jueves 28 de marzo de 2013 - 9:29 AM

Sistemas de transporte masivo pasan por un mal momento

La percepción de la mayoría de los colombianos frente a los servicios que prestan los sistemas masivos de transporte, en su respectivas ciudades, no es la mejor.
Escuchar este artículo

Y es que las cifras de las personas que viajan en los articulados han ido disminuyendo según un reciente estudio. 

Los ciudadanos han dejado de utilizar estos servicios porque la atención que se presta no es la correcta. Otras causas tienen que ver con los tiempos de espera entre cada articulado, la falta de seguridad en las diferentes estaciones o sencillamente porque las rutas no sirven. 

Una encuesta realizada por la Red Cómo Vamos, encontró que el nivel de insatisfacción nacional en cuento a los servicios masivos es del 71%, creciendo en un 18% en comparación al año pasado. A esto se le suma los notorios inconvenientes que han tenido estos sistemas, como obras inconclusas, falta de articulados, problemas económicos, la insatisfacción de los sindicatos y la tardanza por el inicio de operaciones. 

Los colombianos utilizan cada vez menos los servicios de transporte masivo y su nivel de percepción es menor en el caso de los principales sistema de Colombia como El MÍO, de Cali; Transcaribe, de Cartagena; Transmetro, de Barranquilla; Megabús, de Pereira; Transmilenio de Bogotá y Metrolínea, de Bucaramanga, mientras que Metroplús, de Medellín, tiene una mirada diferente.

METROLÍNEA Y MEGABÚS

En el caso de Metrolínea, de Bucaramanga, el panorama no es muy diferente, aún faltan algunas troncales por construir y hay poco dinero para llevarlas a cabo. El sistema se encuentra regular financieramente, a pesar de que en comparación al año pasado la movilización de pasajeros se triplicó, pasando de 50 mil viajeros diarios a 150 mil.

La buena noticia para los habitantes de la capital de Santander, es que la mayoría de obras que faltan ya tienen cierre financiero, es decir, los prestamos para su construcción están garantizados, las licitaciones arrancarían en los próximos meses para los portales de Piedecuesta, Girón y Norte, así como pavimentación de algunas vías donde el Sistema Integrado de Transporte Masivo, Sitm.

Pero la insatisfacción de los usuarios va más allá, y no se solucionaría con la simple ampliación de las rutas. Los operadores Metrocinco y Movilizamos, han dejado ver sus dificultades económicas para mantener el servicio en correcto funcionamiento. A pesar de haber renegociado sus obligaciones bancarias, no hay certeza de que puedan cubrir con el número de flotas que se necesitan, 240, y así completar la fase III.

La falta de buses son entonces una muestra de descontento entre los usuarios, es el caso de los habitantes del municipio de Piedecuesta, donde desde hace nueve meses entró en circulación el Sitm, pero con muy pocos buses que no alcanzan a cubrir la cuota de pasajeros que se movilizan diariamente. Tanto así que los ciudadanos tuvieron que idearse una nueva manera para transportarse haciendo uso de buses ilegales o piratas que ya se ven por estas calles.

Según las directivas de Metrolínea, como medida de contingencia se adaptaron 16 buses convencionales para apoyar el funcionamiento del sistema integrado y se espera que el próximo mes entren por lo menos, 34 buses más de estas características, pues hasta dentro de seis meses podría llegar la nueva flota.

LOS RETOS QUE ENFRENTA EL MIO DE CALI

Cuatro años de operación lleva el Sistema de Transporte Masivo en Cali y los problemas financieros no se han hecho esperar. La falta de infraestructura, el paralelismo con el transporte tradicional e informal y la calidad de servicio para los usuarios son los principales dolores de cabeza para un sistema que en su inicio fue considerado por la Asociación Latinoamericana de Sistemas Integrados y BRT, Sibrt, como un ejemplo para América Latina.

Una de las razones para que se agudizara la crisis es que aún el MIO no moviliza los pasajeros suficientes para garantizar una entrada de recursos significativa para sus operadores. En la actualidad, el sistema mueve 480.000 pasajeros cuando para estas fechas, y de acuerdo a lo planificado para su implementación, al menos 600.000 caleños, ya deberían estar usando el sistema masivo. Cada mes, según las cifras, los operadores pierden $6.000 millones por no tener los usuarios suficientes. De acuerdo con la presidenta de Metrocali, María del Pilar Rodríguez, al finalizar 2013 se esperan movilizar 800.000 pasajeros para alcanzar el punto de equilibrio.

El transporte colectivo opera en simultánea con el MÍO, debido a que el proceso de transición entre ambos aún está atrasada. Hoy por las calles de la ciudad se movilizan más de mil buses y busetas que continúan prestando el servicio de transporte principalmente para los sectores del Oriente, Norte y zonas de ladera. Hoy la discusión se mantiene abierta entre operadores y dueños del transporte colectivo por la compra de vehículos para cumplir con la reducción de oferta y chatarrización. Aunque para el primero de enero de 2013 se estimó la salida definitiva de más de 500 colectivos, el Alcalde de Cali, Rodrigo Guerrero, decidió hacer un alto en el proceso para evitar que los caleños se queden sin rutas de transporte en aquellos sitios a los que aún no llega ninguna de las 91 rutas que hoy tiene el sistema.

El otro problema es el del transporte informal que le quita pasajeros al sistema. La Secretaría de Tránsito de Cali estima que hay tres mil vehículos dedicados a prestar el servicio `pirata’, sin contar a los mototaxistas y camperos que operan de manera ilegal en el Oriente y la zona de ladera, donde más de medio millón de personas tienen necesidades para movilizarse. Las autoridades diariamente sancionan a por lo menos 50 de esos conductores, para hacerle frente a este mal.

El sistema de transporte masivo de la capital del Valle funciona con una infraestructura a ‘medias’. Aún está pendiente la construcción de tres terminales de cabecera, dos terminales intermedias y dos patios para buses del MÍO que por procesos licitatorios fallidos, problemas en la gestión predial y modificación de diseños no han podido ser realidad. La falta de la infraestructura, dicen expertos, impide que el sistema permita hacer un trasbordo de pasajeros entre rutas troncales, pretroncales y alimentadoras más cómodo y ágil.

En total, el MÍO debería funcionar con 911 buses. Hoy el sistema de transporte masivo caleño rueda con 771 vehículos. Las inconformidades de los caleños también se concentran en la congestión al interior de buses articulados, padrones y alimentadores.

Entre los aspectos positivos se encuentra un salvavidas económico que anunció la Alcaldía de Cali, en cabeza de Rodrigo Guerrero, a través de un Conpes de 90.000 millones de pesos para lograr que los cuatro operadores del sistema (Blanco y Negro Masivo, git Masivo, ETM y Unimetro) puedan sostener el funcionamiento del MÍO.

LA SITUACIÓN EN EL CARIBE COLOMBIANO

El sistema Transcaribe ha tenido diversos problemas, pues no se sabe a ciencia cierta cuando estará en funcionamiento por las calles de la heroica. Según el gerente general de la entidad, José López Amarís, es muy probable que la primera fase entre en operación para mediados de 2014, dependiendo de las pruebas que se realicen en diciembre.

Aún no se conoce a quién se le adjudicará las obras para poder concluir el tramo 5A del Mercado de Bazurto hasta el píe de La Popa, una de las licitaciones más difíciles que ha tenido que afrontar la empresa y que desde el año pasado ha sido su dolor de cabeza por la liquidación de ese contrato.

El que este sistema aún no se ponga en funcionamiento supone un problema mayor. Las estaciones que ya están construidas y que no han podido ser utilizadas por las obras inconclusas, se han ido deteriorando. Muchas de ellas ya no tienen puertas o están rotas, hay cielorasos destruidos y los cables han sido robados.

Según el gerente López “Transcaribe necesita mayor compromiso del Gobierno Distrital y Nacional porque es un proyecto de ciudad”. El objetivo de este sistema será movilizar el 100% de los cartageneros, pero aún esa meta se ve lejana. Esto representa sin duda, un inconveniente grande para los sistemas de la costa colombiana, también en el caso Transmetro de Barranquilla.

Aunque el gerente del sistema del Atlántico, Manuel Fernández, asegurá que la entidad no está en quiebra, sí afronta grandes retos. Aún en Barranquilla el sistema integrado no es un hecho, hay mucha competencia del transporte regular. Según Fernández avanzar en este tema supondría la solución a muchos de los problemas.

Cuando el sistema debería movilizar a por lo menos 350.000 pasajeros, solo lo está haciendo con 120.000 viajeros, casi un 30%, mucho menos de la mitad.

Según el ejecutivo de Transmetro, las inversiones que se realizaron para este sistema son inferiores, por lo que la parte financiera es la dificultad más grande que atraviesa. Desde 2006 hasta finales de 2012 se invirtieron cerca de 350.000 millones de pesos en la construcción de troncales, estaciones, alimentadores, predios, interventorías, entre otros conceptos.

PLANES DE AUSTERIDAD

La ciudad de Pereira no es ajena al problema, la empresa Megabus afronta problemas económicos, los cuales estuvieron a punto de mandar a la compañía a causal de liquidadción, según indicó el gerente de la entidad, Jorge Alexis Mejía.

"En 2012 la empresa entró en un fuerte plan de austeridad porque casi entra en causal de liquidación. Dos millones de pasajeros dejaron de transportarse por Megabús. Sin embargo, la administración de la empresa logró rescatarla y pasar al otro lado, pero las externalidades que afectan a Megabús continúan", afirmó el ejecutivo.

El año pasado, el sistema registró utilidades por 206 millones de pesos que se vieron seriamente opacadas por las pérdidas acumuladas del sistema que se acercan a los 1.400 millones de pesos. Esta información se dio a conocer durante la asamblea de accionistas que se realizó en los últimos días.

Para Mejía, las dificultades que atraviesan los sistemas de transporte masivo del país se derivan en que estas empresas movilizan ahora menos pasajeros que los inicialmente proyectados. Cuando el proyecto arrancó, no se tuvo en cuenta las competencias que tendría el sistema, es el caso de las motos, el transporte informal y las facilidades que se han generado para la compra de vehículos.

Por otro lado, aún no se tiene fecha sobre la integración de transporte, aunque para el mes de mayo se espera un informe definitivo sobre estructuración técnica, legal y financiera en Pereira.

Así mismo, en referencia a los paros llevados a cabo en las últimas semanas por los conductores de Megabus, Mejía señaló que para abril presentará un plan de mejoramiento que permita cumplir con el pago a los trabajadores, esto incluye parafiscales, así como la renovación de la flota de vehículos y el mantenimiento.

EL SISTEMA MASIVO PIONERO NO ES AJENO

La situación económica del Transmilenio de Bogotá es casi un misterio, aunque el año pasado generó utilidades por 26 millones de pesos, ese dinero no se ha visto reflejado en la ampliación o mejoramiento de las estaciones y calzadas.

Por el contrario, son más los usuarios que se siguen quejando por los servicios que presta la empresa transportadora, ya que aún no se maneja un tiempo prudencial entre cada articulado, pues la espera de algunas rutas puede rondar los 10 minutos y más, a eso se le suma la inseguridad que se presenta en las estaciones y dentro de los buses.

El problema radica en que no hay los suficientes articulados para cubrir la demanda, deteriorándose el servicio y llevando a los bogotanos a pensar en otras opciones de transporte.

Pero en Transmilenio se augura otra crisis, ya que entre abril y julio saldrán de circulación alrededor de 400 articulados, cuando aún hacen falta más vehículos para mejorar el asunto de las frecuencias.

Esto debido a que los buses cumplirán el millón de kilómetros recorridos y con ellos perderán su vida útil. El problema radica en que aún no se conoce ningún otro documento que dicte cómo se conseguirán los nuevos vehículos, ni ningún otro acuerdo que diga que se puede extender el uso de los articulados. Esta situación pondría en problemas a los 1.800.000 de pasajeros que se movilizan diariamente por los 1.215 buses que Transmilenio tiene hasta el momento.

Además, la empresa transportadora presenta problemas por cuenta a la integración de todas sus tarjetas, el sistema pasó a tener dos plásticos, situación que puso en apuros a los usuarios del transporte cuando hacen cambios de líneas o toman los servicios del transporte integrado.

Según indicó el gerente general de recaudos de Bogotá, José Hernández, todo está listo para que entre en funcionamiento una sola tarjeta, lo único que falta es más pedagogía por parte de la empresa para que los pasajeros aprendan el mecanismo, pues aún hay una gran cantidad de capitalinos que no entienden el funcionamientos de los buses azules del Sistema Integrado público de Transporte, Sitp Urbano.

MEDELLÍN, UN EJEMPLO

Además de haber sido catalogada como la ciudad más innovadora del mundo, Medellín es hoy ejemplo en cuenta a transporte se refiere. Lejos de ser la única capital colombiana que tiene metro, hoy es el reflejo de lo que significa un buen funcionamiento en los sistemas masivos de transporte.

Según el último reporte, Metroplús ha logrado aumentar la frecuencia de flotas, consiguiendo así que los usuarios del sistema, en horas pico, solo tengan que esperar tres minutos entre cada articulado. Esto gracias a la ampliación de los vehículos, con el ingreso de 10 padrones más.

Las expectativas se encuentran consignadas en las 25 rutas que para mediados de octubre, alimentarán a Metroplús en las cuencas tres (Belén) y seis (Manrique), cumpliendo así con el objetivo de movilizar por lo menos a 160.000 pasajeros diarios, según indicó el subdirector de Movilidad del Área Metropolitana, Juan Esteban Martínez.

De cumplirse la meta interpuesta para ese mes, el Sistema Integrado de Transporte del Valle de Aburrá, Sitva, movilizaría un millón de personas diarias en Medellín, allí se incluye el metro, metrocables, Metroplús, rutas integradas y alimentadoras, así como bicicletas públicas de Encicla y el futuro tranvía de Ayacucho.

Los antioqueños se encuentran satisfechos por el servicio prestado por los diferentes sistemas, el cual califican como moderno, beneficioso, económico y que les permite ahorrar mucho más tiempo.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Suscríbete
Publicado por
Lea también
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad