Historias en el fútbol colombiano sobre jugadores que han tenido que ir al fútbol del exterior porque los clubes del país no los contratan hay muchas, pero pocos se atreven a contar los detalles por temor a volver a ser vetados cuando ya han saneado su situación y vuelvan a estar activos.

Publicado por: COLPRENSA
Los 'pactos' en el fútbol colombiano han estado desde hace muchos años, con situaciones diferentes, porque antes de que la corte Constitucional sancionara la Sentencia C-320 de 1997, el tema era distinto, pues los clubes no tenían la responsabilidad laboral que ahora tienen como cualquier empresa.
Antes de la sentencia era permitido que sin contrato, los jugadores fueran propiedad de los clubes, pero con la sentencia, se generaron límites constitucionales a los derechos deportivos y el contrato empezó a ser prioridad, como lo establece la Fifa y opera en las ligas organizadas de fútbol en el mundo.
Por eso son diferentes las historias de exfutbolistas como Nelson Gallego, Orlando Castro o Norberto Molina, quienes sufrieron en el pasado porque el fútbol no estaba reglamentado como lo está hoy día, cuando los jugadores ya pueden hacer valer sus derechos como cualquier trabajador colombiano.
Por eso, con esa reglamentación apareció el mito de los 'pactos' de los clubes y la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales, Acolfutpro, lo tiene claro, como lo afirma uno de sus directivos, Carlos González Puche, “nosotros no sólo conocemos, sino que hemos aportado pruebas al Ministerio del Trabajo, a quienes le dimos a conocer el mecanismo que tienen algunos clubes para impedir que contraten jugadores”.
“No hay que confundir la época del pasado y la de ahora, en ese tiempo no pasaba nada, ahora es diferente, por ejemplo, en enero de 2011 le enviamos una documentación al Ministerio, porque el Real Cartagena le manifestaba a los demás clubes que cuatro jugadores tenían contrato (José Nájera, Rafael Pérez, Osvaldo Salgado y Jorge Varón), pero ellos en realidad habían terminado su vínculo laboral en diciembre 19 de 2010, por lo que no tenían contrato y así es el mecanismo que utilizan como pasó con Jhonny Ramírez”, explicó González Puche.
“Nosotros no tenemos una regulación diferente al de las demás empresas en Colombia, entonces si un futbolista presenta su renuncia con justa o sin justa causa, cómo van a decirle a otro club que aún tienen contrato, eso es crear listas negras, mecanismos que generan para que los otros clubes no los contraten”, complementó.
Uno de los casos más recientes es el de Rafael Pérez y José Nájera, quienes en diciembre de 2010 renunciaron a Real Cartagena porque les incumplieron en el pago, pero los demás clubes no se interesaron en ellos por ese 'pacto', que en ese momento Nájera denunció.
"Hay un pacto entre presidentes de clubes para que jugadores que renuncien no jueguen en ningún equipo en Colombia. Pasé mi carta de renuncia el pasado 2 de enero porque me incumplieron con el pago acordado. A la fecha me deben noviembre y diciembre", manifestó Nájera en ese momento al diario El Universal.
Y su compañero de defensa, Rafael Pérez, comentó: “Nos están poniendo trabas y ahora nuestro futuro es incierto. Será bien difícil jugar en el país, por eso le estamos apostando al exterior”. Y en efecto Pérez tuvo que ir a jugar a China, al club Chongqing F.C., pero como ahora volvió y está bien en Medellín, su comentario a la fecha es diferente.
“Hoy estoy en Medellín, ya yo dejé el tema ahí, eso se solucionó y no quisiera hablar, porque eso fue con Real Cartagena, me tocó irme para China, pero ahora volví y está todo normal con Medellín”, afirmó Rafael Pérez, quien agregó que “me tocó jugar en China y a principio de este año volví y aunque todo se intentó complicar, al final se solucionó y estoy para jugar en Medellín”.
Y ese es el dilema, porque en caliente los jugadores denuncian pero cuando les solucionan el contrato y pueden jugar, les da temor seguir adelante con el pleito, casos que han vivido jugadores como Juan Carlos Henao, Roger Cambindo, Edwin Valencia, Jorge Agudelo, Herly Alcázar, Julián Viáfara, Ricardo Ciciliano y José Julián de La Cuesta, entre muchos más.
Por eso la Acolfutpro espera que el Ministerio de Trabajo ponga en acción este proceso, que ya tiene conocimiento la Organización Internacional del Trabajo, OIT, a quienes “les llevaremos las declaraciones del señor Salazar, pero no lo de la analogía, sino lo de pactos, alianzas o acuerdos”, concluyó González Puche.
La posición del Ministerio de Trabajo
Ante la situación, que se potenció con las declaraciones del presidente del Itagüí, Fernando Salazar, quien confirmó el 'pacto, alianza o acuerdo' de los clubes, el Ministerio de Trabajo, a través del viceministro de Relaciones Laborales, David Luna, dio su posición.
El Ministerio, en cinco puntos, rechazó las palabras de Salazar y ordenó investigar al club Itagüí. Además anunció que las “manifestaciones efectuadas por el Presidente del Club, pueden ser violatorias del numeral 5 del artículo 57 del Código Sustantivo del Trabajo”.
Además, anunciaron que “las manifestaciones efectuadas por el empleador, podrían constituir una conducta de acoso laboral, conforme lo dispuesto en la Ley 1010 de 2006, acciones que también corresponde investigar a este Ministerio”.
Finalmente, decidieron que conjuntamente con la Federación Colombiana de Fútbol, la Dimayor, y la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales, Acolfutpro, que el Ministerio del Trabajo lidere un proceso que tiene el fin de incorporar el Estatuto del Jugador, que pretende ampliar las garantías laborales a los futbolistas.













