jueves 08 de abril de 2021 - 1:00 PM

Nuevos detalles de la masacre registrada en Santander de Quilichao, Cauca

Se agudiza la crisis humanitaria en el departamento del Cauca, en donde se han presentado una serie de hechos de violencia que golpean a las comunidades campesinas e indígenas de esta zona del país.
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El más reciente caso es la masacre registrada anoche en la vereda Cascabel del corregimiento de Mondomo, Santander de Quilichao, cuando dos pistoleros ingresaron a una finca del sector y dispararon después contra las personas que permanecían en el lugar.

“Las primeras informaciones establecen que posiblemente el dueño de la casa, Alirio Enríquez Gaviria, estaba reunido con el arquitecto Wilmer Javier Pardo Polanco; con sus hermanos Jaider y Antonio Enríquez Gaviria, otro allegado de nombre Johan Enríquez Navia y un maestro de construcción, Mario Herney Gómez, porque se adelantaba la remodelación de esta vivienda cuando ingresaron los delincuentes”, expusieron funcionarios del CTI de la Fiscalía.

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Tras ubicar a las víctimas, los sujetos empezaron a disparar contra ellas, causándole la muerte a tres de ellas: al arquitecto, así como a uno de los hermanos del dueño de la residencia, Antonio Enríquez y al maestro de construcción, Mario Herney Gómez. Este último al parecer intentó salir corriendo del lugar, pero terminó baleado en medio de un pastal.

“Mientras tanto, el dueño de la casa Alirio Enríquez Gaviria y sus otros dos familiares, Jaider Gaviria y Johan Enríquez Navia, resultaron heridos y fueron llevados por la misma comunidad al hospital de este municipio, pero lastimosamente el primero de ellos murió en el traslado”, agregaron los funcionarios judiciales.

Registrado el hecho, y gracias a la información divulgada por los medios de comunicación regionales, trascendió que los hermanos Alirio y Antonio Enríquez Gaviria eran oriundos de El Bordo, cabecera municipal de El Patía, Cauca.

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“Posiblemente el dueño de la casa llamó a sus hermanos para la remodelación, por eso estos salieron de El Bordo y se llevaron, para emplearlo, a Mario Herney Gómez, por eso todos ellos perdieron la vida en este ataque porque al parecer estaban conversando sobre ese tema de la construcción al momento de los hechos”, indicaron por su parte comerciantes de esta localidad del sur del departamento.

Mientras tanto, y como informaron periodistas de Santander de Quilichao, el arquitecto Wilmer Javier Pardo Polanco, de 40 años de edad, se encontraba reunido con esta familia porque todo apunta a que fue contratado por una labor relacionada con su profesión.

Registrado el hecho, y con el apoyo del Ejército, funcionarios de un grupo especial de la Dijín de la Policía y de la Fiscalía llegaron al lugar de los hechos para recolectar más información que permita ubicar a los responsables.

Trágico balance

Con este hecho ya son 26 masacres que se registran en el país en este año, según confirmó el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz, Indepaz.

Varias organizaciones sociales e indígenas del norte del Cauca denunciaron ayer la grave situación humanitaria que se presenta en esta zona del país por la reactivación de la guerra y fenómenos delincuenciales como el narcotráfico.

“Manifestamos nuestra preocupación ante la agudización del conflicto armado, la constante violación de los Derechos Humanos, las infracciones al Derecho Internacional Humanitario y las situaciones de riesgo a la integridad física, territorial y sociocultural de los pueblos que habitamos los territorios del norte del departamento”, denunció el Consejo Regional Indígena del Norte del Cauca, Acín.

Es que esta organización comunera, como otras campesinas y sociales, concuerdan que son alrededor de 16 masacres registradas entre los años 2019 y 2021 en el Cauca. También informaron que son 213 homicidios, muchos de ellos líderes campesinos o indígenas, en ese mismo periodo de tiempo.

“Los más preocupante es el incremento de los combates entre los grupos armados y la fuerza pública en esta zona, como sucedió el pasado martes cuando integrantes de la Dagoberto Ramos de la Farc atacaron a la Policía en Caloto, donde un civil y dos policías resultaron heridos, episodios que son ya reiterativos”, denunciaron líderes indígenas.

Mientras tanto, las autoridades nacionales y regionales buscan tomar el control de este territorio, apostándole al incremento del pie de fuerza, a la par con el anuncio de inversiones sociales en la zona.

Sin embargo, a pesar de esas acciones, la violencia en el norte del Cauca no da tregua por eso las comunidades, a través de sus organizaciones sociales, anunciaron una serie de movilizaciones para pedir más protección por parte de las autoridades.

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