Fútbol colombiano
Sábado 17 de marzo de 2012 - 12:00 AM

Con el sabor de la panela

De la villa de San Carlos a Pie de la Cuesta (Piedecuesta) llegó hace muchos años un joven de gran contextura, gruesos cachetes y largas “patillas” que tiene por nombre Rodolfo Cepeda Rey y quien se convirtió en uno de los mejores dirigentes deportivos del departamento en todos los tiempos. Fue alumno del colegio San Pedro Claver y terminó sus estudios en el provincial de Pamplona.

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Publicado por: FELIPE ANTONIO ZARRUK DIAZGRANADOS

Excelente jugador de baloncesto a tal punto que la Selección Colombia de este deporte lo recuerda como uno de los mejores.  Muy pronto y gracias a su recio carácter y su don de gentes se metió a dirigente deportivo llegando a ocupar el cargo de director de Coldeportes regional por más de 10 años, convirtiéndose así en lo más grande que pasó por el edificio de la vetusta “Villa Olímpica” llamada Alfonso López Pumarejo.  Lo que yo no sabía es que a ese basurero le llamaban así... hum.

Construyó escenarios deportivos en casi todos los municipios de nuestro departamento y su natal Piedecuesta fue objeto del mejor homenaje recibido por uno de sus hijos ilustres...el Estadio de Villa Concha.  Luchó por sacar adelante eventos como los Mundiales de Baloncesto y Voleibol, el Suramericano de Atletismo del 79 y, si no me equivoco, le ayudó mucho a Emilio Rodríguez Hoyos (otro grande de la dirigencia deportiva) a montar el Mundial de Ajedrez de 1983.  Esta columna no alcanzaría para escribir las cosas buenas de su administración como por ejemplo haber traído a Pelé en el 75 para dictar una clínica de fútbol.

En compañía de Kiko Navarro lograron traer el maderamen o tablado del Coliseo Vicente Díaz Romero y además construyó las piscinas olímpicas.  La plata la utilizó correctamente y las obras se vieron durante su maravillosa gestión. Hombre de bien, finos modales y señorío en su andar, formó su hogar con Elvira Rincón (Q.E.P.D) unión de la cual quedaron cinco hijos que hoy son su mayor orgullo.  Ojalá que todos estos que pasaron por esa silla sagrada de Coldeportes  (hoy llamada Indersantander) hubieran sabido cómo manejar el deporte con honradez y nos habríamos librado de dirigentes como los últimos que desfilaron por allí tales como Baeza (un desastre), Ramiro Cabarcas y su esposa Nancy (espantosos) y ni que decir del último... Diego Fernando Mendoza.

Y claro me ahorro papel por no nombrar a otros espantapajaros que en las décadas del 80 y el 90 se posaron en el ‘nido político’ llamado Inder.  ¡Qué ejemplo de dirigente fue usted don Rodolfo, solo espero que sus dolencias y su salud no se quiebren fácil ya que gracias a su labor nosotros tenemos escenarios deportivos en la ciudad y el departamento, así muchos de ellos se estén cayendo a pedazos.  Luche por su vida que es muy valiosa, tan valiosa como el sabor de la panela.

P.D: Esta columna está dedicada a sus hijos Marta, Claudia, Gloria, Nena y Cristian. Don Rodolfo gracias a usted mi hermano y yo estuvimos aquella mágica noche de octubre del 75 en la gramilla del estadio Alfonso López al lado del mejor de todos los tiempos...Pelé.  Chao y hasta la próxima.

Publicado por: FELIPE ANTONIO ZARRUK DIAZGRANADOS

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