lunes 08 de marzo de 2021 - 12:00 AM

“Quiero llegar a decir, los perdoné”: mamá de Ana María Castro

El pasado 5 de marzo se cumplió un año de la extraña y trágica muerte de la joven Ana María Castro, quien habría sido arrojada de un vehículo en movimiento en el occidente de Bogotá.
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Frío y desolado, como los pasillos del cementerio en el que reposan los restos de Ana María Castro, así está el corazón de su mamá, doña Nidia Romero, quien con lágrimas en sus ojos reclama justicia sobre la muerte de su hija, ocurrida el 5 de marzo de 2020, mientras departía unos tragos con sus compañeros.

El pasado viernes se cumplió un año en el que doña Nidia vio por última vez con vida a Ana María, una joven universitaria, sencilla y relajada, como la describe su mamá, que salió de su casa sin saber que ese sería su último beso, abrazo y bendición que le daría.

“Ella me dijo: mami me voy a ver con Paul, vamos a bailar un rato. Le dije: no te demores porque mañana tienes clase. Que te vaya bien. Dios te bendiga”.

Así recuerda doña Nidia el último momento que vivió con su hija menor, que tenía intención de ayudar a su mamá económicamente y salir del país una vez culminara sus estudios.

Doña Nidia tiene vivo el recuerdo de su hija cuando le decía que su intención era ser independiente para ayudarle con los gastos de la casa, pues pese a que vivían con su hermana mayor y su cuñado, para Ana era complejo que su mamá tuviera que lidiar con el costo de su carrera universitaria.

Ana quería ser psicóloga, pero interrumpió sus estudios para aprender sobre el mundo del maquillaje profesional, y con él independizarse, sin embargo, los sueños que hoy reclama doña Nidia se quedaron en palabras, pues la noche de ese jueves un posible caso de celos le cegó la vida.

$!“Quiero llegar a decir, los perdoné”: mamá de Ana María Castro

La mamá de Ana, con desolación en su corazón y mirando fijamente la tumba de su hija en la que reposan flores de todos los colores, aseguró que todos los días ora por la situación judicial de los tres jóvenes, pero pide verdad y justicia sobre lo que ocurrió con Ana.

“Yo quiero que se haga justicia, no me alegro de lo que estos dos capturados están viviendo, pero prima pedir justicia por la muerte de Ana María. Yo incluso le oro a Dios por ellos”, dijo y añadió que ojalá tanto Paul, como Mateo y Julián digan la verdad de lo que pasó ese día en el que no solo perdió a su hija sino la paz y la tranquilidad.

“Yo no he sentido este año, me parece que fue ayer todo. Difícil. No he podido acomodarme”, menciona doña Nidia, quien mira al cielo como si buscara el rostro de su hija pidiendo fuerza y esperanza por todo lo que ha tenido que vivir.

Doña Nidia dice cargar un peso muy grande, pues no sólo lidia con el duelo de la partida de Ana, sino que además busca incansablemente la verdad sobre lo que pasó. Dice no estar preparada aún para perdonar, pero quiere en algún momento llegar a sentir esa paz en su corazón.

“Quiero llegar a decir un día, los perdoné, pero estoy en el proceso porque es muy difícil. Quiero algún día decir los perdoné por mi misma, porque es una carga que no quiero durar toda la vida llevándola”, afirmó mientras miraba la tumba de Ana y se le escurría una lágrima por su mejilla.

$!“Quiero llegar a decir, los perdoné”: mamá de Ana María Castro

Respecto del proceso judicial, la mamá de Ana dice que la Fiscalía está tratando de identificar cuál es la responsabilidad de los tres en la muerte, no obstante, dijo que le pide mucho a Dios para que “pague el que tenga que pagar”.

Por lo pronto, doña Nidia y Aura, su hija mayor, y su yerno esperan que las heridas curen, que la justicia opere y que el dolor de la partida de Ana sea más llevadera de lo que ha sido durante este largo y tortuoso año, en el que no solo descompletaron su núcleo familiar, sino que consigo le arrebataron la alegría.

¿Qué pasó?

Esa misma felicidad que también conocieron Paul, Julián y Mateo, la noche de ese jueves, pues en unos videos que se conocieron posterior a la muerte de Ana y que hacen parte del expediente de la Fiscalía, se le ve contenta y cantando una canción de música popular con uno de sus amigos.

Este tipo de pruebas se encuentran en el despacho de un fiscal de la Unidad de Vida, quien asumió el caso y empezó a tejer lo que había ocurrido con la joven universitaria momentos previos a su deceso.}

Según reposa en los expedientes, Ana María salió de su casa a eso de las 4:00 de la tarde. Se dirigía en un Uber hacía la calle 116, en el norte de Bogotá, donde se encontraría con Mateo y varios amigos en común.

Ana María llegó a La Cantina, donde además estaba Paula Ramírez, una amiga en común con Mateo. Allí compartieron hasta altas horas de la noche, sin embargo, reposa en las investigaciones que la joven se sintió incomoda, por lo que le escribió un mensaje a Camila Segura, su mejor amiga. Básicamente le decía que estaba molesta y le pedía el favor que la recogiera.

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Segura, quien estaba compartiendo con su familia por motivo de una despedida en su honor porque se iba del país, se negó a recogerla y la conversación entre las jóvenes quedó ahí. Ana María al ver la negativa de su amiga le escribió a Paul Naranjo, quien accedió, y sobre la media noche se encontraron en el parqueadero del establecimiento.

Naranjo y Ana María sostuvieron una conversación que no duró más de cinco minutos y culminó en que irían al restaurante que era propiedad de Julián Ortegón, quien para la joven universitaria era una persona nueva en su vida, porque no había tenido contacto con él.

Estando en el establecimiento de Ortegón acordaron que volverían a La Cantina, sin embargo, a su regreso tanto Julián como Paul se sentaron en una mesa diferente a la que estaba Ana María y sus amigos. Según el testimonio que entregó Paul a la Fiscalía, él no se tomó más de dos aguardientes porque estaba conduciendo, no obstante, los comportamientos de Mateo con Ana le bastaron para hacer el primer cruce de miradas de enemistad.

Mateo, al parecer, intentaba besar a Ana María mientras bailaban, y este hecho no lo toleró Paul, por lo que dijo a Julián que abandonaran el lugar, no sin antes preguntarle a la joven que si la llevaban a algún lugar. Su respuesta fue negativa porque, supuestamente, quería quedarse tomando.

Ana finalmente convence a Julián y Paul que no abandonen el sitio y por el contrario deciden cambiar de establecimiento, por lo que la rumba la continúan en Plaza México, otro de los establecimientos comerciales que hay en esa zona de Bogotá.

$!“Quiero llegar a decir, los perdoné”: mamá de Ana María Castro

A juicio de la firma de la Espriella Lawyers Enterprise, quien defiende los intereses de la familia Castro, Ana María siguió con comportamientos amorosos con Mateo, por lo que Paul se vuelve a molestar y decide irse con Julián, no sin antes ofrecerle, nuevamente, llevarla a su casa.

Ana accede y decide irse no solo con Paul, quien conducía la camioneta marca Kia Sportage, de color negra, sino con Julián y Mateo. El destino era Pontevedra, el lugar de residencia de Paul, donde seguirían departiendo unos tragos, sin embargo, la historia no culminó como esperaban.

La versión que reveló la Fiscalía en las diligencias preliminares da cuenta que Ana y Mateo se acomodaron en la parte trasera del vehículo, mientras que Julián estaba como copiloto de Paul, quien se molestó porque la pareja empezó a tener “comportamientos libidinosos”.

Paul le dice a Ana y Mateo que “lo respeten” y Julián apoya la moción. La versión de la Fiscalía en este caso, da cuenta que ambos hombres bajaron del vehículo a Mateo y continuaron con la joven en su recorrido, sin embargo, en una acalorada discusión que tienen los tres, la mujer es golpeada y posteriormente arrojada del automotor.

No obstante, la versión que entregaron Paul y Julián a la Fiscalía es que, definitivamente, detienen el vehículo y tanto Ana María como Mateo son dejados en el andén sin ningún contratiempo, y a mitad de camino, sin embargo, la versión de Daniel Vega Novoa, testigo en el caso controvirtió dicha hipótesis debido a que asegura haber visto cómo la camioneta zigzagueó y botó a la mujer por la parte trasera derecha.

El testimonio de Vega se tuvo en cuenta debido a que conducía su vehículo sobre las 2:00 de la mañana, hora en la que ocurrieron los hechos, sin contar que además tuvo que reducir la velocidad por el impase con el conductor de la camioneta.

$!“Quiero llegar a decir, los perdoné”: mamá de Ana María Castro

Lo que reveló en su versión es que, aunque intentó acelerar para socorrer a la mujer, un hombre de barba y alto, se pone frente a su carro y le pide ayuda. Según la investigación, era Mateo quien le dijo que sus amigos los habían dejado botados, y que los ayudara. En ese momento, alertan a las autoridades a través de la línea de emergencia 123 y 40 minutos más tarde Ana María es socorrida.

“A 30 metros observó un vehículo oscuro que hizo una maniobra, de vidrios polarizados, que bota a una persona de sexo femenino y cae como un muñeca de trapo de la parte derecha del carro”, fue el audio que reveló la Fiscalía en audiencia pública.

Durante el tiempo que transcurrió para la llegada de la ambulancia, Mateo, quien permaneció en estado de embriaguez, estaba presente en la escena por lo que rindió su versión a tres policías que llegaron al lugar, y pese a que en su momento entregó tres versiones distintas, la Fiscalía aún no haya pruebas que lo vinculen con la muerte de su amiga.

Reyes, en diálogo con la Fiscalía, por su parte corrobora la hipótesis del ente acusador sobre que fue bajado del automotor por Paul y Julián, y que mientras aguardaba en el andén la mujer fue arrojada del vehículo, no obstante, el fiscal encontró vacíos en su versión debido a que no recuerda si la mujer fue lanzada por la parte trasera o delantera de la camioneta.

Además de eso, expone que como Ana María estaba recostada sobre la ventanilla del carro en el momento de la discusión con Paul y Julián, no recuerda si se quedó enganchada al carro y cuando este se pone en movimiento cae al piso y se golpea la cabeza.

Pese a que existen diversos testimonios, tanto de Mateo, Paul y Julián, máximos implicados en el proceso, la hipótesis certera que maneja la Fiscalía es que Ana María fue lanzada del automotor y el golpe le ocasionó un trauma craneoencefálico que, en el Hospital de Engativá, centro clínico al que la remitieron, no lograron estabilizar por la gravedad de la herida.

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