el Center for Women’s Global Leadership en 1991.

En todo el mundo, múltiples eventos organizados durante la quincena tendrán como objetivo movilizar acciones para asegurar un futuro mejor y sin violencia para mujeres y niñas, simbolizado por el color naranja de la campaña. En Islandia, se organizará una marcha a la luz de las velas para iluminar e imaginar el fin de esta lacra, y en Malawi, un torneo deportivo demostrará que las niñas y los niños forman parte del mismo equipo para luchar contra la violencia de género. Además, en Palestina se celebrará una exposición itinerante de 16 días de duración con el título: “Lo decimos, lo compartimos”, y en Panamá la campaña en Internet “Ya es Ya” contará con recursos que incluyen conclusiones de estudios, estadísticas y propuestas de políticas públicas.

Por otra parte, también se impulsarán iniciativas artísticas a través de la campaña de 16 Días para aumentar la conciencia sobre el tema, por ejemplo, con la creación de una canción y videoclip con Daaraj, un famoso grupo de cantantes y raperos de Senegal; un concierto con lectura de cuentos de hadas sobre igualdad de género en Viet Nam; y sesiones de terapia artística para mujeres sobrevivientes de violencia en Moldavia.

Como en años anteriores, se espera que los edificios emblemáticos de todo el mundo se iluminen de color naranja durante los 16 Días, incluido el Ayuntamiento de la Grand Place en Bruselas, Bélgica, el Palais des Nations en Ginebra, Suiza, la Iglesia Monasterio en Rubik, Albania, el Teatro Nacional de San Salvador, El Salvador, o el edificio One UN en Liberia.

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